Quince cafeterías de especialidad de Resistencia participan de la primera Ruta del Café, una iniciativa que continuará durante todo octubre y propone completar un recorrido urbano mediante un pasaporte físico y digital.
La actividad comenzó el jueves, en coincidencia con el Día Internacional del Café, y permanecerá vigente hasta el 31 próximo. El itinerario no tiene un punto de partida ni un orden obligatorio: cada persona puede retirar el pasaporte en cualquiera de los establecimientos y organizar su propio recorrido.
Luego de realizar un consumo que incluya café, el participante debe solicitar el sello correspondiente. Los locales también disponen de códigos QR para registrar digitalmente cada visita.
La propuesta surgió de los propios comerciantes, que comenzaron a reunirse con el objetivo de desarrollar acciones conjuntas y dar mayor visibilidad a una actividad que ganó espacio durante los últimos años en la capital chaqueña.
«Queríamos armar este recorrido de estaciones, donde la gente pueda ir descubriendo sin nada preestablecido, que sea libre de poder ir conociendo la propuesta, visitando las diferentes cafeterías de la zona», explicó Seba Ferreira, propietario de Trópico Café.
El concepto inicial fue resumido por Andrés Tico García, fundador de Serafín Café de Especialidad, con una frase que luego acompañó el trabajo colectivo: «Somos comunidad, hagamos comunidad».
Un circuito sin competencia
La Ruta no busca establecer cuál de los establecimientos ofrece el mejor producto. Por el contrario, la decisión fue presentar a las cafeterías como integrantes de una misma escena, dentro de la cual cada espacio conserva sus particularidades.
Los locales trabajan con diferentes granos, orígenes, tostados, recetas y métodos de extracción. A esa diversidad se agregan las propuestas gastronómicas, que incluyen panadería artesanal, pastelería, focaccias, brunch y alternativas saladas.
La experiencia también pretende acercar el café de especialidad a consumidores acostumbrados a preparaciones tradicionales. En las cartas conviven el cortado y el café con leche con expresos, filtrados, flat white, long black, capuchinos y bebidas frías. «Queremos impulsar que la gente pueda pedirse café frío, que ahora está muy de moda y a la gente le gusta un montón, hasta café caliente. En todas sus versiones, capuchino, café con leche, latte, saborizado, lo que quieran», sostuvo Ferreira.
La expansión del sector modificó progresivamente los hábitos del público local. Las cafeterías reciben ahora clientes que conocen los métodos de preparación, consultan por el origen de los granos o llevan sus propios vasos térmicos para retirar las bebidas.
Para los impulsores, el circuito puede servir tanto a quienes ya frecuentan estos espacios como a quienes desean tener un primer acercamiento.
El recorrido permite comparar preparaciones, conocer las identidades de cada establecimiento y observar las diferencias entre recetas que comparten una misma base.
Promociones y premios
Las promociones de lanzamiento permanecerán vigentes hasta mañana. Los establecimientos ofrecerán café al 2×1 y una combinación de café de especialidad con medialuna laminada por $5 mil, con pago en efectivo.
El desafío del pasaporte, en cambio, se extenderá hasta el 31 próximo. Quienes reúnan los 15 sellos sin repetir cafetería ingresarán en un sorteo por una bicicleta, un curso de barista y otro sobre métodos de filtrado.
La primera persona que complete todo el circuito recibirá un mes de café gratis. La propuesta incorpora además beneficios parciales para quienes alcancen diferentes etapas del recorrido.
Las paradas
El circuito está integrado por Simmons Café, en avenida San Martín 566; Kieto Café, en avenida Las Heras 624; Pytã Café, en avenida Wilde 308; Primitivo, en Mitre 408; BE Café & Focaccería, en Pueyrredón 45; y Almendro Café, en López y Planes 521. También participan La Calmeña, en América 26; Trópico Café, en Güemes 330; Casa Meloni Café, en Don Bosco 637; Serafín Café de Especialidad, en avenida Rivadavia 745; y Chalé, Monte y Bar, en avenida Sarmiento 350. La nómina se completa con Policastro Bar, en avenida Paraguay 26; Recordis Café y Cultura, en López y Planes 336; Quito Café y Vino, en la esquina de Güemes y avenida Laprida; y Ristrett, en avenida Sarmiento 452.
