En el marco de una investigación por infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes 23.737, la División Microtráfico Metropolitana de la Policía del Chaco llevó adelante un allanamiento en la zona sur de la capital provincial.
El operativo concluyó con la detención del principal sospechoso y el secuestro de droga, importante suma de dinero en efectivo, divisas extranjeras y equipamiento de videovigilancia.
Lo llamativo del caso es que el sujeto gozaba de prisión domiciliaria, a pesar de ser un condenado por un caso de homicidio, lo que hace pensar que alguien en la Justicia se equivocó al otorgarle ese beneficio.
El procedimiento se ejecutó el jueves por la mañana en un inmueble ubicado sobre la calle Fortín Rivadavia al 3600, en el barrio San Antonio.
Durante la inspección minuciosa de la finca, los efectivos policiales incautaron elementos de significativo interés para la causa del narcomenudeo: un pan rectangular de cocaína embalado con cinta amarilla, con un peso total de 441 gramos, $470 mil y USD4.900, una balanza digital en funcionamiento, junto a bolsas y recortes de polietileno, más un teléfono celular marca Redmi y cuatro cámaras de seguridad que el investigado utilizaba para monitorear los alrededores de la vivienda.
También incautaron una motocicleta Honda Tornado de 250 cilindradas, roja y blanca, sin dominio colocado.
Esta medida restrictiva correspondía a una causa caratulada por homicidio calificado por el uso de arma de fuego en grado de coautor en concurso real con portación ilegítima de arma de guerra, radicada originalmente en el Equipo Fiscal 2 y elevada a la Cámara Primera en lo Criminal.
Además, desde la cúpula policial confirmaron que el domicilio allanado en la jornada de ya había sido objeto de otros tres por parte de la Dirección General de Consumos Problemáticos en causas vinculadas a la venta de drogas al menudeo.
Eso hace pensar que P. cuenta con una alta dosis de fortuna para que la Justicia nunca haya tenido en cuenta estas situaciones y goce de una prisión en su propia casa.

