El diputado nacional de La Libertad Avanza, Lisandro Almirón, entrevistado por LA VOZ DEL CHACO, realizó un balance del desempeño legislativo durante el año 2025, al que calificó como «sumamente positivo en todos los términos», destacando especialmente las dificultades que atravesó el oficialismo tras la aprobación de la Ley Bases durante el primer año de gestión. Según explicó, el segundo período legislativo estuvo marcado por un escenario complejo, atravesado por tensiones políticas y obstáculos impulsados por la oposición en el Congreso Nacional.
Almirón señaló que, luego de aquel primer año de reformas estructurales, comenzaron a manifestarse con mayor intensidad distintas estrategias parlamentarias de la oposición, orientadas a condicionar la agenda legislativa y a desplazar el eje de acción del Poder Ejecutivo. En ese marco, remarcó que estas maniobras tuvieron como objetivo central afectar principios que el Gobierno consideraba innegociables, como el equilibrio fiscal y el déficit cero.
El legislador subrayó que cada intento de alterar partidas presupuestarias o introducir modificaciones que comprometieran las metas fiscales representó un problema serio para la administración nacional. En ese sentido, afirmó que desde el oficialismo existía plena conciencia sobre la importancia de sostener esos objetivos macroeconómicos, entendidos como pilares centrales del programa de gobierno impulsado por el presidente.
Asimismo, explicó que el contexto legislativo se volvió especialmente desafiante en la etapa previa a las elecciones de octubre, cuando el bloque de La Libertad Avanza contaba con apenas 37 diputados nacionales.
ESTRATEGIAS DE LA OPOSICIÓN Y CONFLICTOS INSTITUCIONALES
Almirón recordó la imposibilidad del oficialismo de imponer su agenda, y cómo la oposición tomó la iniciativa mediante el uso de emplazamientos parlamentarios. Estas herramientas, explicó, fueron utilizadas para forzar el tratamiento de determinados temas y generar un clima de presión institucional que derivó en situaciones de conflicto entre los poderes del Estado.
El Diputado nacional advirtió que esa mayoría circunstancial buscó avanzar sobre atribuciones propias del Poder Ejecutivo, intentando limitar tanto los vetos presidenciales como el uso de los decretos de necesidad y urgencia. Incluso, detalló que se promovieron proyectos orientados a modificar el reglamento interno de la Cámara y el procedimiento de tratamiento de los DNU.
Según Almirón, estas iniciativas no respondían a una lógica de fortalecimiento institucional, sino que formaban parte de una estrategia deliberada para afectar la gobernabilidad. En sus palabras, todo este conjunto de acciones tenía como finalidad «buscar afectar la gobernabilidad», en un contexto político atravesado por la disputa de poder y la cercanía del proceso electoral.
En ese escenario, el legislador destacó el esfuerzo realizado por las autoridades de la Cámara de Diputados y del bloque oficialista. En particular, resaltó el rol del presidente de la Cámara, Martín Menem, y del presidente del bloque de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, a quienes atribuyó una tarea clave para sostener el funcionamiento parlamentario en un contexto adverso.
Almirón sostuvo que, más allá de las conducciones formales, el aporte de cada uno de los diputados nacionales del espacio fue relevante para enfrentar las dificultades del período. En ese sentido, enfatizó que el trabajo colectivo permitió sortear obstáculos institucionales y mantener en pie la estrategia legislativa del oficialismo.
Tratamiento presupuestario
Uno de los hitos centrales del balance realizado por el Diputado fue el tratamiento del presupuesto nacional. Almirón consideró que lo más importante del año fue haber logrado dictámenes de mayoría en dos oportunidades, lo que permitió avanzar con una de las herramientas fundamentales para la gestión del Gobierno.
El primer dictamen de presupuesto se constituyó durante el período ordinario, previo a las elecciones de octubre, en un contexto de marcada debilidad numérica del oficialismo. Según explicó, ese logro fue particularmente significativo por las condiciones políticas imperantes y por la resistencia de sectores opositores.
Posteriormente, ya en el marco de las sesiones extraordinarias, el presupuesto fue objeto de modificaciones y volvió a obtener dictamen, lo que permitió su envío al Senado, donde actualmente se encuentra en tratamiento. Para Almirón, este proceso reflejó la capacidad del bloque oficialista para sostener la iniciativa legislativa incluso en escenarios complejos.
El Diputado también se refirió a su participación personal dentro del Congreso, señalando que su aporte estuvo vinculado al trabajo en todas las comisiones en las que le tocó intervenir. En ese marco, remarcó la importancia del trabajo técnico y parlamentario como complemento indispensable de la acción política.
Almirón destacó la conformación de un equipo de trabajo sólido dentro del bloque, al que definió como «muy parlamentario», y subrayó la articulación permanente con la conducción del espacio. Según explicó, esta dinámica permitió que cada legislador cumpliera un rol específico dentro de una estructura coordinada.
Nueva correlación
El Diputado afirmó que el escenario legislativo cambió de manera sustancial a partir de las elecciones de octubre, cuando el bloque de La Libertad Avanza pasó de 37 a 95 diputados nacionales. Esta ampliación, sostuvo, modificó de forma decisiva la correlación de fuerzas dentro de la Cámara. En ese contexto, destacó la labor del presidente de la Cámara y del presidente del bloque, quienes, según indicó, lograron articular las convocatorias y garantizar el funcionamiento del recinto. Para el legislador, este proceso demostró que «hoy la agenda retoma el Poder Ejecutivo».