La distribución de los establecimientos convierte la actividad en un recorrido por distintos sectores del área central y las principales avenidas. Esa dimensión urbana distingue a la propuesta de una feria concentrada en un único predio: son los participantes quienes deben trasladarse y construir su propio itinerario.
Proyección del sector
Actualmente existen otras dos o tres cafeterías de especialidad que no alcanzaron a incorporarse a esta primera edición. Los organizadores esperan ampliar el número de participantes en futuras convocatorias.
Ferreira adelantó que el grupo ya comenzó a analizar una actividad de mayor escala para 2027, exclusivamente dedicada al café y con invitados y marcas de alcance nacional.
La Ruta surgió como una iniciativa privada, aunque posteriormente recibió el acompañamiento de las áreas de Turismo municipal y provincial. También fue declarada de interés por el Concejo Municipal y por la Legislatura chaqueña.
aporte al turismo
}y al comercio
La iniciativa fue declarada de Interés Legislativo mediante la resolución 1213/2026, que la diputada provincial Katia Blanc entregó a los emprendedores participantes.
La legisladora valoró especialmente que los establecimientos hayan decidido trabajar de manera articulada y construir una propuesta común para la ciudad.
La diputada destacó que el recorrido permite «promover y visibilizar la experiencia del café, entendida no solamente como una práctica gastronómica, sino también como una experiencia vinculada al turismo, la cultura, el comercio y, especialmente, al encuentro entre las personas».
También consideró que este tipo de acciones puede «fortalecer al sector gastronómico y comercial, especialmente a pequeñas y medianas empresas, emprendimientos y establecimientos».
En ese sentido, La Ruta incorpora a la oferta urbana espacios con perfiles diversos, desde cafeterías orientadas específicamente al café de especialidad hasta propuestas que lo relacionan con la literatura, la gastronomía y otras actividades culturales. «De Resistencia tenemos muchísimo para ofrecer y hay que mostrarlo», sostuvo Blanc.
Además, recordó que impulsa propuestas legislativas destinadas a reducir durante doce meses parte de las tasas comerciales y aliviar el costo de la energía para los comercios, principalmente durante los períodos de mayor consumo.
Del cortado al filtrado: el café de especialidad gana lugar en las ciudades
El interés por el origen de los granos, los métodos de preparación y el trabajo de los baristas impulsó la aparición de nuevos establecimientos y modificó una costumbre históricamente asociada con el encuentro social.
La apertura de cafeterías de especialidad modificó durante los últimos años una parte del paisaje gastronómico de las ciudades argentinas. Junto con el tradicional café con leche o el cortado comenzaron a aparecer nuevas preparaciones, diferentes métodos de filtrado y una mayor información sobre el origen de los granos.
El concepto de especialidad no se refiere únicamente a una receta o a una forma de presentación.
Comprende el cuidado de la materia prima durante las distintas etapas de producción, la posibilidad de conocer su procedencia, el tostado adecuado y una preparación orientada a conservar sus características de aroma y sabor.
La expansión del sector también dio mayor visibilidad al oficio del barista. La molienda, la temperatura del agua, el tiempo de extracción y la proporción entre café, agua y leche pueden modificar considerablemente el resultado de una misma bebida. Por eso, numerosos establecimientos incorporaron degustaciones, talleres y explicaciones para quienes quieren conocer esos procesos.
En la Argentina, cada persona consume en promedio unas 208 tazas por año, el equivalente a cerca de un kilo de café.
Aunque la mayor parte de los granos llega desde Brasil, Colombia y Perú, el crecimiento del café de especialidad alentó la circulación de productos provenientes de diferentes regiones y la búsqueda de sabores más definidos.
El fenómeno también comenzó a extenderse fuera de los grandes centros urbanos.

