El Festival Latinoamericano de Cortometrajes Lapacho realizará su 20ª edición del jueves 29 al sábado 31 próximo en Resistencia, con competencias, cinco largometrajes invitados y encuentros de formación para el sector audiovisual. Después de tres años sin realizarse, el festival recuperará un espacio de exhibición e intercambio entre realizadores y públicos, con entrada libre y gratuita.
Entre las novedades confirmadas se encuentra la apertura con Khorus, los que emprendieron nuevos caminos, documental del chaqueño Marcelo Pérez que reconstruye la historia de la banda de fusión folclórica.
También habrá producciones de Misiones y Entre Ríos, una presentación de Inquilinas todavía en proceso de finalización y una función de «La deuda interna», acompañada por su director, Miguel Pereira.
Las cinco películas invitadas se proyectarán en el Complejo Cultural Guido Miranda, Colón 164. La agenda formativa tendrá actividades en esa sala y en el Centro Cultural Ercilio Castillo (López y Planes 336), destinadas a realizadores, productores, estudiantes, gestores y trabajadores del audiovisual.
«La memoria de Khorus» abre el encuentro
La ceremonia de apertura será el jueves 29, a las 18, con el documental de Marcelo Pérez. La película recupera el recorrido de Khorus, una banda chaqueña que durante los años ochenta combinó el folclore argentino con influencias del rock y el jazz.
La elección coloca en el comienzo del festival una historia vinculada con la producción cultural de la provincia. El documental, de 87 minutos, permite volver sobre una experiencia musical que exploró el cruce de géneros y dejó su marca en la escena local.
La función también expresa uno de los ejes de esta edición: reunir películas surgidas en distintos territorios y acercarlas a los espectadores chaqueños.
Dentro de un festival dedicado principalmente al cortometraje, la sección de largometrajes amplía las posibilidades de conocer otras narrativas y formas de producción.
Reencuentros
y convivencia
El jueves, a las 22, se proyectará Y la intensa lluvia, del realizador misionero Guillermo Rovira. La historia sigue a Sol, quien acepta reencontrarse con una antigua amiga después de siete años.
El fin de semana compartido hará reaparecer emociones y conflictos que habían quedado pendientes.
La película, de 66 minutos, incorpora a la selección una producción del Nordeste y una trama centrada en las relaciones personales, el paso del tiempo y aquello que permanece abierto entre dos personas.
El viernes 30, también a las 22, será el turno de Inquilinas, dirigida por Roly Ruiz y Yoni Czombos. La comedia dramática tiene como protagonistas a dos mujeres mayores que comparten un departamento en un edificio en decadencia.
Desde esa convivencia aborda los vínculos, la vejez y las dificultades de habitar espacios que parecen haberlas olvidado.
Su presentación tendrá una particularidad: llegará como WIP, sigla de work in progress, que identifica a una obra todavía en proceso de finalización. El público podrá conocer una versión anterior a su estreno definitivo y acercarse a una etapa del trabajo cinematográfico que habitualmente permanece fuera de las salas.
Pereira y un clásico argentino
El sábado 31, a las 16, Lapacho recibirá a Miguel Pereira para una función especial de La deuda interna, su largometraje de 1988. Ambientada en un pequeño pueblo andino de Jujuy, la película construye una historia alrededor del vínculo entre un maestro rural y uno de sus alumnos, atravesada por la Guerra de Malvinas.
La presencia del director sumará al regreso de la película a la pantalla grande la posibilidad de compartirla con uno de sus protagonistas creativos. La función pondrá en diálogo una obra de otra etapa del cine argentino con las producciones contemporáneas que integran el encuentro.
El cierre de la sección será ese sábado, a las 22, con Sombra grande, de Maximiliano Schonfeld. La producción entrerriana explora la recuperación de la lengua chaná y las relaciones entre memoria, identidad y territorio, junto con el universo de las comunidades de descendientes de alemanes del Volga.
La selección reúne así distintas maneras de trabajar con la memoria: desde la reconstrucción de una experiencia musical chaqueña hasta las historias personales, los vínculos comunitarios y las marcas de la historia argentina.

