El diputado provincial Santiago Pérez Pons advirtió sobre el nivel de endeudamiento de las familias en la provincia del Chaco y señaló que la mora en el pago de créditos y tarjetas alcanzó el 34,5%, frente a una media nacional del 28%.
El legislador remarcó que este indicador con otras mediciones difundidas durante la misma semana, entre ellas los datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, que registraron para el Gran Resistencia, durante el primer trimestre de 2026, un nivel de pobreza del 49,7%, correspondiente a la segunda tasa más elevada entre los aglomerados relevados, y una tasa de indigencia del 24,3%, la más alta del país.
De acuerdo con esos registros, casi la mitad de la población del principal aglomerado urbano chaqueño se encontraba por debajo de la línea de pobreza, mientras que aproximadamente uno de cada cuatro habitantes no alcanzaba a cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
En relación con los indicadores de indigencia, Pérez Pons sostuvo que «la indigencia no es una estadística abstracta: es la fracción de la población que directamente no logra comprar comida».
El diputado también advirtió que la situación impacta sobre los mecanismos de asistencia destinados a los sectores de menores ingresos. «Cuando uno de cada cuatro vecinos no llega a alimentarse, la presión cae sobre comedores, merenderos y municipios, justo cuando la asistencia nacional se retira. Zdero mira para otro lado mientras el hambre golpea la puerta del Estado provincial», sostuvo.
El legislador, además, remarcó que el incremento del endeudamiento debe ser analizado en relación con los ingresos de los hogares y con sus gastos cotidianos.
En ese sentido, indicó que «el endeudamiento de las familias no es señal de que la gente compra de más. Es la prueba de que el sueldo no alcanza para vivir». «En Chaco, Zdero pisó los salarios y multiplicó por catorce la tarifa de la luz. Cuando el sueldo no alcanza, la tarjeta y el préstamo se convierten en la única salida para comprar comida y llegar a fin de mes», sostuvo.
SALARIOS, TARIFAS Y DEUDAS IMPAGAS
El departamento San Fernando, donde se encuentra Resistencia, concentra más de $62.855 millones en deuda en mora y registra, al mismo tiempo, el mayor nivel de pobreza del aglomerado. Pérez Pons sostuvo que ambos fenómenos conviven en hogares que, aun teniendo ingresos, no logran cubrir sus necesidades básicas. «Buena parte de esos hogares combina empleo y pobreza: tienen ingresos, pero no alcanzan. Es el terreno donde el crédito se vuelve imprescindible y la mora, inevitable», afirmó.
En ese sentido, señaló que «la mora no mide imprudencia financiera: mide la distancia entre lo que se gana y lo que cuesta vivir. Y en Chaco esa distancia es cada vez más grande».
A nivel nacional, agregó, los servicios de deuda pasaron de representar el 8,7% del salario formal al 24,1%. «Hoy 1 de cada 4 pesos del sueldo de los trabajadores se va automáticamente en pagar cuotas y deudas acumuladas para poder subsistir. La gente se endeuda para vivir, no por gusto», precisó. En Chaco, la mora alcanza el 34,5%, frente al 28% de la media nacional.
EL IMPACTO SOBRE LOS JÓVENES
Pérez Pons también puso el foco en los jóvenes con acceso al crédito. «Casi 4 de cada 10 jóvenes con acceso al crédito ya están en mora en nuestro país», remarcó.
En ese contexto, enfatizó que el endeudamiento temprano es consecuencia de las dificultades para afrontar los gastos cotidianos y cumplir posteriormente con las obligaciones asumidas.
También sostuvo que “cuando el ingreso no cubre la canasta, el hogar recurre al financiamiento para sostener el consumo básico y, cuando ni eso alcanza, entra en mora”, y agregó que “los chaqueños no se endeudan por gusto: se endeudan para comer. Y eso no es culpa de la gente, es responsabilidad de quienes eligieron pisar el salario y disparar las tarifas».

