Un nuevo episodio de violencia entre jóvenes y adolescentes se registró en las inmediaciones del Colegio Nacional, en la zona de la calle Juan B. Justo, donde un enfrentamiento a golpes quedó registrado en un video que posteriormente se difundió en las redes sociales.
Las imágenes muestran a varios involucrados en una pelea callejera y la intervención de un hombre que circulaba en bicicleta, quien intentó separar a los jóvenes, pero terminó incorporándose al altercado y enfrentándose con uno de ellos.
El episodio volvió a poner en discusión la reiteración de hechos violentos protagonizados por adolescentes en espacios públicos y la preocupación que generan estas situaciones entre vecinos y miembros de la comunidad educativa.
La difusión del registro se produjo en un contexto de conmoción social por la muerte de Lucas Demian Caravaca, de 19 años, quien falleció después de permanecer 81 días internado como consecuencia de una feroz golpiza sufrida en la Plaza 25 de Mayo.
ANTECEDENTES DE VIOLENCIA Y PREOCUPACIÓN EDUCATIVA
El nuevo enfrentamiento se suma a otros antecedentes registrados en el entorno del Colegio Nacional. A principios de junio, se produjo una gresca masiva a la salida del establecimiento, protagonizada por varios adolescentes y observada por estudiantes y docentes. En aquella oportunidad, las imágenes también circularon por las redes sociales y generaron preocupación entre las familias y los vecinos.
La intervención policial concluyó con la demora de dos jóvenes por agresiones y amenazas. La reiteración de estos episodios vuelve a colocar en primer plano las condiciones de convivencia en los alrededores de la institución y la exposición de los estudiantes a situaciones de violencia fuera del ámbito escolar.
Otro antecedente se remonta a marzo de 2024, cuando una mujer ingresó alterada en la oficina de dirección del establecimiento para reclamar una vacante para su hija y terminó agrediendo físicamente a un docente que había intentado calmarla.
El profesor recibió un golpe de puño en el rostro, situación que derivó en una denuncia judicial y una orden de detención dispuesta por la fiscalía. Aunque se trata de circunstancias diferentes, los episodios registrados en distintos momentos muestran que la violencia también alcanzó a integrantes de la comunidad educativa.

