El senador Jorge Capitanich presentó un proyecto de ley orientado a modificar la normativa nacional vigente y ampliar las políticas destinadas a la prevención, atención y posvención del suicidio.
La iniciativa propone intervenir sobre la Ley Nacional de Prevención del Suicidio 27.130 mediante una serie de modificaciones y la incorporación de nuevos contenidos, bajo la denominación «Lineamientos nacionales de prevención, atención y posvención del Suicidio».
El proyecto plantea una intervención sobre trece disposiciones de la legislación vigente y establece nuevos criterios para el abordaje de la problemática. Entre los principales cambios propuestos se encuentra la incorporación de una partida presupuestaria específica destinada a atender las políticas de prevención, con mecanismos de rendición de cuentas.
La iniciativa también incorpora disposiciones vinculadas con la atención de las personas en situación de riesgo y con el acompañamiento posterior a los eventos de suicidio.
Capitanich fundamentó la presentación del proyecto en la evolución de los indicadores nacionales vinculados con el suicidio. «El aumento de la tasa de suicidios viene elevándose en Argentina, y genera preocupación en especialistas de la salud mental. Con una tasa de 11,8 casos cada cien mil habitantes, es el registro más alto en nuestro país.
Y es la principal causa de muerte entre jóvenes adultos y adolescentes. Afecta a toda la sociedad y exige una respuesta colectiva», señaló el senador al referirse a la situación que fundamenta la propuesta legislativa.
La iniciativa incorpora además el principio de «la no criminalización del intento de suicidio», como parte de los cambios previstos sobre el marco normativo nacional.
El proyecto contempla también una estructura de coordinación entre distintas áreas del Estado mediante la creación de una Mesa Intersectorial de Prevención, con participación de especialistas pertenecientes a los ministerios de Salud, Educación, Seguridad, Justicia y Capital Humano.
El nuevo esquema propuesto busca establecer criterios comunes para las distintas etapas relacionadas con la problemática.
En ese sentido, los Lineamientos Nacionales de Prevención, Atención y Posvención del Suicidio constituyen uno de los componentes centrales de la reforma planteada, al definir cursos de acción para la prevención, la atención de los casos y las intervenciones posteriores a situaciones de riesgo.
LINEAMIENTOS NACIONALES
Los lineamientos incorporados al proyecto contemplan medidas específicas para el acompañamiento de las personas afectadas y de sus entornos. Entre ellas se incluye el acompañamiento psicosocial de las familias y de las personas cercanas a quienes atraviesan situaciones vinculadas con el suicidio, junto con el análisis de las condiciones de vulnerabilidad económica y el desarrollo de acciones de trabajo en la comunidad.
La propuesta incorpora de esta manera la posvención como una instancia diferenciada dentro de las políticas públicas.
El proyecto establece acciones para intervenir después de los eventos de riesgo y prevé mecanismos de acompañamiento destinados a las familias y comunidades afectadas, con el propósito de integrar esa etapa al conjunto de las políticas de prevención y atención contempladas por la legislación.
Otro de los aspectos contemplados es la identificación y el registro de los lugares donde se registra una mayor incidencia de casos. El proyecto plantea que esta información permita mejorar el análisis de las causas asociadas a los eventos y disponer de elementos para orientar posteriores intervenciones mediante políticas públicas.
La reforma también propone incorporar la perspectiva de género en el acceso a la atención y un enfoque intercultural para abordar situaciones que involucren a integrantes de pueblos originarios.
A estos criterios se suman disposiciones específicas para los casos que se producen en contextos de encierro, con el objetivo de contemplar las particularidades de diferentes grupos y ámbitos de intervención.
Capitanich destacó la ampliación del enfoque previsto por la iniciativa y señaló que el proyecto incorpora aspectos que, según sostuvo, no están contemplados en la legislación actual. «Esta reforma es muy importante, porque trabaja aspectos que no atiende la ley actual, como el trabajo integral en el territorio a través de la posvención, que pasa a ser un derecho autónomo.
Además, se amplía la mirada sobre las víctimas, teniendo en cuenta las diferencias sociales, para garantizar un mejor acceso a la salud mental. El suicidio no golpea de la misma manera a toda la población», analizó.
Enfoque territorial y social
La propuesta legislativa incorpora un enfoque territorial para el desarrollo de las acciones de prevención y posvención.
El registro de los lugares con mayor incidencia, el análisis de las situaciones de vulnerabilidad económica y el trabajo con las comunidades forman parte de las herramientas previstas para ampliar la información disponible y orientar las intervenciones públicas de acuerdo con las características de cada contexto.
El acompañamiento psicosocial ocupa un lugar específico dentro de los Lineamientos Nacionales de Prevención, Atención y Posvención del Suicidio. La iniciativa contempla a las familias y al entorno de las personas afectadas como destinatarios de estas acciones, incorporando la atención posterior a los eventos dentro del esquema general de políticas previsto por la reforma.
El proyecto establece además criterios diferenciados para el acceso a la atención, incorporando la perspectiva de género, el enfoque intercultural para los pueblos originarios y consideraciones particulares para las personas que se encuentran en contextos de encierro.
Estos elementos se integran a la propuesta como parte de los nuevos contenidos que se incorporarían a la legislación nacional.
Capitanich sostuvo que el abordaje de la problemática debe contemplar su dimensión familiar y comunitaria. «El suicidio es una problemática social que afecta a las familias y a las comunidades, por eso requiere un trabajo integral para la prevención, la atención y el acompañamiento.
Como dijo el Papa Francisco, quien busca escapar del sufrimiento por medio del suicidio no merece el juicio, sino la compasión y el acompañamiento. Y con estas modificaciones buscamos un abordaje más amplio e inclusivo», finalizó.
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Las modificaciones fueron elaboradas a partir de un trabajo conjunto con especialistas del Chaco y contaron con la supervisión técnica del Colectivo Argentino de Salud Mental.
El proceso de elaboración incluyó aportes destinados a revisar disposiciones de la legislación vigente e incorporar nuevos contenidos relacionados con la prevención, la atención y la posvención.
El proyecto también contempla la incorporación de «terminología clínicamente más precisa» para el trabajo relacionado con los factores de riesgo. Según los especialistas que colaboraron con las modificaciones, este cambio forma parte de la actualización conceptual propuesta para mejorar las herramientas utilizadas en la identificación y el abordaje de las situaciones de riesgo.
La Mesa Intersectorial de Prevención constituye otro de los mecanismos de articulación incluidos en la iniciativa.
Su integración contempla especialistas de las áreas de Salud, Educación, Seguridad, Justicia y Capital Humano, con el propósito de establecer una participación coordinada de diferentes sectores estatales en las políticas relacionadas con la prevención del suicidio.

