Dos empleados de una sucursal de Orán fueron condenados por una maniobra que se aprovechaba de la confianza de quienes realizaban depósitos. Las cámaras revelaron cómo separaban el efectivo.
Durante meses, clientes de una sucursal del Banco Nación entregaron importantes cantidades de efectivo para realizar depósitos y se encontraron con una situación desconcertante: al contar los billetes, faltaba dinero.
Pero prácticamente nadie sospechaba de las personas que estaban detrás de la caja. Por el contrario, varios clientes pensaron que ellos mismos habían contado mal el efectivo antes de llegar al banco y terminaron reponiendo la diferencia de su propio bolsillo.
Detrás de esos faltantes se encontraba una maniobra denominada “pellizco”, que terminó con la condena de dos ex empleados del Banco Nación en la ciudad salteña de Orán.
Los condenados son Silvia Verónica Castro y Fernando Horacio Arias Knudsen, quienes además son pareja.
El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta tuvo por acreditados 18 hechos registrados durante 2023, de los cuales 17 fueron atribuidos a Castro y uno a Arias Knudsen.
LA CONFIANZA DE LOS CLIENTES, LA CLAVE DEL ENGAÑO
Castro llevaba más de 30 años trabajando en la sucursal y atendía, entre otros, a clientes habituales que realizaban depósitos por sumas importantes.
El diseño del sector de cajas facilitaba la maniobra. Una vez recibido el efectivo, trasladaba los fajos hasta una máquina contadora ubicada en un box contiguo y fuera del campo visual del cliente.
Además, un vidrio esmerilado impedía observar claramente qué sucedía con los billetes.
La Justicia dio por probado que la cajera aprovechaba esa situación para separar parte del efectivo. En ocasiones lo hacía antes de introducir los billetes en la máquina y en otras oportunidades después de un primer conteo.
Posteriormente escondía el dinero dentro de un folleto publicitario del Banco Nación.
Cuando el conteo mostraba una suma menor a la que el cliente creía haber entregado, las víctimas generalmente atribuían la diferencia a un error propio.
Algunos llegaron incluso a completar el faltante para poder concretar el depósito.
“Nunca pensé que me estaban robando”, reconoció una de las personas damnificadas al declarar ante la Justicia.

EL DETALLE QUE LOS DEJÓ AL DESCUBIERTO
La maniobra comenzó a desmoronarse el 17 de noviembre de 2023.
Un compañero de Castro se acercó a su puesto para comunicarle una cuestión interna y, mientras esperaba, observó cómo retiraba dinero de un depósito y lo escondía dentro de un folleto.
Cuando posteriormente revisó el material encontró los billetes.
La situación fue comunicada a las autoridades y comenzó entonces un análisis de las cámaras de seguridad. Las filmaciones permitieron reconstruir movimientos desde julio de ese año.
La investigación detectó inicialmente 22 episodios, aunque el tribunal finalmente consideró probados 18.
NEGARON LOS ROBOS Y HABLARON DE “PERSECUCIÓN LABORAL”
Durante el juicio, ambos acusados rechazaron haber sustraído dinero y relacionaron el proceso con conflictos internos dentro de la sucursal.
Castro aseguró que los billetes que aparecían en los videos eran de su propiedad y que los llevaba desde su domicilio para cambiarlos por denominaciones menores.
Sin embargo, el juez Domingo Batule descartó esa explicación luego de analizar las filmaciones, los testimonios de los damnificados y el resto de las pruebas.
Castro recibió una condena de dos años de prisión en suspenso, mientras que Arias Knudsen fue condenado a seis meses en suspenso.
Además, ambos quedaron inhabilitados para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo de sus respectivas condenas y deberán cumplir reglas de conducta.
Para la Justicia, uno de los elementos centrales del caso fue precisamente la confianza que los clientes depositaban en los empleados: la misma confianza que provocó que durante meses algunos creyeran que el error era propio cuando, en realidad, les estaban quitando dinero.


Con información de Infobae

