Luego de más de 72 horas de paralización total del servicio, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Chaco levantó ayer lunes el paro de colectivos que afectó al transporte público de pasajeros en toda la provincia, especialmente en el Gran Resistencia.
La medida de fuerza se desactivó cerca del mediodía, tras un acuerdo parcial que incluyó el adelanto de subsidios provinciales a las empresas, lo que permitió destrabar el pago de salarios adeudados a los choferes.
La decisión de retomar la actividad fue comunicada por el secretario general de la UTA Chaco, Raúl Abraham, luego de mantener contactos con representantes de las empresas prestatarias y del Gobierno provincial. El levantamiento del paro puso paños frios al conflicto que escaló el jueves por la tarde, cuando los trabajadores resolvieron interrumpir el servicio ante la falta de acreditación de los sueldos correspondientes al mes de diciembre.
La normalización del servicio llegó acompañada de otra definición clave para los usuarios: el boleto no aumentó como estaba previsto. Días atrás, el Ejecutivo había anunciado una suba del 45%, que llevaba el pasaje de $1.300 a $1.885, tras una audiencia pública realizada en diciembre.
Sin embargo, esa actualización tarifaria quedó en suspenso y, por el momento, no hay fecha confirmada para su aplicación.
Un acuerdo parcial
El levantamiento de la medida de fuerza se produjo luego de que el Gobierno provincial confirmara el adelanto de parte de los subsidios mensuales destinados al sistema de transporte. Ese desembolso permitió a las empresas afrontar el pago de salarios y destrabar un conflicto que mantuvo a cercade 30 mil usarios del sistema sin colectivos durante todo el fin de semana y durante las primeras horas del arranque de la jornada laboral del lunes.
Raúl Abraham explicó que la decisión de volver a circular respondió a un gesto de buena voluntad del gremio, aunque aclaró que la situación sigue siendo frágil. “Se levanta la medida para que los usuarios puedan regresar a sus hogares, pero seguimos atentos al cumplimiento de lo acordado”, sostuvo el dirigente sindical al comunicar la decisión a los delegados.
En ese marco, Abraham advirtió que el levantamiento del paro no implica el cierre definitivo del conflicto. “Si los compromisos no se cumplen y los salarios no impactan como corresponde, la medida se puede retomar”, señaló el titular de la UTA Chaco, al tiempo que remarcó la necesidad de garantizar la continuidad del sistema sin afectar los derechos de los trabajadores.
El aumento
que no fue
Uno de los datos centrales de la jornada fue la suspensión del aumento del boleto, una medida que había generado fuerte preocupación entre los usuarios. El nuevo valor del pasaje debía comenzar a regir ayer lunes, pero quedó postergado por cuestiones administrativas y por el propio contexto del conflicto.
El subsecretario de Transporte y Logística del Chaco, Mario Rodolfo Díaz, confirmó que la tarifa no se incrementó y explicó los motivos. “No fue posible llegar con los trámites administrativos necesarios”, dijo el funcionario, y aclaró que la situación se vio atravesada por el receso administrativo en la provincia.
De este modo, el boleto continuará costando $1.300 en el Gran Resistencia, al menos hasta que el Gobierno provincial adopte una definición oficial sobre la política tarifaria para los próximos meses.
Desde el área de Transporte señalaron que la suba no está descartada, pero reconocieron que el escenario económico y social obliga a evaluar los tiempos y el impacto de cualquier decisión.
sistema en tensión
El conflicto expuso nuevamente la delicada situación financiera del transporte público en el Chaco. Según datos oficiales, el Gobierno provincial resolvió destinar más de $1.800 millones mensuales en subsidios para sostener el sistema y evitar que el costo real del servicio recaiga de manera directa sobre los usuarios.Ese esquema de asistencia estatal es clave para el funcionamiento de las empresas, que aseguran no poder afrontar los costos operativos —salarios, combustible, mantenimiento— sin el acompañamiento del Estado.
Desde el sector empresario advirtieron en reiteradas oportunidades que la falta de previsibilidad en el envío de fondos complica el pago en tiempo y forma de los sueldos.
El presidente de la Cámara de Empresas de Transporte Automotor del Chaco (Cecach), Gustavo Larrea, fue uno de los interlocutores centrales durante las negociaciones. Según relató Abraham, Larrea comunicó que el Gobierno se comprometió a adelantar los subsidios para destrabar la situación salarial, a cambio de que el servicio se restablezca de inmediato.
miles de afectados
El paro, que se extendió por más de 72 horas, tuvo un fuerte impacto en la vida cotidiana de miles de chaqueños. La falta de transporte público afectó especialmente a trabajadores y personas que dependen del colectivo como único medio para movilizarse.
Durante los días de protesta, se registraron aumento de demanda y tarifas de servicios de transporte alternativos y reiterados reclamos de usuarios que quedaron varados en distintos puntos del área metropolitana. Las quejas se multiplicaron en redes sociales, donde los pasajeros expresaron su malestar tanto por la interrupción del servicio como por la posibilidad de un nuevo aumento del boleto.
Desde la UTA insistieron en que el reclamo no es nuevo y que responde a una situación que se arrastra desde hace meses. “No se puede seguir pagando salarios en cuotas o fuera de término”, afirmó Abraham, quien reclamó un esquema más previsible que garantice el cobro en tiempo y forma.
Si bien el levantamiento del paro trajo alivio inmediato, no despejó las incertidumbres de fondo. Con los colectivos nuevamente en las calles y el aumento del boleto en suspenso, la pregunta que sobrevuela es cuánto tiempo durará esta tregua y si el sistema podrá encontrar un equilibrio que evite nuevos paros y nuevos golpes al bolsillo de los usuarios.

