El Comité Provincial de Emergencia intensificó las acciones preventivas ante la evolución de las condiciones meteorológicas e hidrológicas. El gobernador Leandro Zdero encabezó una reunión de coordinación en Casa de Gobierno.
El Comité Provincial de Emergencia declaró el alerta naranja en todo el Chaco y reforzó el seguimiento de los pronósticos meteorológicos, las precipitaciones y los niveles de los ríos.
La decisión fue comunicada este lunes luego de una reunión encabezada por el gobernador Leandro Zdero en Casa de Gobierno, donde representantes de diferentes organismos provinciales coordinaron las acciones preventivas y los recursos disponibles para responder ante eventuales contingencias.
La medida se adopta en un escenario regional marcado por lluvias y crecientes en las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay.
Qué implica el alerta naranja
La declaración establece una intensificación del monitoreo meteorológico e hídrico en las distintas localidades chaqueñas.
El Comité Provincial de Emergencia seguirá de manera permanente los pronósticos, los registros de lluvia, la altura de los ríos y la situación de las comunidades ubicadas en sectores vulnerables.
También se fortalecerá la coordinación con los municipios para organizar recursos, anticipar posibles escenarios y preparar operativos de asistencia en caso de que resulten necesarios.
Desde el Gobierno provincial solicitaron a la población mantenerse informada mediante los canales oficiales y respetar las indicaciones emitidas por las autoridades.
Coordinación entre organismos
Participaron del encuentro la coordinadora del Comité Provincial de Emergencia, Carolina Meiriño; el secretario de Asuntos Estratégicos, Marcos Resico; el ministro de Gobierno, Carim Peche; y la presidenta de la Legislatura, Carmen Delgado.
También estuvieron presentes el viceadministrador de Vialidad Provincial, Gustavo De Martini; la subsecretaria de Desarrollo Territorial, Alicia Ogara; y el subsecretario de Municipios, Marcelo Barrios.
El trabajo conjunto busca mantener una respuesta activa frente a los cambios climáticos e hidrológicos, con prioridad en la prevención, la anticipación y la asistencia a la población.


