Un marinero oriundo de Empedrado, Corrientes, identificado como Juan Carlos Gutiérrez, permanece desaparecido luego de caer al agua mientras realizaba una maniobra de cubierta a bordo del buque pesquero BP Luca Mario, perteneciente al Grupo Solimeno. El hecho ocurrió el 30 de junio y, hasta el momento, las tareas de búsqueda no lograron dar con su paradero.
Según la información disponible, el incidente ocurrió por causas que aún son materia de investigación en una zona ubicada aproximadamente en la posición 47°09″S 62°02″W, a unas 160 millas náuticas al este-noreste de Puerto Deseado. Apenas se constató la caída del tripulante, el primer oficial de puente y el capitán del buque dieron aviso a los centros de gestión costera con jurisdicción operativa en la zona, lo que permitió la inmediata activación del protocolo de búsqueda y rescate (SAR) bajo coordinación de la Prefectura Naval Argentina.
Las circunstancias del hecho serán reconstruidas en el marco de la investigación, a partir de las declaraciones de la tripulación y de los registros operativos del buque. Las actuaciones buscarán determinar en qué sector de la embarcación se produjo la caída, qué maniobra se estaba realizando y cuál fue la secuencia exacta de los acontecimientos.
El BP Luca Mario había zarpado desde el puerto de Mar del Plata el pasado 12 de junio. De acuerdo con la información conocida, la embarcación se encontraba con sus bodegas completas y finalizando la carga en el entrepuente, con previsión de regresar al puerto durante este fin de semana si las condiciones operativas lo permitían.
La alerta fue emitida inicialmente por radio VHF a los buques que navegaban en la zona y posteriormente fue reforzada por la Prefectura Naval, que coordinó el operativo con otras embarcaciones cercanas. Entre los buques que participan de las tareas de rastrillaje se encuentran el propio BP Luca Mario, además de los pesqueros Ponte de Rande, API V, Anabella M y Beagle I.
Al momento del accidente, Juan Carlos Gutiérrez llevaba colocado overol, campera impermeable, abrigo, casco de seguridad y un chaleco reglamentario DAF (Dispositivo de Ayuda a la Flotación), información que forma parte de los elementos evaluados durante el operativo de búsqueda. Las tareas se desarrollan en condiciones meteorológicas adversas, con vientos que al momento del hecho alcanzaban entre 30 y 35 nudos, olas de aproximadamente tres metros y temperaturas bajo cero, factores que complican significativamente las labores de localización.
La información fue difundida por la Secretaría de Pesca del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), que expresó su pesar por lo sucedido y acompañó a la familia del trabajador. Además, el gremio cuestionó a los capitanes que, según manifestó, desoyen las recomendaciones de la Prefectura Naval Argentina de buscar resguardo ante alertas meteorológicas, al sostener que este tipo de tragedias pueden evitarse mediante el cumplimiento de los protocolos de seguridad vigentes.

