La Barbi, Luz Mía Bárbara Di Battista, intentó escapar de la cárcel tras romper los barrotes y ocultar los daños con un cartón. Fue interceptada por seis agentes penitenciarias.
La condenada por el millonario asalto a una joyería protagonizó un audaz intento de fuga durante la noche. Logró atravesar los barrotes de su celda, pero fue reducida casi inmediatamente por seis agentes penitenciarias. Investigan posibles fallas en los controles.
Lo que parecía un plan cuidadosamente preparado terminó en un escape frustrado en cuestión de segundos. Luz Mía Bárbara Di Battista, conocida como “La Barbi”, volvió a quedar en el centro de la escena tras protagonizar un intento de fuga del establecimiento penitenciario donde cumple una condena de ocho años de prisión.
El episodio se produjo después de las 22 del jueves y tuvo una particularidad que llamó la atención: la interna habría utilizado un cartón para ocultar los barrotes que había logrado romper, evitando así que los daños fueran detectados durante los controles habituales.
Según trascendió, Di Battista consiguió violentar la estructura metálica ubicada en el sector posterior de su celda y abrirse paso hacia el exterior de su lugar de alojamiento.
El detalle que comprometería los controles
Las primeras informaciones indican que una requisa anterior no habría incluido una inspección exhaustiva de la celda.
Esta situación habría permitido que la interna avanzara con los preparativos sin despertar sospechas entre los responsables de la vigilancia.
El uso del cartón como elemento para bloquear la visibilidad resultó clave en la maniobra, ya que habría impedido advertir a simple vista los daños ocasionados en los barrotes.
No obstante, la estrategia no fue suficiente para concretar la evasión.
Una fuga que duró segundos
Apenas atravesó la abertura, la mujer fue sorprendida por personal penitenciario.
Seis agentes intervinieron rápidamente, lograron reducirla y evitaron que abandonara el establecimiento.
Cerca de las 23:05, el incidente ya había sido comunicado entre integrantes del servicio de custodia y la situación se encontraba controlada.
El caso genera interrogantes sobre las condiciones de seguridad y los procedimientos de inspección, debido a que la interna habría conseguido dañar la estructura de su celda sin que las maniobras fueran detectadas previamente.
Di Battista había cobrado notoriedad pública por su vinculación con el millonario robo a una joyería, causa por la cual recibió una condena de ocho años de prisión.
Ahora, este nuevo episodio podría derivar en actuaciones disciplinarias y una revisión de los controles penitenciarios, aunque todavía no se comunicaron medidas oficiales.

