El Instituto de Seguridad Social, Seguros y Préstamos (INSSSEP) volvió a ser objeto del cuestionamiento gremial, luego de que ATE Chaco y APTASCH coincidieran en denunciar una serie de recortes y decisiones administrativas que, según advirtieron, impactan de manera directa en la salud y en los bolsillos de los trabajadores chaqueños. En sendos comunicados de prensa, ambos sindicatos alertaron que la obra social provincial atraviesa un proceso de ajuste que deteriora prestaciones esenciales y traslada los costos a los afiliados.
El detonante principal fue la decisión del Directorio del INSSSEP de dar de baja el Programa de Prevención de Enfermedades Cardiovasculares, una política considerada clave en una provincia donde estas patologías se encuentran entre las principales causas de muerte.
Desde ATE señalaron que la medida fue adoptada apenas un día después de la asunción del nuevo Directorio, lo que calificaron como una señal preocupante del rumbo que tomó el organismo.“A un día de asumir, el nuevo Directorio tomó una decisión que atenta directamente contra la salud de la población chaqueña”, sostuvo ATE, al advertir que la eliminación del programa se da en un contexto de debilidades estructurales del sistema de salud pública, marcado por la falta de insumos, problemas en el sistema de ambulancias y condiciones laborales y salariales precarias del personal sanitario.
Desde el gremio estatal cuestionaron además que, junto con la baja del programa, el INSSSEP haya resuelto trasladar el 50% de los costos a los afiliados, una medida que, según indicaron, golpea de lleno a trabajadores con ingresos deteriorados. “El Instituto decide de manera inexplicable y autoritaria cargar sobre los magros bolsillos de los trabajadores una parte sustancial de los gastos”, afirmaron.
Mientras que desde APTASCH expresaron una postura coincidente y manifestaron su profunda preocupación por los recortes en el INSSSEP, al señalar que afectan tanto a los trabajadores de la salud como a los afiliados en general.
Desde la entidad remarcaron que la eliminación de programas preventivos no solo implica un retroceso sanitario, sino también un mayor costo futuro para el sistema.
Ambos gremios vincularon esta decisión con otras medidas adoptadas en los últimos meses, como el aumento del 100% de los aportes al Fondo de Alta Complejidad, que derivó en una reducción salarial efectiva desde diciembre de 2025.
Según denunciaron, esa suba se aplicó en un contexto de salarios congelados y alta inflación, profundizando la pérdida del poder adquisitivo.
ATE recordó que durante 2025 los aumentos salariales rondaron el 6%, mientras que la inflación alcanzó el 31%, lo que generó un fuerte desfasaje en los ingresos de los trabajadores estatales.
En ese marco, el sindicato sostuvo que el Gobierno violó de manera sistemática el Convenio Colectivo de Trabajo y evitó convocar a paritarias, definiendo incrementos de manera unilateral. “Los trabajadores no pueden seguir siendo la variable de ajuste”, afirmaron desde ambas organizaciones, al advertir que el deterioro del INSSSEP no es un hecho aislado, sino parte de una política más amplia de recortes sobre derechos y servicios esenciales.
sin cobertura
y reclamos judiciales
La situación del INSSSEP se agravó aún más con las denuncias sobre la falta de cobertura en el Hospital Italiano, uno de los centros de mayor complejidad de la provincia. Según ATE, la interrupción de prestaciones se debe a la millonaria deuda que el organismo mantiene con la institución sanitaria.“En los últimos días, comenzaron a multiplicarse en redes sociales los reclamos de pacientes en situación de extrema vulnerabilidad y de familiares que no reciben respuestas ante tratamientos urgentes. Desde el gremio indicaron que incluso existen medidas judiciales que ordenan al INSSSEP garantizar la atención, aunque las autoridades del organismo continúan sin brindar soluciones.“Los afiliados aportan cada vez más y reciben cada vez menos”, sostuvo ATE, al cuestionar la falta de respuestas frente a una problemática que calificaron como grave y urgente.
Tanto APTASCH como ATE coincidieron en que los recortes y ajustes forman parte de una misma lógica que impacta de lleno en el sistema de salud y en las condiciones de vida de los trabajadores. “Los trabajadores no pueden seguir siendo la variable de ajuste de políticas que recortan derechos y deterioran servicios esenciales”, remarcaron desde el sector sanitario. Los sindicatos reafirmaron su compromiso de continuar denunciando públicamente estas situaciones y de defender los derechos laborales y sociales de quienes sostienen el sistema de salud y la administración pública en toda la provincia.
Advirtieron además que, de no revertirse las medidas, el conflicto podría profundizarse en las próximas semanas.

