La crecida del río Paraná y las intensas lluvias mantienen en alerta a las comunidades ribereñas. En Colonia Benítez hay entre 65 y 66 familias evacuadas, mientras que Barranqueras registra otras 74, con 251 personas asistidas. Los municipios enfrentan dificultades para acceder a las zonas inundadas y sostener los operativos de asistencia.
La emergencia hídrica continúa agravando la situación de las localidades ribereñas del área metropolitana del Chaco. La combinación de la crecida del río Paraná, las precipitaciones intensas y los daños provocados por las tormentas mantiene a numerosas familias fuera de sus hogares y obliga a reforzar los operativos de asistencia.
Según datos proporcionados este jueves 22 de octubre a Radio Libertad por autoridades municipales, entre Colonia Benítez y Barranqueras se contabilizan entre 139 y 140 familias evacuadas, con situaciones especialmente complejas en Puerto Antequeras, San Pedro Pescador y los sectores costeros de Barranqueras.
Mientras el municipio de Colonia Benítez reconoce limitaciones para atender todas las necesidades, en Barranqueras continúan los operativos de contención, asistencia sanitaria, alimentación y seguimiento de las familias que permanecen en sus viviendas.



Colonia Benítez: entre 65 y 66 familias evacuadas y accesos bajo agua
El intendente de Colonia Benítez, Sergio Phipps, confirmó que actualmente hay entre 65 y 66 familias evacuadas, principalmente en las zonas de Antequeras y San Pedro Pescador.
En declaraciones a Radio Libertad, explicó que durante la noche se registraron entre 60 y 70 milímetros de lluvia, aunque los mayores daños se produjeron durante las primeras horas de la mañana, cuando una tormenta afectó viviendas y otros sectores de la localidad.
Phipps manifestó su preocupación por la evolución del Paraná, ya que los registros del hidrómetro de Barranqueras, utilizado como referencia para la zona, todavía no mostraban el descenso esperado.
“Venimos esperando que se estacione y que comience a bajar lentamente, pero eso todavía no sucede”, señaló.
Uno de los puntos más comprometidos es la ruta provincial 63, en dirección a Isla del Cerrito. Según describió el intendente, desde el final del pavimento hasta esa localidad el camino se encuentra cubierto por el agua, lo que dificulta la circulación y el acceso a las familias asentadas en las zonas ribereñas.
El municipio dispuso establecimientos escolares de San Pedro Pescador y Antequeras como posibles espacios de asistencia para quienes necesiten abandonar sus viviendas.
“Estamos colapsados”: el municipio reconoce falta de recursos
Uno de los aspectos más preocupantes del panorama en Colonia Benítez es la dificultad para responder a todos los pedidos de asistencia.
Consultado sobre los reclamos de vecinos y agrupaciones de rescate animal, Phipps reconoció que el municipio atraviesa una situación de gran exigencia operativa.
“Estamos colapsados y también en ese sentido es muy importante la ayuda y la colaboración de todos”, afirmó.
El intendente explicó que, por las características y los recursos disponibles de la comuna, resulta difícil cubrir simultáneamente todas las necesidades.
“El Estado no tiene los medios ni la capacidad, tratándose de un municipio de tercera como el nuestro y con la escasa ayuda que estamos recibiendo, se nos dificulta muchísimo”, sostuvo.
También confirmó que la Municipalidad no cuenta con lanchas propias, aunque dispone de la colaboración de vecinos que facilitan embarcaciones y se encontraba gestionando una lancha de Prefectura Naval para reforzar los traslados.
El jefe comunal manifestó su disposición a coordinar acciones con grupos de rescatistas que buscan ingresar a Antequeras para auxiliar a los animales afectados por la inundación.
Barranqueras: 74 familias evacuadas y 251 personas asistidas
En Barranqueras, el director de Protección Civil municipal, José Belle, informó a Radio Libertad que, al cierre del miércoles, se contabilizaban 74 familias evacuadas, integradas por 251 personas.
Entre ellas se encuentran 102 niños, siete personas con discapacidad y dos mujeres embarazadas.
Las familias afectadas provienen principalmente de la zona del dique y de avenida Maipú, en las inmediaciones de la planta potabilizadora.
Belle explicó que muchos de los damnificados desarrollan actividades vinculadas con la pesca artesanal y la cría de animales, por lo que prefieren permanecer cerca de sus viviendas y pertenencias.
“Continuamos trabajando, asistiendo y a predisposición de todas las familias que quieran recibir la asistencia y la evacuación”, expresó.










Alimentación, salud y acompañamiento escolar
De acuerdo con lo informado por Protección Civil, el municipio de Barranqueras mantiene un dispositivo de asistencia que incluye desayuno, almuerzo, merienda y cena para las personas evacuadas.
También funciona un servicio de enfermería durante las 24 horas, mientras que las áreas municipales de Bromatología y Veterinaria intervienen en la atención de animales domésticos y de granja.
La emergencia afecta, además, la continuidad de las actividades escolares de numerosos niños. Por ese motivo, el municipio implementó un espacio de acompañamiento educativo denominado “club de tareas”, en coordinación con instituciones escolares.
Las actividades recreativas también forman parte de la contención, con propuestas culturales destinadas a los niños y las familias que permanecen en los sectores de asistencia.
Diez familias permanecen en sus viviendas bajo seguimiento
Además de las personas evacuadas, Barranqueras mantiene un operativo de control sobre otras diez familias que decidieron permanecer en sus hogares.
Según Belle, estas personas se encuentran en buen estado de salud y reciben visitas periódicas de los equipos municipales.
Los recorridos se realizan tres veces al día mediante embarcaciones, con el objetivo de verificar sus condiciones y acercar alimentos, artículos de higiene y otros elementos necesarios.
El funcionario explicó que, cuando alguna familia requiere asistencia, los equipos se trasladan en bote hasta la vivienda.
Las lluvias pusieron a prueba el sistema de drenaje
A la creciente del Paraná se sumaron las precipitaciones de las últimas horas.
En Barranqueras se registraron 63 milímetros durante la madrugada, en un contexto en el que las compuertas del sistema de defensa permanecen cerradas y la evacuación del agua de lluvia depende del funcionamiento de las estaciones de bombeo.
Belle consideró satisfactoria la respuesta del sistema y destacó los trabajos preventivos realizados para afrontar las precipitaciones.
En Colonia Benítez, en tanto, continúa cerrado el acceso conocido como camino viejo debido al socavamiento de uno de los márgenes del puente Luzuriaga, provocado por la crecida del río Tragadero.
Phipps explicó que el sector no será habilitado hasta que se concreten las reparaciones correspondientes. Mientras tanto, la ruta nacional 11 funciona como alternativa para los vecinos que necesitan salir de esa zona.
Una emergencia que exige asistencia sostenida
El panorama en ambas localidades refleja la complejidad de la emergencia hídrica que atraviesa el área metropolitana del Chaco.
La creciente afecta viviendas, caminos y actividades productivas, especialmente entre las familias que dependen de la pesca y de la cría de animales.
Mientras Barranqueras sostiene un operativo de asistencia para más de 250 personas, Colonia Benítez reclama mayores recursos para responder a las necesidades de las comunidades de Antequeras y San Pedro Pescador.
La evolución del río Paraná y las condiciones meteorológicas de los próximos días serán determinantes para evaluar el regreso de las familias a sus hogares y la continuidad de los dispositivos de emergencia.
Fuente: Radio Libertad. Entrevistas al intendente de Colonia Benítez, Sergio Phipps, y al director de Protección Civil de Barranqueras, José Belle. Información del 22 de octubre de 2026.

