El ingeniero Hugo Rohrmann, especialista en recursos hídricos e hidrología urbana, analizó las intensas precipitaciones que afectaron a la ciudad de Resistencia y al área metropolitana, y brindó precisiones sobre el comportamiento esperado del clima durante el resto de enero y el trimestre de verano. Además, explicó por qué este tipo de eventos generan anegamientos, advirtió sobre la saturación de los suelos y remarcó la necesidad de repensar los sistemas de desagües en las ciudades.
En diálogo con La Voz del Chaco, Rohrmann señaló que la tormenta registrada en las últimas horas «está finalizando» y adelantó una mejora en las condiciones meteorológicas a partir del fin de semana. «A partir de hoy sábado va a empezar a mejorar el tiempo y, en líneas generales, las condiciones de enero en cuanto a precipitaciones comienzan a normalizarse, independientemente del evento puntual que ocurrió hoy», explicó.
Precipitaciones dentro de los valores normales
El especialista aclaró que el escenario actual es distinto al registrado durante la segunda quincena de diciembre, cuando se produjo una seguidilla de lluvias intensas y persistentes. «No es lo mismo que lo que sucedió en los últimos 15 días de diciembre, donde hubo más de 10 días consecutivos de lluvia, con valores totalmente fuera de lo común», indicó.
Según detalló, las perspectivas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) para el trimestre enero-febrero-marzo anticipan un comportamiento dentro de los parámetros históricos. «Para el Gran Resistencia, lo normal es que en enero lluevan entre 150 y 200 milímetros, algo parecido en febrero y un poco más en marzo, que suele ser un mes más lluvioso», precisó.
En ese sentido, explicó que el pronóstico trimestral establece probabilidades de precipitaciones acumuladas entre 450 y 600 milímetros, lo que se considera normal para la región. No obstante, advirtió que ese promedio no descarta episodios intensos en cortos períodos de tiempo. «Eso no quita que aparezca un evento como el de hoy, con precipitaciones de 80 a 100 milímetros en pocas horas, que en áreas urbanas generan anegamientos e inundaciones», sostuvo.
Lluvias semanales y temperaturas elevadas
Rohrmann consideró que, de mantenerse el patrón previsto, enero presentará lluvias con una frecuencia cercana a un evento por semana. «Los pronósticos indican que puede haber una precipitación semanal, al menos en enero, lo cual ya es distinto a lo que ocurrió en diciembre», explicó.
En relación con las temperaturas, remarcó que el comportamiento térmico está directamente vinculado a la frecuencia de las lluvias. «Si las precipitaciones son normales, eso significa que habrá cuatro o cinco eventos en el mes y el resto serán días soleados. Por lo tanto, en enero las temperaturas van a ser normales o incluso superiores a lo normal», afirmó.
En contraposición, recordó que durante los días consecutivos de lluvia registrados en diciembre las temperaturas promedio fueron más bajas. «Cuando no aparece el sol, no hay un componente que permita elevar la temperatura, por eso esos promedios terminan siendo inferiores al valor histórico», explicó.
Menor riesgo de incendios, pero suelos saturados
Consultado sobre la posibilidad de temperaturas extremas como las registradas el año pasado, Rohrmann señaló que el escenario actual reduce significativamente el riesgo de incendios. «Cuando hay sequía y no llueve, como ocurrió entre diciembre de 2020 y febrero de 2021, se generan condiciones ideales para incendios, como pasó en Corrientes y en gran parte del Chaco», recordó.
Sin embargo, destacó que ese panorama no se espera para este verano. «Tenemos un diciembre muy cargado de agua, con suelos saturados. Eso reduce la probabilidad de incendios, pero aumenta los problemas de anegamiento», indicó. «Una lluvia de 80 milímetros hoy ya genera mucha agua en las calles justamente porque el suelo no puede absorber más», añadió.
Recomendaciones ante alertas meteorológicas
El especialista hizo hincapié en la importancia de atender las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional. «Ayer ya se había anunciado una alerta naranja por lluvias y tormentas fuertes. Ante ese tipo de avisos, lo más recomendable es no salir si no es necesario», subrayó.
También remarcó la responsabilidad ciudadana en el manejo de residuos. «Es fundamental no sacar la basura durante estos eventos. Muchas veces se encuentran bocas de tormenta tapadas con plásticos y residuos, lo que agrava los anegamientos», señaló.
Cuánta lluvia cayó en Resistencia y el interior
Sobre los registros de precipitaciones, Rohrmann valoró el sistema de medición que realiza la Policía del Chaco. «Es un servicio muy útil, ya que dos veces por día se informan los milimetrajes en todas las localidades», afirmó.
Según esos datos, en el área metropolitana los valores oscilaron entre 60 y 100 milímetros, con registros de 83 milímetros en la zona de avenida 25 de Mayo y calle 6. «En general, los valores más altos se dieron en el este y sur provincial, mientras que hacia la zona centro fueron menores», detalló.

