Desde el Interbloque Frente Chaqueño manifestaron este miércoles su profunda preocupación y absoluto repudio frente a la grave crisis que atraviesa el sistema de transporte público de pasajeros en la provincia del Chaco, una crisis que no es natural ni inevitable, sino el resultado directo de decisiones políticas de ajuste, desfinanciamiento y retiro del Estado.
A través de un comunicado, desde el interbloque expresaron que el transporte público no es un negocio, sino un derecho social esencial que garantiza el acceso al trabajo, a la educación, a la salud y a la integración territorial. «Cuando el transporte colapsa, colapsa la vida cotidiana del pueblo chaqueño. Y eso es exactamente lo que está ocurriendo hoy», resaltaron.
Explicaron además, que «mientras miles de usuarios padecen tarifazos encubiertos, pérdida de frecuencias, servicios suspendidos y un deterioro alarmante del sistema, el Gobierno Provincial responde con parches, declaraciones de emergencia vacías de contenido real y una lógica de ajuste que siempre termina cayendo sobre los trabajadores y los sectores populares».
«La suspensión de choferes, la amenaza permanente sobre los puestos de trabajo, el abandono del boleto educativo, la falta de previsibilidad financiera y la ausencia de un plan integral de movilidad son señales claras de un modelo que se desentiende de sus responsabilidades», advirtieron.
El Estado sí puede y debe intervenir
Frente a este escenario, el interbloque recordó que hubo otro modelo de gestión del transporte en el Chaco, basado en la presencia activa del Estado, en la planificación, en el sostenimiento del sistema y en la defensa del usuario.
«Durante los gobiernos provinciales anteriores —particularmente bajo la conducción de Jorge Capitanich— el transporte público fue entendido como una política pública estratégica, con subsidios provinciales que permitieron contener tarifas, sostener el empleo, garantizar frecuencias y evitar que la crisis económica recaiga exclusivamente sobre la gente», detallaron y recordaron que ese modelo demostró que cuando hay decisión política, el transporte puede funcionar, aun en contextos económicos adversos. «Hoy, en cambio, se pretende naturalizar el ajuste, la precarización y el abandono, como si no existieran alternativas», cuestionaron.
Rechazo al ajuste como salida
Por ello, desde el Frente Chaqueño rechazaron de manera categórica cualquier intento de resolver la crisis del transporte mediante:
- Tarifazos directos o indirectos.
- Recortes de servicios y frecuencias.
- Suspensiones o despidos de trabajadores.
- Transferencia del costo del sistema al bolsillo de los usuarios.
«No aceptamos que se gobierne ajustando derechos, ni que se presente como inevitable lo que en realidad es una decisión política alineada con el modelo de ajuste nacional», denunciaron y manifestaron una posición clara ante esta situcación:
✔ El transporte público es un servicio esencial y debe ser garantizado por el Estado.
✔ El financiamiento debe ser sostenido, transparente y progresivo, no regresivo.
✔ Los trabajadores del transporte no son la variable de ajuste.
✔ Los usuarios no pueden pagar con su bolsillo la falta de políticas públicas.
«Desde el Interbloque Frente Chaqueño Vamos a dar todas las discusiones necesarias en el ámbito legislativo y en el espacio público para frenar el ajuste, defender el trabajo, proteger a los usuarios y recuperar una política de transporte al servicio del desarrollo, la inclusión y la igualdad. El Chaco necesita más Estado, más planificación y más justicia social, no menos transporte y más exclusión», concluyeron.


