En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, y a diez días del cierre de la Sala de Prensa de la Casa Rosada, la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) reitera su máxima preocupación por una medida que afecta gravemente la tarea informativa y el acceso de la ciudadanía a la información pública.

El funcionamiento de la Sala de Prensa en la sede del Poder Ejecutivo constituye una práctica institucional con más de cien años de historia en la Argentina, y forma parte de estándares consolidados en los países occidentales, donde el acceso regular de los periodistas a los edificios y fuentes oficiales es un componente esencial de la transparencia democrática.
La interrupción de este espacio de trabajo, sin precisiones sobre su normalización, implica una restricción de hecho al ejercicio del periodismo y debilita los mecanismos de rendición de cuentas a los que las audiencias -y la sociedad en su conjunto- tienen derecho.
En su reunión de Consejo Ejecutivo del pasado miércoles ADEPA decidió expresar, asimismo, su solidaridad con los periodistas acreditados que desarrollan habitualmente su labor en la Casa Rosada, quienes se han visto impedidos de ejercer su tarea con normalidad y en condiciones adecuadas.
En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, ADEPA advirtió sobre el impacto del cierre de la Sala de Prensa de la Casa Rosada, alertando que la medida restringe el acceso a la información pública, afecta el trabajo periodístico y debilita la transparencia institucional en la Argentina.
ADEPA insta a las autoridades nacionales a recrear un entorno de tolerancia a la labor periodística y a restablecer de manera urgente el funcionamiento de la Sala de Prensa
Este escenario se produce, además, en un contexto en el que ha regresado un clima de tensión en la relación entre el poder político y la prensa. Como la entidad ha señalado recientemente, las agresiones verbales y la descalificación pública de periodistas y medios por parte de altas autoridades contribuyen a generar un ambiente de intimidación y hostilidad que, al menos, perturba el normal ejercicio de la actividad periodística.
El acceso a la información pública y el trabajo de la prensa libre no son prerrogativas sectoriales, sino garantías para la ciudadanía en el sistema democrático.
Por ello, ADEPA insta a las autoridades nacionales a recrear un entorno de tolerancia a la labor periodística y a restablecer de manera urgente el funcionamiento de la Sala de Prensa y las condiciones habituales de trabajo para los periodistas acreditados en la Casa Rosada, en resguardo de la libertad de expresión, el acceso a la información y la transparencia institucional.
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