El ministro de Hacienda y Finanzas del Chaco, Alejandro Abraam, confirmó que la Provincia acordó con el Gobierno nacional la reestructuración de una deuda por 60 mil millones de pesos, que comenzará a pagarse a partir de julio de 2026 en 12 cuotas mensuales. La medida apunta a evitar que el compromiso impacte de manera concentrada en un solo ejercicio fiscal y a dar previsibilidad a las finanzas provinciales. En diálogo con radio Natagalá, el funcionario explicó que el acuerdo alcanzado con Nación corresponde al saldo pendiente de adelantos financieros otorgados durante 2025, que originalmente ascendían a unos 120 mil millones de pesos. «Lo que se consolidó fue el saldo final, que quedó en 60 mil millones. Para evitar tener que afrontarlo todo junto en un nuevo año fiscal, se acordó su restitución en cuotas a partir de julio de 2026», detalló Abraam. Según remarcó, la reestructuración responde a la delicada situación financiera de la Provincia, atravesada por un fuerte peso de la masa salarial y por recursos que no acompañaron el ritmo de las erogaciones. «El objetivo fue ordenar los vencimientos y no generar un estrés adicional sobre las cuentas públicas», sostuvo.
El bono de
consolidación, en pausa
Consultado sobre el bono de consolidación de deuda que el Ejecutivo había enviado a la Legislatura provincial a fines del año pasado, Abraam aclaró que la iniciativa no fue retirada, sino que permanece en stand by. «Es un proyecto que fue presentado, pero no tratado. No fue rechazado, por lo tanto puede retomarse cuando se reanude la actividad legislativa», explicó. El ministro señaló que la propuesta surgió como una herramienta opcional para los proveedores del Estado, en un contexto donde la Provincia debió hacer frente a múltiples compromisos acumulados. «Cuando asumimos, la deuda en términos reales era similar a la actual. Se cancelaron pasivos anteriores, pero también hubo que recomponer áreas críticas como salud, educación y seguridad, lo que generó nuevas obligaciones», indicó. En ese sentido, detalló que el bono estaba pensado principalmente para proveedores del sistema de salud y empresas constructoras, permitiéndoles optar por un instrumento con cotización en el mercado. «Era una alternativa para quienes quisieran cobrar mediante un bono que luego pudiera mantenerse, descontarse o cederse en el sistema financiero», precisó.
Finanzas ajustadas y
expectativas de recuperación
Abraam reconoció que las finanzas provinciales siguen siendo complejas, sobre todo por el peso estructural del gasto en salarios. «El mayor problema que tenemos hoy es la masa salarial, en un contexto donde los recursos no crecen al mismo ritmo. Hubo recomposiciones necesarias que hubo que financiar, y eso llegó a un límite», afirmó. No obstante, aseguró que el Gobierno provincial logró superar los meses más críticos, como diciembre, marcado por el pago de aguinaldos y mayores obligaciones. «Diciembre siempre es muy complejo. Hoy ya estamos en otra etapa, trabajando en cómo sostener el financiamiento y analizar instrumentos como las letras, que en algún momento también habrá que desarmar», explicó.
Finalmente, el ministro sostuvo que la estabilidad futura dependerá en gran medida de una reactivación de la actividad económica. «Necesitamos que se generen más recursos para poder avanzar en áreas claves como salud, educación, inclusión escolar y obra pública básica. Ese es el margen que estamos buscando para descomprimir los compromisos y dar mayor tranquilidad», explicó.
La cláusula gatillo
Alejandro Abraam, se refirió en otra parte del diálogo a la aplicación de la cláusula gatillo y los incrementos salariales, el funcionario aclaró que el Presupuesto provincial contempla aumentos en línea con las pautas fijadas por el Gobierno nacional, aunque advirtió que cualquier decisión estará condicionada por la disponibilidad real de recursos.
