La crisis de la cadena se extiende por el NEA, con cierres en Corrientes,h Misiones y Formosa. En la provincia hay empleados despedidos con más de diez años de antigüedad que todavía no saben cómo ni cuándo cobrarán.
La crisis de Musimundo tuvo un fuerte impacto en Chaco, donde la empresa cerró todas sus sucursales y desvinculó a sus trabajadores. La medida alcanzó a los locales ubicados en Resistencia, Barranqueras y Fontana.
Según relataron extrabajadores a LA VOZ DEL CHACO, fueron informados de su desvinculación durante el sábado y este lunes esperan recibir los telegramas correspondientes. Sin embargo, la principal preocupación está puesta en el futuro de las indemnizaciones.
Los empleados aseguran que todavía no tienen certezas respecto de cómo ni cuándo cobrarán el dinero que les corresponde.
Entre las personas afectadas hay trabajadores con más de diez años de antigüedad, que quedaron sin empleo de manera repentina y aguardan respuestas concretas de la compañía.
La crisis golpea a todo el NEA
El cierre no se limita al territorio chaqueño. En la ciudad de Corrientes, la empresa dejó de atender en cuatro locales: los ubicados sobre Maipú y avenida 3 de Abril, avenida Cazadores Correntinos, la peatonal Junín casi San Juan y el predio del Centenario Shopping Mall.
En Misiones, el antecedente más reciente se produjo el 25 de agosto, cuando cerró la sucursal de Eldorado. La situación también alcanzó a Formosa, donde se reportó el cierre de todos los establecimientos de la cadena.
El repliegue de Musimundo configura así una crisis comercial de alcance regional, con numerosos trabajadores despedidos y familias que reclaman precisiones sobre el pago de haberes, liquidaciones e indemnizaciones.
Una deuda superior a los $63.500 millones
Detrás de los cierres se encuentra la delicada situación financiera de Carsa, la empresa chaqueña que opera la marca Musimundo en la región.
En julio de 2026, la compañía volvió a presentarse ante la Justicia para solicitar la apertura de un concurso preventivo de acreedores. La firma acumularía una deuda superior a los $63.500 millones.
La caída del consumo, la reducción de las ventas, las dificultades para refinanciar compromisos y el costo de sostener una extensa red comercial aparecen entre los factores que habrían profundizado la crisis.
Mientras la empresa intenta reordenar sus finanzas, los extrabajadores chaqueños atraviesan horas decisivas. Este lunes esperan la llegada de los telegramas, pero la mayor incertidumbre continúa sin respuesta: cuándo y de qué manera cobrarán sus indemnizaciones.

