Villa San Martín comenzó la temporada 2026/2027 de la Liga Argentina de Básquet con una victoria como local frente a El Ceibo de San Francisco, Córdoba, por 85-73. El conjunto chaqueño se impuso ante su público después de un encuentro que comenzó equilibrado, pero que logró encaminar a partir del segundo cuarto mediante un rendimiento colectivo sostenido y aportes individuales determinantes.
Emir Pérez Barrios y Estéfano Simondi se destacaron en el desarrollo del partido, mientras que Benjamín Marchiaro, Valentín Costa, Every Diggs, Mauro Araujo y Yildon Mendoza también contribuyeron a la producción ofensiva del equipo dirigido por el cuerpo técnico del Tricolor.
El resultado le permitió a Villa San Martín iniciar el nuevo campeonato con un triunfo en casa y sumar confianza de cara a los próximos compromisos.
El primer cuarto presentó un trámite parejo, con ambos equipos disputando la posesión y buscando alternativas para generar ventajas en ataque.
El Ceibo encontró respuestas a través de Julián Eydallín y consiguió cerrar mejor ese tramo inicial, mientras que Villa San Martín recurrió a la presencia de Estéfano Simondi en la zona pintada para sostener su producción.
Con el aporte de Simondi y Mauro Araujo, el equipo chaqueño consiguió mantenerse cerca en el marcador, aunque la visita logró conservar una pequeña diferencia al término de los primeros diez minutos.
El parcial finalizó 23-20 a favor del conjunto cordobés, que aprovechó ese pasaje para tomar la delantera antes de que el local modificara el desarrollo del encuentro.
LA REACCIÓN QUE MARCÓ EL PARTIDO
Villa San Martín cambió el ritmo del juego durante el segundo cuarto y encontró en su funcionamiento ofensivo las herramientas para revertir el resultado. Emir Pérez Barrios se convirtió en una de las principales referencias desde el perímetro, mientras que Benjamín Marchiaro aportó velocidad mediante sus corridas y Valentín Costa sumó soluciones para ampliar las opciones de ataque.
El equipo chaqueño ganó el parcial y se retiró al descanso largo con una ventaja de 48-33, quince puntos que modificaron las condiciones del partido y le dieron margen para administrar el desarrollo durante la segunda mitad.
Solidez y actitud, bases del triunfo de Villa en el debut
Muchas conclusiones se pueden sacar del debut triunfal de Villa San Martín en la temporada 2026/27 de la Liga Argentina de Basquetbol, al derrotar con comodidad por 85-73 a El Ceibo de San Francisco (Córdoba).
Es que siempre se plantean dudas en cada presentación, y más si es de local. Ansiedad, moverse como equipo en un partido por los puntos, mostrarse ante su gente.
Y si algo mostró Villa fue solidez, sustentada por una actuación que tuvo pasajes de buen juego, contracción defensiva y actitud, primordial para todo equipo. Es que sorteó el escollo de los triples de la visita en el primer cuarto, período en el que le costó tomar bien las marcas ante un rival que se mostró ordenado.
Quizás cierta exageración en la tenencia de la pelota y poco juego interno conspiraron contra el Tricolor, y el técnico Eduardo Japez decidió mover piezas y consiguió revertir el juego. Con un Emir Pérez Barrios en un juego estelar, la segunda línea de Villa dio vuelta el partido y, a partir de allí, el encuentro se inclinó rápidamente para el dueño de casa.
Tal fue el mejoramiento de Villa San Martín, tanto en ataque como en defensa, que el rival solo anotó un triple en el tercer cuarto.
El juego interno chaqueño se hizo sentir en su llave y, en la otra, aportó cobertura para allanarles el camino a los más bajos.
Y hay más: el Tricolor cometió pocas faltas. De hecho, El Ceibo no visitó mucho la línea de libres y perdió bastantes balones, quizás como consecuencia de la inexperiencia de varios de sus jugadores.
También dejó más que satisfecho el rendimiento del plantel. Fue parejo hacia arriba, casi sin puntos débiles, y tuvo respuestas desde el banco, al punto de que el capitán y figura de Villa, Estéfano Simondi, descansó más de la cuenta porque sus reemplazantes brillaron.
Ya pasó el primer partido, se ganó, goleó y gustó. Y no hay nada mejor que debutar de esa manera, dando la sensación de que se tiene un equipo sólido, con respuestas desde el banco. Ahora es cuestión de tratar de repetir esta actuación, sabiendo que hay un camino largo hacia el objetivo, pero, como se lo vio el miércoles, la cuota de confianza es firme.
Por Guillermo Cabaña

