España es el nuevo campeón del mundo. El seleccionado europeo derrotó 1-0 a la Argentina en el segundo tiempo suplementario de la final disputada en el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, gracias a un gol de Ferran Torres.
El equipo de Lionel Scaloni resistió durante casi dos horas con una enorme actuación de Emiliano Dibu Martínez, jugó gran parte de la definición con diez futbolistas por la expulsión de Enzo Fernández y estuvo a minutos de llevar la historia a los penales, pero terminó cediendo sobre el final.
Desde el comienzo, España impuso las condiciones del partido. Con el control de la pelota y una presión alta, obligó a la Argentina a replegarse y buscar respuestas desde el orden defensivo. La Selección Argentina intentó administrar la posesión en los primeros minutos, aunque rápidamente el conjunto dirigido por Luis de la Fuente tomó el control del desarrollo.
La primera situación clara llegó a través de una combinación entre Lamine Yamal y Dani Olmo que terminó con una buena intervención de Dibu. Con el paso de los minutos, el dominio español se acentuó. La Argentina encontró dificultades para recuperar la pelota y apenas pudo insinuar algún contraataque aislado.
El equipo de Scaloni, además, sufrió un contratiempo importante antes del descanso. Lisandro Martínez, que había sido amonestado por cortar un avance español, no pudo continuar por una molestia física y fue reemplazado por Nicolás Otamendi.
En el complemento, el desarrollo prácticamente no cambió. España siguió monopolizando la pelota y generó las mejores ocasiones, pero volvió a encontrarse con un inspirado Dibu. El arquero argentino respondió ante un remate de Álex Baena, luego sostuvo el empate con una gran doble atajada frente a Pau Cubarsí y Mikel Merino, y mantuvo con vida a su equipo cuando desvió un peligroso tiro libre de Yamal.
La resistencia argentina se complicó aún más en el cierre del tiempo reglamentario. Enzo Fernández, que ya había sido amonestado, derribó a Cubarsí para frenar un contraataque español y vio la segunda tarjeta amarilla. Con un futbolista menos, la selección consiguió sostener el empate hasta el final de los 90 minutos y llevó la definición al alargue.
En los primeros 15 minutos suplementarios, España volvió a instalarse cerca del área argentina. Martínez apareció otra vez para desviar un centro de Pedri que encontraba a Nico Williams listo para definir, mientras que un gol del propio Williams fue anulado por una infracción previa de Mikel Merino sobre Otamendi.
El desgaste terminó inclinando definitivamente la balanza en el inicio del segundo tiempo suplementario. Williams recibió sobre la izquierda un centro pasado y asistió hacia el medio para la llegada de Ferran Torres, que solo tuvo que empujar la pelota para establecer el 1-0.
Con el resultado en contra, la Argentina adelantó todas sus líneas y buscó el empate con más empuje que claridad. La ocasión más importante llegó en los minutos finales, cuando Giuliano Simeone conectó una volea dentro del área que se fue por encima del travesaño. Ya en tiempo agregado, el equipo argentino llenó de centros el área española, pero no encontró la igualdad.
El pitazo final de Slavko Vincic confirmó la consagración de España, que volvió a levantar la Copa del Mundo después de 16 años.

