Ante la suspención de las líneas 2 y 106 BC de la empresa ERSA, que dejó este jueves a miles de usuarios sin servicio, desde el gobierno provincial analizan una serie de medidas de contingencia y acciones legales para proteger a los usuarios del Área Metropolitana del Gran Resistencia.
Las líneas afectadas corresponden al Grupo I del Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana (SITAM).
El Grupo I comprende líneas estratégicas del sistema, entre ellas las líneas 2, 9, 101, 106, 107, 204 y 205, que representan una parte sustancial de la red de movilidad metropolitana. Su operación alcanza más de 25.200 kilómetros diarios y cuenta con más de cien unidades afectadas al servicio.
Frente a esta situación, el Gobierno Provincial ratifica que ninguna empresa concesionaria puede abandonar unilateralmente un servicio público esencial. El transporte público constituye una prestación indispensable para miles de usuarios que diariamente se trasladan a sus lugares de trabajo, establecimientos educativos, centros de salud y demás actividades cotidianas.
Se han instruido las actuaciones correspondientes para intimar a la empresa a garantizar la continuidad de la prestación, fiscalizar el cumplimiento de los recorridos, controlar la disponibilidad de unidades y verificar las frecuencias establecidas, documentando cualquier reducción o interrupción unilateral del servicio.
Asimismo, se encuentran en evaluación distintas alternativas operativas de emergencia destinadas a minimizar el impacto sobre los usuarios ante una eventual salida de la empresa. El objetivo central es asegurar que los vecinos del Área Metropolitana puedan continuar utilizando el transporte público con la mayor normalidad posible.
De manera paralela, la Provincia analiza las consecuencias administrativas, contractuales y patrimoniales que podrían corresponder en caso de concretarse el abandono del servicio, incluyendo la aplicación de sanciones, ejecución de garantías, reclamos por daños y perjuicios y demás medidas previstas en el marco legal vigente.
El Gobierno recordó además que el contrato de concesión obliga a la empresa a prestar el servicio de manera regular, continua y eficiente, y destacó que durante la vigencia del sistema se implementaron diversas herramientas de acompañamiento para sostener el funcionamiento del transporte público. “La prioridad es la movilidad cotidiana de la gente. Ninguna empresa puede dejar sin transporte a los usuarios. Vamos a defender la continuidad del servicio público y aplicar todas las medidas que correspondan dentro del marco legal”, señalaron desde el Ejecutivo provincial.
Finalmente, se solicita a la comunidad mantenerse informada a través de los canales oficiales del Gobierno Provincial y de la autoridad competente en materia de transporte, donde se comunicarán oportunamente todas las novedades y medidas que se adopten para garantizar el servicio.
UN PROBLEMA
La decisión de la empresa se da en medio de una crisis que afecta hace meses al transporte urbano del Gran Resistencia. ERSA opera varias de las líneas más utilizadas del sistema metropolitano —entre ellas la 101, 107, 2, 9, 106, 204 y 205—, que conectan la capital chaqueña con Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas.
En marzo, la empresa había anunciado su intención de retirarse del sistema citando una ruptura en la ecuación económico-financiera del contrato, planteo que el Gobierno provincial rechazó «en forma expresa, categórica y fundada». Tras esa intervención oficial, ERSA continuó prestando el servicio, aunque en mayo suspendió sin goce de sueldo a 30 choferes durante todo el mes, una medida que la UTA Chaco cuestionó por considerarla arbitraria, sin llegar a convocar un paro.
De acuerdo con trascendidos del sector, la situación de los trabajadores es crítica: la Línea 2 cuenta con apenas cuatro colectivos y entre 10 y 12 choferes, mientras que la 106 BC suma unos 20 trabajadores más. Sumado al grupo ya suspendido en mayo, se calcula que cerca de 60 personas no tienen certeza sobre su continuidad laboral. Hasta el momento, no hay ningún comunicado oficial ni una empresa que se haga cargo de esos recorridos.
También trascendió que, mientras se retiran unidades de circulación, no hay claridad sobre qué pasará con el servicio en los próximos días, y que son los usuarios quienes terminan pagando las consecuencias de los recortes y reorganizaciones internas de la empresa. Hasta el cierre de esta nota, ni ERSA ni el Gobierno del Chaco emitieron un comunicado oficial sobre la suspensión de la Línea 2 y la 106 BC. Se recomienda a los usuarios consultar el estado de los recorridos antes de salir de sus domicilios.

