De nuevo, los controles que la Policía efectúa cada vez que juega For Ever dieron resultados. Pero esta vez fueron cuatro las personas detenidas por ser buscadas por la Justicia y que terminaron siendo capturadas al ir a ver el partido en el estadio Juan Alberto García, que en esta oportunidad se jugó el domingo ante Güemes de Santiago del Estero.
Se trata de cuatro hombres (21, 30, 37 y 39) que presentaban pedidos de captura en diferentes causas. Fueron identificados por el personal de la División Antecedentes con el Sistema de Gestión Biométrica.
Fue el domingo, cuando instalaron el dispositivo de identificación de personas en la puerta de ingreso al estadio forevista, donde realizaron el control individual de las personas que ingresaron al estadio.
Luego de unos minutos del comienzo del evento, verificaron el número del documento de un sujeto (37), a través de aplicación Sistema de Gestión Biométrica (Sigebi), estableciendo que sobre este pesaba un pedido de captura por supuestas lesiones graves.
Después ingresaron los datos de un muchacho (30) y el sistema arrojó que era buscado por lesiones leves calificadas por el vínculo en concurso real con amenazas simples.
Asimismo, establecieron que un joven (21) y otro (39) eran buscados por supuestas lesiones leves en contexto de violencia de género.
Finalmente, los policías trasladaron a los cuatro ciudadanos a la comisaría Primera Capital por motivo de jurisdicción, donde permanecen alojados hasta resolver sus situaciones legales.
ULTIMAS NOTICIAS
- Bus Federal de Justicia: Emilia Valle encabezó una reunión clave
- Droga, armas y dos aprehendidos en operativos coordinados
- Proponen avanzar hacia la desentralización de la salud tras el escándalo de la «falsa médica»
- Con iniciativa chaqueña, el legado de Francisco centró una sesión del Parlasur
- Manuel Adorni desafió a la oposición y descartó dejar la Jefatura de Gabinete
- Ausencia de Meneses deja a la Legislatura sin respuestas sobre la crisis del Insssep
- Preocupa la escalada de intimidaciones y piden reforzar el diálogo con las familias
- Amenazas en escuelas: «Un detector de metales no mide la angustia»
