El CEO de Exxen detenido, Nicolás Clinis, a través de un video en redes, cuestionó los allanamientos realizados en distintas instalaciones vinculadas a la cadena de gimnasios y sostuvo que las medidas judiciales provocaron un fuerte impacto sobre la actividad económica y laboral.
En un extenso descargo, afirmó que los procedimientos afectaron el funcionamiento de las sucursales y sostuvo que el objetivo de las acciones fue «destruir» el emprendimiento.
El empresario imputado por lavado de activos señaló que las consecuencias alcanzaron a trabajadores, proveedores y familias relacionadas con la actividad de la compañía.
Asimismo, Clinis planteó que las medidas adoptadas dificultaron el cumplimiento de las obligaciones habituales de la empresa y advirtió sobre las consecuencias que, según afirmó, generaron los procedimientos sobre la estructura comercial. «¿Cómo pretenden que se paguen los salarios, que se paguen todos los servicios, los cheques, las cuentas, los proveedores, las cuotas? Es algo inviable», sostuvo al referirse a las dificultades para mantener los compromisos económicos mientras las instalaciones permanecen afectadas por las actuaciones judiciales.
El CEO de Exxen señaló que la actividad de la cadena involucra a una estructura integrada por trabajadores, proveedores y distintas sociedades, por lo que consideró que el alcance de la situación excede a los propietarios de la empresa.
También se refirió al impacto sobre las familias vinculadas directa o indirectamente con la actividad y expresó su reconocimiento al respaldo recibido durante el proceso. «Realmente es muy doloroso», manifestó.
DEFENSA ANTE
LAS ACUSACIONES
Clinis cuestionó que parte de la investigación se haya originado con «un comentario de un supuesto arrepentido» y sostuvo que no existen elementos probatorios que respalden esas acusaciones. «Una prueba no hay. Una prueba de absolutamente nada. Es un comentario totalmente ilógico que se puedan prender de algo así», afirmó.
Además, defendió los mecanismos de control implementados en los establecimientos de la cadena y explicó que las sucursales cuentan con terminales biométricas para registrar el ingreso de los clientes.
Según detalló, cada persona que accede a los gimnasios queda asociada a sus datos biométricos y al sistema utilizado para abonar la membresía, entre ellos transferencias, códigos QR y débitos automáticos. «Se puede justificar absolutamente todo: qué persona entra, qué persona abona su cuota», sostuvo.
El empresario detenido señaló que esos mecanismos permitirían reconstruir la actividad comercial desarrollada en cada establecimiento y determinar tanto la identidad de las personas que concurren como las modalidades utilizadas para realizar los pagos.
PROPUESTA PARA EL PROCEDIMIENTO JUDICIAL
Clinis también cuestionó la forma en que se desarrollaron los procedimientos judiciales y planteó como alternativa que se realizara un inventario de los bienes existentes en las sucursales mientras los establecimientos continuaban funcionando bajo supervisión.
Según explicó, ese mecanismo habría permitido identificar los bienes sin interrumpir la actividad comercial de los gimnasios. «Hubiese sido muchísimo más fácil y hasta más productivo para la ley hacer un allanamiento, hacer un inventario completo de absolutamente todos los bienes», sostuvo.
En esa misma línea, afirmó que los trabajadores de la empresa estaban dispuestos a colaborar con las actuaciones judiciales y con la identificación de los bienes existentes en cada establecimiento. «Todos los colaboradores iban a ayudar a que se inventaríe tal cual como corresponde y nadie jamás pondría una traba. No tenemos absolutamente nada que ocultar», manifestó.
El CEO de Exxen afirmó que la continuidad de la actividad comercial habría permitido preservar el funcionamiento de las sucursales y sostener las obligaciones vinculadas con empleados, proveedores y servicios.