«Está previsto en el presupuesto un incremento de acuerdo a las pautas de Nación. El porcentaje salarial que está contemplado responde a esas variables», explicó Abraam. Sin embargo, fue enfático al marcar los límites financieros de la Provincia: «Hay un límite que es la disponibilidad de recursos. Los recursos no crecen, no los tenemos, y ya se recurrió a herramientas financieras para poder sostener la situación salarial».
En ese sentido, sostuvo que sin un crecimiento genuino de los ingresos no existe margen para financiar nuevos compromisos: «Si no tenés un crecimiento de recursos, no hay margen para tomar financiamiento y cubrir esos gastos. Es una situación difícil».
Mesa salarial y
diálogo con los gremios
Ante la consulta sobre una eventual convocatoria a la mesa salarial, especialmente de cara al inicio del ciclo lectivo 2026, el ministro aclaró que aún no hubo definiciones políticas al respecto. «Todavía no he conversado este tema con el Gobernador», señaló, y reiteró que la pauta salarial incluida en el Presupuesto 2026 es del 10,1%, según la estimación nacional. «Hay que ir viendo cómo va evolucionando ese porcentaje y cuál es el impacto real sobre los recursos», sostuvo.
Reforma laboral
y efecto fiscal
Abraam también fue consultado por su mirada sobre la discusión de la reforma laboral prevista para febrero. Si bien reconoció que podría implicar una menor recaudación por el impuesto a las Ganancias, consideró que el impacto podría ser compensado por otros efectos económicos. «Hay una menor recaudación y eso implica una baja de recursos para el Chaco, pero también puede permitir un mayor salario de bolsillo. Ese dinero puede volcarse al consumo, lo que genera impacto en el IVA», explicó. En ese marco, estimó que «podría haber una compensación y un efecto positivo en la economía».
Vencimientos en
dólares y financiamiento
En relación con un vencimiento cercano de deuda en dólares —estimado en unos 40 millones—, el titular de Hacienda confirmó que la Provincia ya trabaja en su cobertura. «Desde agosto se había cubierto parte del vencimiento con la emisión de un título, la serie 1, y ahora estamos trabajando con la serie 2 para poder afrontar ese compromiso», detalló.
Cruce por la cantidad
de cargos en el Estado
Finalmente, Abraam respondió a declaraciones del exministro Santiago Pérez Pons, quien sostuvo que la Provincia paga más salarios y que no hubo reducción de la planta estatal. El actual ministro explicó que el aumento del gasto salarial respondió, en gran parte, a la regularización de situaciones laborales precarias, especialmente en el sistema de salud. «Había muchas personas en una situación muy informal. Hoy tienen contratos de servicio y eso se recompuso», afirmó.
Baja de Ingresos Brutos y expectativas de recaudación
Consultado por la reducción de la alícuota de Ingresos Brutos —que desde enero pasó del 3,2% al 2,9%— y su impacto en la recaudación, el ministro relativizó los efectos negativos y recordó antecedentes recientes.
«La realidad que hemos tenido es que cuando se bajó del 3,5% al 3,2% no hubo un impacto negativo. Al contrario, hubo un crecimiento de los recursos provenientes de Ingresos Brutos en esos meses», afirmó, y agregó que el Gobierno provincial espera un comportamiento similar en esta nueva etapa.
Abraam explicó que existe un punto a partir del cual una mayor presión fiscal provoca el efecto inverso al buscado: «Cuando uno ejerce una gran presión fiscal, la recaudación comienza a caer porque se fomentan otras situaciones, como la informalidad».
Al ser consultado sobre ese fenómeno, lo identificó directamente con la conocida «curva de Laffer»: «Exactamente. Al bajar nuevamente la alícuota se fomenta una mayor formalidad en la actividad económica y, a la vez, se genera un escenario más atractivo para la inversión».
En esa línea, destacó recientes desembarcos empresariales en la provincia: «El año pasado se radicó Mercado Libre, y hace poco se abrió el mercado de La Anónima. Ojalá podamos contar con más empresas interesadas en invertir en el Chaco».

