Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, la Argentina perdió más de 26.000 empresas empleadoras registradas, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). El relevamiento indica una baja generalizada del 5,2% en la cantidad de firmas que realizan aportes al sistema de seguridad social, con fuertes diferencias territoriales y sectoriales.
Cada 47 minutos, en promedio, una empresa dejó de figurar como empleadora activa durante el período analizado, de acuerdo con el informe oficial.
La retracción alcanza a casi todo el país. La única excepción es Neuquén, que mostró un leve incremento del 2,1% en la cantidad de firmas, impulsada por la actividad vinculada a Vaca Muerta. En el resto de las jurisdicciones se observaron caídas.
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En términos absolutos, la mayor reducción se concentró en la provincia de Buenos Aires (5.615 empresas menos), seguida por Córdoba (4.388), Santa Fe (2.993) y la Ciudad de Buenos Aires (2.909).
Caída por sectores
Un análisis de la consultora Politikon Chaco detalla que el impacto no fue uniforme. La construcción aparece como el rubro más afectado, con una baja de 2.067 empresas empleadoras, equivalente a una caída del 9,5%.
También se registraron retrocesos en la industria manufacturera (3.393 casos menos, -6,8%), comercio (6.836, -4,6%), agro (2.425, -4,5%) y otros servicios (11.492, -4,9%).
El mapa nacional
En el plano regional, las caídas fueron generalizadas. La Ciudad de Buenos Aires mostró la menor variación negativa en términos porcentuales (-2,4%), seguida por Río Negro, Tucumán y San Juan.
Entre las provincias con mayor retroceso aparecen Chubut (-8%), Córdoba (-8,5%), Formosa (-8,6%), Misiones (-11,3%), Tierra del Fuego (-11,8%), Catamarca (-12,8%) y La Rioja (-17,6%).
En el caso del Chaco, la reducción fue del 11,7%, una de las más pronunciadas del país dentro del NEA, junto con Corrientes (-11%) y Misiones.
Qué explican los datos
El economista Fernando Marull señaló que la caída de empresas empleadoras no se explica únicamente por cierres efectivos de firmas, sino por cambios en el registro de CUIT activos en el sistema.
Indicó que una parte importante de las bajas corresponde a empleadores con muy pocos trabajadores, incluidos casos de un solo empleado, que dejaron de realizar aportes. También remarcó que hubo una sustitución del empleo formal hacia otras modalidades laborales, como el monotributo y el trabajo informal, con una pérdida neta de puestos registrados en el período.

