El gobierno nacional dio un paso formal hacia una reforma política integral que tiene como eje principal la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) (ver página 3). La iniciativa apunta a rediseñar el sistema electoral vigente en la Argentina, con el objetivo de simplificar los procesos y hacer más eficiente la organización de los comicios en todo el país.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, el diputado nacional de La Libertad Avanza, Carlos García, explicó que la propuesta busca ordenar la dinámica electoral y optimizar el uso de los recursos públicos.
Según detalló, la idea es avanzar hacia un esquema más sencillo, que reduzca instancias consideradas innecesarias y permita una administración más racional del sistema democrático.
El legislador sostuvo que la reforma se apoya en el deber de mejorar el funcionamiento de las instituciones y de revisar prácticas que, a juicio del oficialismo, ya no resultan indispensables. En ese sentido, remarcó que el rediseño del calendario electoral apunta a eliminar mecanismos que no aportan valor sustancial a la vida democrática y que encarecen el proceso.
García fue contundente al señalar que uno de los objetivos centrales es cuidar los recursos del Estado. «La idea es simplificar el sistema electoral, hacerlo más eficiente y reducir costos innecesarios», afirmó, en línea con el plan de ajuste del gasto público que impulsa el Gobierno.
El legislador remarcó que la reforma no solo implica cambios técnicos, sino también una señal política, a través de la que el oficialismo busca instalar un criterio de mayor austeridad en la dirigencia.
«La política tiene que dejar de vivir de privilegios y empezar a dar el ejemplo», sostuvo el diputado, al referirse al contexto económico actual.
IMPACTO ECONÓMICO Y RESPONSABILIDAD PARTIDARIA
Uno de los principales argumentos para eliminar las PASO es el costo que representan para el Estado. Consultado al respecto, García explicó que cada elección nacional implica un despliegue logístico y financiero significativo, que -según el proyecto- no debería destinarse a resolver internas partidarias.
El diputado también puso el foco en el impacto sobre la ciudadanía. Consideró que la obligatoriedad de votar en las primarias genera cierto desgaste social. «Eliminar las PASO significa menos gasto y menos desgaste para la sociedad», señaló.
En cuanto a la vida interna de los partidos, la propuesta plantea que cada espacio político se haga cargo de definir y financiar sus propias elecciones internas.
Desde el oficialismo sostienen que se trata de instancias privadas, cuyos costos no deberían recaer sobre el conjunto de los contribuyentes.
En esa línea, García aseguró que el cambio apunta a fortalecer la responsabilidad partidaria: «Cada espacio debe definir sus candidatos sin trasladar ese costo a la gente», indicó.
Otro punto clave es el destino de los fondos que se liberarían.
El proyecto prevé redirigir esos recursos hacia áreas prioritarias como salud, educación o infraestructura. «Las PASO implican una estructura enorme de recursos, y eliminarlas permite enfocarlos en necesidades reales», afirmó.
Modernización y transparencia institucional
La iniciativa también incluye un capítulo de modernización del sistema electoral. Entre las propuestas, se destaca el avance hacia la digitalización de los procesos, con el objetivo de agilizar y hacer más seguros los comicios.
La transparencia en el financiamiento de las campañas aparece como otro eje central. El proyecto busca reforzar los controles para evitar irregularidades y garantizar una competencia más equitativa entre los distintos espacios políticos.
En ese marco, se propone implementar mecanismos que permitan auditar en tiempo real los ingresos y gastos de campaña. «Es clave avanzar en sistemas que brinden mayor control y claridad», señaló García.
En ese mismo sentido, el diputado remarcó que la reforma también apunta a reducir intermediaciones entre los representantes y la ciudadanía, en pos de facilitar el acceso a la información y fortalecer el vínculo directo con los votantes.
Calidad democrática
Frente a las críticas sobre una posible caída en la participación, desde el oficialismo sostienen que el debate debe centrarse en la calidad y no en la cantidad de instancias electorales. Según García, una menor frecuencia de votaciones no implica necesariamente menos compromiso cívico.
El legislador consideró que la participación se fortalece cuando hay mayor transparencia y mejores resultados de gestión. «No se trata de cuántas veces se vota, sino de la calidad del vínculo entre la ciudadanía y sus representantes», afirmó.
En ese sentido, la reforma también promueve el acceso a la información pública a través de herramientas digitales, como forma de fortalecer el control ciudadano y la rendición de cuentas. Además, se espera que un sistema más claro y ordenado contribuya a mejorar la calidad de la oferta electoral, con candidatos mejor definidos y propuestas más coherentes.
Federalismo
El impacto de la reforma también se analiza en clave federal. En provincias como el Chaco, Corrientes y Formosa, la reducción de costos electorales podría representar un alivio para las estructuras locales.
García destacó que simplificar el calendario ayudaría a evitar la superposición de elecciones y la confusión que esto suele generar en el electorado. «Menos fechas implican más claridad para la gente», resumió.
Asimismo, desde el oficialismo subrayan que los recursos que hoy se destinan a las PASO podrían volcarse a obras y servicios en el interior del país, donde las necesidades son más urgentes.
Finalmente, el diputado aseguró que el objetivo de fondo es mejorar la vida cotidiana de la población. «Se trata de usar los recursos para resolver problemas concretos, no para sostener estructuras políticas costosas», concluyó.

