Tras el cierre de las sucursales y la quiebra de la firma, el abogado Hernán Cordón explicó cuáles son los pasos que deben seguir los exempleados. Además de presentarse en el proceso judicial para reclamar salarios e indemnizaciones adeudadas, señaló que quienes fueron despedidos sin causa pueden gestionar la prestación por desempleo ante ANSES para contar con un ingreso durante los primeros meses sin trabajo.
La situación de los trabajadores de Musimundo abrió una nueva etapa luego del cierre de las sucursales y la resolución judicial de quiebra. Decenas de empleados quedaron sin su fuente laboral y, en muchos casos, con salarios, liquidaciones finales e indemnizaciones todavía pendientes de pago.
Hernán Cordón, abogado que representa a trabajadores afectados, explicó que ahora existen dos cuestiones centrales: presentarse en el proceso de quiebra para reclamar los créditos laborales y tramitar la prestación por desempleo para afrontar los primeros meses posteriores al despido.
Según indicó el letrado, el impacto alcanza a trabajadores de Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones. En algunos casos se trata de personas con más de 20 años de antigüedad que quedaron repentinamente sin empleo.
Una ayuda para atravesar los primeros meses
Cordón señaló que los empleados despedidos sin causa tienen la posibilidad de gestionar ante ANSES el fondo o prestación por desempleo.
“Si bien no es muchísimo dinero ni es como un sueldo, pero ayuda”, explicó el abogado, al señalar que el objetivo de este beneficio es permitir que el trabajador pueda afrontar parte de sus gastos inmediatamente después de perder su fuente laboral.
El profesional insistió sobre la importancia de iniciar el trámite y advirtió que existen plazos para hacerlo después del despido.
La situación adquiere especial relevancia teniendo en cuenta que muchos de los exempleados no recibieron todavía la totalidad de las sumas que les corresponden por la finalización de la relación laboral.
Trabajadores con hasta 20 años de antigüedad
Cordón describió un panorama particularmente complejo. Indicó que existen trabajadores con antigüedades que van desde tres hasta más de 20 años y que, en determinados casos, habían acordado recibir su liquidación final en 12 cuotas.
Sin embargo, algunos alcanzaron a cobrar solamente una o dos cuotas antes de que los pagos se interrumpieran.
El abogado ejemplificó que hubo trabajadores con dos décadas de antigüedad a quienes se les había planteado el pago de la liquidación en 12 cuotas y que, tras cobrar las primeras, dejaron de percibir el dinero acordado.
Esos montos pendientes también deberán ser reclamados dentro del proceso de quiebra.
El otro paso clave: presentarse en la quiebra
El abogado explicó que los trabajadores que no cobraron sus liquidaciones deben presentarse judicialmente para verificar sus créditos.
De acuerdo con Cordón, el Juzgado de Resistencia que interviene en el proceso fijó como fecha límite el 6 de noviembre para la verificación de créditos.
Quienes no se presenten dentro de ese período conservarían la posibilidad de realizar posteriormente una verificación tardía, aunque el profesional recomendó no esperar y hacer valer cuanto antes los derechos laborales.
También señaló que quienes no estén en condiciones económicas de contratar a un abogado pueden recurrir a la Defensoría Oficial.
Los trabajadores tienen créditos privilegiados
Otro aspecto relevante señalado por Cordón es que los créditos laborales cuentan con privilegio dentro del proceso concursal.
“La prioridad son los trabajadores”, sostuvo el abogado al explicar cómo se distribuirán los fondos que puedan obtenerse a partir de los bienes y recursos de la empresa.
Por ese motivo volvió a remarcar la necesidad de presentarse oportunamente en el expediente para acreditar salarios, indemnizaciones y demás conceptos pendientes.
De un día para otro, sin trabajo
Detrás del procedimiento judicial aparece una situación social que afecta a numerosas familias de la región.
Cordón aseguró que su estudio recibió consultas de exempleados de distintas provincias y mencionó que solamente desde Misiones se comunicaron alrededor de un centenar de trabajadores.
Muchos empleados, explicó, continuaron cumpliendo normalmente sus tareas hasta prácticamente el final y se encontraron de manera repentina con la comunicación del despido.
El impacto es todavía mayor entre quienes construyeron buena parte de su vida laboral dentro de la empresa.
“Imaginate una persona, un hombre o una mujer, que tiene 20 años de servicio en un lugar, encontrarse de un día para el otro sin su fuente de trabajo es complicado”, reflexionó Cordón.
En ese contexto, el abogado consideró importante que los exempleados conozcan la posibilidad de acceder a la prestación por desempleo mientras avanzan los reclamos dentro de la quiebra y buscan una nueva fuente laboral.
El beneficio, explicó, no reemplaza un salario, pero puede convertirse en un ingreso necesario para “subsistir por lo menos estos primeros meses hasta que uno se acomode de nuevo”.
Fuente: FM Atlantis

