El Equipo Fiscal Nº 13 dictó este lunes la prisión preventiva de Héctor Eduardo Machuca, de 67 años y pastor de la iglesia «Puertas del Cielo» en Barranqueras, acusado de abuso sexual simple agravado contra dos menores y grooming contra una tercera víctima, todos delitos en concurso real.
Según la causa judicial (Expte. N° 15211/2026-1), los hechos involucran a tres hermanas adolescentes que asistían regularmente a la iglesia que el imputado conducía en el Pasaje Farías 1100.
La primera víctima, de 17 años, trabajaba como empleada doméstica en el domicilio del pastor y su esposa. Los hechos habrían ocurrido durante el último semestre de 2025, y luego en los primeros meses de 2026, durante su horario laboral, aprovechando los momentos en que su esposa no se encontraba presente.
Respecto de la segunda víctima de 14 años. los delitos investigados habrían ocurrido entre enero y abril de 2026, durante los cultos nocturnos en la iglesia.
La tercera víctima, de 16 años -hermana de las anteriores-, fue contactada por Machuca a través de WhatsApp en abril de 2026. Mediante mensajes, con propósitos sexuales y la instaba a encontrarse con él a solas en lugares alejados.
LA INVESTIGACIÓN
La causa se inició el 5 de mayo de 2026 a partir de la una denuncia en la Comisaría Segunda de Barranqueras. El Departamento de Cibercrimen intervino de inmediato, rastreó el número de teléfono del imputado mediante plataformas digitales e identificó su perfil de Facebook, donde el propio Machuca se presentaba como «pastor de la Iglesia Puerta del Cielo de Barranqueras».
El 19 de mayo se ejecutó un allanamiento en el domicilio del imputado, donde se secuestraron un teléfono celular Samsung A16, dos notebooks y tres pendrives. En ese mismo acto, Machuca fue detenido.
Machuca fue indagado el 21 de mayo por el delito de grooming y el 29 de mayo se amplió su declaración añadiéndose cargos de abuso sexual agravado. En ambas ocasiones se abstuvo de declarar.
PRISIÓN PREVENTIVA
El fiscal fundamentó la medida en dos pilares. Por un lado, la gravedad de los delitos imputados y la escala penal aplicable -de 3 a 10 años en abstracto para el abuso sexual agravado-, con posibilidad de pena efectiva dada la cantidad de hechos en concurso real. Por otro, el riesgo concreto de que el imputado entorpezca la investigación: vive a pocas cuadras del domicilio de las víctimas, conoce a los testigos y, como figura de autoridad espiritual en la congregación, cuenta con medios de influencia sobre ellos. De hecho, luego de la denuncia, integrantes de la iglesia enviaron mensajes intimidatorios a las víctimas pidiéndoles que retiraran la denuncia.
La causa tiene aún varias diligencias pendientes, entre ellas la declaración de una de las jóvenes en Cámara Gesell, pericias psicológicas y el análisis forense de los dispositivos secuestrados.

