El Gobierno provincial del Chaco reafirmó su política de tolerancia cero frente al uso de herbicidas prohibidos, en una decisión que se inscribe dentro de una estrategia integral de control ambiental y resguardo de la producción agrícola. La medida busca fortalecer el cumplimiento de la normativa vigente y prevenir prácticas que puedan generar impactos negativos en los sistemas productivos y en la salud de la población.
En ese marco, el ministro de la Producción, Oscar Dudik, encabezó una recorrida oficial en la zona conocida como El Triángulo, perteneciente a la localidad de Las Breñas, donde se constató la aplicación de herbicidas hormonales que se encuentran expresamente prohibidos en el territorio provincial. La presencia del funcionario respondió a la necesidad de verificar en el terreno denuncias y controles previos realizados por los organismos competentes.
Durante la inspección, Dudik estuvo acompañado por el productor Walter Wladyka, en una señal orientada a articular el accionar del Estado con el sector productivo local. La participación de productores en este tipo de recorridas apunta a reforzar la transparencia de los procedimientos y a promover una mayor conciencia sobre el uso responsable de insumos agrícolas.
Las autoridades provinciales remarcaron que la utilización de herbicidas no autorizados constituye una infracción grave, debido a los riesgos que implica para los cultivos vecinos, los recursos naturales y la salud humana. En este sentido, se subrayó que el control del uso de agroquímicos forma parte de una política pública sostenida, que no se limita a acciones aisladas sino que responde a un esquema permanente de fiscalización.
MEDIDAS SANCIONATORIAS
Durante la recorrida en Las Breñas, el ministro Dudik fue categórico al referirse a la detección de herbicidas prohibidos, al afirmar: «No lo vamos a permitir». La declaración sintetizó la postura oficial frente a este tipo de conductas y marcó el tono de las acciones que el Gobierno provincial prevé profundizar en el corto y mediano plazo.
Desde el Ministerio de la Producción se reiteró que se aplicarán sanciones severas a quienes incumplan la normativa vigente, con el objetivo de desalentar prácticas que atenten contra la producción responsable. Las autoridades aclararon que el régimen sancionatorio contempla distintas medidas, de acuerdo con la gravedad y reincidencia de las infracciones detectadas.
Entre las sanciones previstas se encuentran multas económicas que pueden alcanzar el equivalente a 10.000 litros de gasoil, una penalidad que busca generar un fuerte impacto disuasorio en el sector. Además, se contempla el secuestro de maquinaria y equipos utilizados en las aplicaciones indebidas, así como la clausura de establecimientos involucrados en este tipo de infracciones.
El Gobierno provincial informó que estas medidas se aplicarán con criterio técnico y respaldo legal, garantizando los procedimientos administrativos correspondientes. No obstante, se enfatizó que la prioridad es proteger el interés general y asegurar que la actividad agrícola se desarrolle dentro de los parámetros permitidos por la ley.
Las autoridades señalaron que el endurecimiento de los controles no tiene un carácter punitivo aislado, sino que forma parte de una política preventiva orientada a corregir conductas y promover buenas prácticas agrícolas en todo el territorio chaqueño.
Fiscalización, producción y sustentabilidad
En paralelo a las sanciones, el Ejecutivo provincial anunció que se intensificarán los operativos de vigilancia y fiscalización en todo el territorio del Chaco. Estos controles estarán a cargo de áreas técnicas especializadas y se realizarán tanto en zonas rurales como en áreas de producción intensiva, con el fin de detectar tempranamente el uso de productos no autorizados.
Las acciones de control buscan garantizar que la actividad agrícola se desarrolle de manera legal, ordenada y sustentable, minimizando los riesgos ambientales y productivos asociados a la aplicación indebida de herbicidas. En este sentido, se destacó la importancia de una fiscalización continua y coordinada entre distintos organismos del Estado.
Al referirse a los objetivos de la política implementada, Dudik sostuvo: «El compromiso del Estado es claro: controlar, identificar y sancionar a quienes utilicen productos prohibidos o realicen aplicaciones indebidas».
El ministro agregó que estas acciones están orientadas a resguardar el futuro productivo del Chaco, promoviendo una actividad agrícola sustentable y responsable. Según se explicó, el cuidado del ambiente y la salud es un componente central para garantizar la continuidad y competitividad del sector agropecuario en el largo plazo.
Finalmente, desde el Gobierno provincial se remarcó que la política de control también busca proteger a los productores que cumplen con la ley, evitando que se vean perjudicados por prácticas irregulares. En ese marco, se ratificó la decisión de sostener y profundizar los controles como una herramienta clave para el desarrollo equilibrado del sector.

