Por Guillermo Cabaña
Los baches que hay por todos lados se han acrecentado, han aumentado día a día, están cada vez peores y van en contraposición a las medidas de seguridad vial que se informan todos los días, tanto a nivel nacional como provincial.
PREOCUPANTE
DESATENCION
Este tipo de situaciones, que no son nuevas, sino que llevan ya años y distintas gestiones nacionales y provinciales, en realidad tienen un común denominador: La falta de atención, de intervención, quizás de interés, quizás por falta de fondos económicos para solventar las obras, vaya a saber uno por qué.
Pero lo cierto es que a las medidas de seguridad que se publican, se comunican, se tratan de crear conciencia a través de campañas sobre el manejo, sobre la importancia de evitar los accidentes, va en contraposición al estado de esta Ruta 16 principalmente, y también en algunos tramos de la 11. La mano de la autovía «Nicolás Avellaneda», que va desde el puente Chaco – Corrientes, desde la mitad del río Paraná hasta la localidad de Macallé es la que en peor estado se encuentra. Aquel que quiere ingresar a Eesistencia o alejarse por esa mano va a encontrarse con verdaderos pozos que lejos de llamarse baches, muchos lo han catalogado como cráteres por el diámetro que tienen y por la profundidad, lo que torna muy intransitable un carril que en teoría es un camino para ir a una mediana velocidad que llega hasta los 110 kilómetros por hora permitida, pero obliga a ir en una velocidad muy baja, no pasando los 60 km.
Para colmo, el conductor deberá estar muy atento para no toparse con algún pozo que le provoque alguna rotura de la rueda, del semieje o algo peor.
También se arriesga a una brusca frenada o desvío que pueda perjudicar a un tercero o que sea embestido de atrás. Eso es lo que se refiere a hablar de automóviles, ni que decir de las motocicletas.
No son pocos los accidentes que se producen a raíz del desvío o de toparse con un pozo de esa dimensión que los lleva al desequilibrio.
REACCIN INMEDIATA
Ahí es donde este informe pretende, de alguna manera, que no es el único ya que en otros medios también han salido noticias del mismo tenor, reclamar a alguien para que se encargue de arreglar esto.
Si bien es cierto que las rutas 11 y 16 dependen de Vialidad Nacional, no hay que recostarse sobre esta jurisdicción para no intervenir, porque está visto que Vialidad Nacional o no tiene fondos, o no cuenta con autorización, o no tiene interés o vaya a saber por qué motivo, no está tomando injerencia en el arreglo de estas importantes arterias en el territorio chaqueño.
Por ende, es necesario que Vialidad Provincial tome cartas en el asunto, busque la manera de trabajar en las rutas nacionales.
Este es el momento para que la provincia tome cartas en el asunto intervenir.
Esto no es una inversión, sino que se trata de salvar vidas, evitar accidentes con consecuencias imprevisibles y tienen que buscar una alternativa válida.
Es cierto que esta parte de la Ruta Nacional 16 es medianamente nueva, no lleva más de 20 años, es una arteria que está sobre terreno rellenado y, por ende, con el tiempo va a tener deterioros.
A toda construcción llega su momento en que tiene que hacerse el mantenimiento. Es ahí el objetivo de esta nota, una de las tantas que se hacen, desde una óptica a raíz que no se aprecia que haya un tipo de mantenimiento, ni siquiera un recapado, ni siquiera una señalización que indique que uno debe tener precaución al circular por tal o cual sector. directamente está abandonada.
EN CONTRAMANO
A medida que pasan los días, se agrega un bache más y la verdad que va a contramano de una provincia que está en progreso en algunos sectores, en ciertos puntos, más que nada en lo que se refiere a la infraestructura vial, como ser la 9 de Julio, recientemente inaugurada.
No es algo nuevo, que ocurrió ahora. Tampoco hay que culpar a las últimas lluvias, al sol o al calor. Es algo normal que se deteriore y también debe ser normal el mantenimiento.
Es una cuestión de decisión política y pensar en la gente.
PARA COLMO,
A OSCURAS
Esta Ruta Nacional 16 está cada vez más intransitable, pero también hay otro aspecto donde la provincia tiene que intervenir: La falta de iluminación.
No hay explicación válida que señale por qué hay sectores de acceso a las ciudades de Resistencia y de Barranqueras que estén a oscuras.
Las zonas del viaducto por la avenida Sarmiento y la rotonda de la avenida San Martín y la ruta 16 hacia Barranqueras están sin ilimunación pública.
Ni que hablar también del estado de las rotondas, tanto la de la avenida Sabín como la misma ruta de la avenida San Martín de la ciudad portuaria. Están oscuras y con baches.
Se tiene que buscar la manera de solucionar, esto es una cuestión de seguridad de las personas y también, en menor medida, pero siempre importante igual, va también en contra de otros de otros aspectos que hacen a tener una provincia pujante, como ser el turismo.
SE ACERCA
LA BIENAL
Justamente en un año donde la Bienal va a centrar la mayor o toda la atención de la gente, van a venir miles de turistas y se encontrarán con un acceso a la ciudad de Resistencia apagado, con caminos malos y se van a llevar una doble imagen: La positiva, el calor de la ciudad, de la gente, la magia de las esculturas y, por el otro lado, tendrán un recuerdo que seguramente van a querer olvidar pronto y que se refiere al mal estado de los caminos que tienen estas dos rutas.
Hay otros sectores de la provincia que también están en mal estado y que necesitan una intervención, un mejoramiento, un mantenimiento de inmediato y no esperar hasta que ocurra una tragedia.

