La muerte de un motociclista que trabajaba para una aplicación de viajes en Resistencia reavivó los reclamos de la Cooperativa de Motomandados por la falta de regulación de las plataformas digitales y la necesidad de implementar políticas integrales de seguridad vial.
Desde la organización advirtieron que el hecho volvió a exponer las condiciones de vulnerabilidad en las que desarrollan sus tareas quienes utilizan una motocicleta como herramienta de trabajo y cuestionaron la ausencia de respuestas concretas del Estado frente a una problemática sobre la que vienen alertando desde hace años.
A través de un comunicado, la entidad expresó su preocupación por el fallecimiento del trabajador y señaló que la tragedia puso nuevamente en discusión dos cuestiones que considera centrales: la precarización de las condiciones laborales de quienes prestan servicios mediante aplicaciones y la insuficiencia de las políticas públicas destinadas a prevenir siniestros de tránsito.
El referente de la Cooperativa de Motomandados, Fabio Zerpa, sostuvo que la situación no puede analizarse únicamente como un episodio aislado, sino que debe servir para revisar las condiciones en las que miles de motociclistas salen diariamente a trabajar, expuestos a los riesgos propios del tránsito y, en muchos casos, sin contar con mecanismos suficientes de protección laboral y social.
Desde la organización recordaron que llevan muchos años reclamando el reconocimiento de la actividad, condiciones dignas de trabajo y políticas públicas que contemplen las particularidades de quienes dependen de una motocicleta para obtener sus ingresos.
En ese recorrido, la seguridad vial y la protección de los derechos laborales han sido dos de los ejes permanentes de sus planteos.
Advertencia desde hace años
La expansión de las plataformas digitales de transporte y reparto incorporó nuevas modalidades de contratación y organización del trabajo, pero también abrió interrogantes sobre las responsabilidades de las empresas y las garantías con las que cuentan quienes realizan las prestaciones.
En este escenario, la organización considera que el crecimiento de los servicios mediante aplicaciones no estuvo acompañado por respuestas suficientes para garantizar condiciones de trabajo adecuadas y mecanismos de protección frente a los riesgos de la actividad.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a que los trabajadores pueden quedar expuestos a situaciones de vulnerabilidad cuando las plataformas organizan la prestación de los servicios sin asumir las obligaciones que corresponderían en una relación laboral reconocida.
Asimismo, la discusión incluye aspectos como la cobertura ante accidentes, el acceso a la seguridad social y la responsabilidad frente a los riesgos derivados del trabajo.
Para la cooperativa, estas cuestiones no pueden quedar libradas exclusivamente a las decisiones de las empresas ni a las posibilidades individuales de cada motociclista.
Por el contrario, requieren la intervención de los organismos estatales competentes y un marco regulatorio que contemple las características de la actividad. «La innovación tecnológica no puede convertirse en una excusa para desconocer derechos ni para trasladar todos los riesgos al trabajador», sostuvo la organización, al reclamar que se avance en la regulación de los servicios prestados mediante aplicaciones.
más allá de las multas
Otro de los aspectos centrales del pronunciamiento fue el cuestionamiento a las políticas de seguridad vial que, según la cooperativa, se concentran principalmente en la fiscalización de infracciones y la aplicación de sanciones, sin desarrollar con la misma intensidad acciones preventivas.
Desde la entidad señalaron que los controles constituyen solamente una parte de las herramientas disponibles y que una política efectiva debe comenzar mucho antes de que ocurra un siniestro. «La seguridad vial no puede reducirse a controles, multas y sanciones una vez que la infracción ya ocurrió.
La verdadera política de seguridad vial comienza antes», expresaron desde la Cooperativa.
El planteo adquiere particular relevancia para quienes trabajan sobre dos ruedas, debido a que su actividad implica una exposición prolongada al tránsito urbano, muchas veces durante jornadas extensas y en condiciones climáticas adversas.
A diferencia de quienes utilizan una motocicleta para trasladarse ocasionalmente, los trabajadores del sector dependen de ese vehículo para generar sus ingresos. Por eso, la organización insiste en que las medidas de prevención deben contemplar las características específicas de su actividad.
En este marco, la Cooperativa sostuvo que las políticas públicas no deberían limitarse a intervenir cuando se produce una tragedia, sino orientarse a evitar que esos hechos ocurran.
a la Provincia y al municipio
La organización dirigió sus cuestionamientos tanto al Gobierno provincial como a las autoridades municipales, a quienes reclamó una intervención coordinada para atender las condiciones laborales de los motociclistas y mejorar la seguridad en las calles.
El planteo incluye la necesidad de revisar las políticas vigentes, establecer mecanismos de protección para los trabajadores de plataformas y desarrollar estrategias preventivas que permitan reducir la cantidad y gravedad de los siniestros viales.
Desde la Cooperativa señalaron que detrás de cada motociclista que presta servicios mediante una aplicación existe una persona que depende de esa actividad para sostener económicamente a su familia. Por eso, insistieron en que la discusión sobre las condiciones de trabajo no puede separarse de la protección de la vida.
También advirtieron sobre la necesidad de evitar que los hechos trágicos queden reducidos a una noticia circunstancial, sin generar modificaciones en las políticas públicas ni respuestas a los reclamos del sector. «No queremos que la muerte de un compañero sea solamente una noticia más. Queremos que sirva para exigir respuestas, revisar las políticas actuales y asumir las responsabilidades que corresponden», expresaron.
Finalmente, Zerpa insistió en que tanto la prevención de los siniestros como el reconocimiento de derechos laborales deben formar parte de una misma política de protección para quienes trabajan sobre motocicletas. «La prevención salva vidas. Los derechos laborales también protegen la dignidad y la vida de los trabajadores.
No podemos seguir llegando tarde», concluyó el referente de la Cooperativa de Motomandados.
La víctima trabajaba
como conductor de Didi
El motociclista fallecido el domingo por la tarde en Resistencia fue identificado como Nazareno Segovia (33), quien trabajaba como conductor de viajes mediante la plataforma Didi.
El siniestro ocurrió alrededor de las 17.20, en la intersección de Goitía y Fabio Cáceres, en el barrio Güiraldes, cuando la motocicleta que conducía chocó con una camioneta Chevrolet S10.
Según el informe policial, Segovia circulaba en una motocicleta Rouser de 200 cilindradas y llevaba como acompañante a Erick Sebastián F.O. (33). Al llegar al lugar, el personal sanitario constató que el conductor había fallecido como consecuencia de las graves lesiones sufridas.
Su acompañante recibió asistencia médica y fue trasladado al hospital Perrando para una evaluación más exhaustiva.
La camioneta era conducida por Andrés González (33), quien fue aprehendido por disposición de la fiscalía interviniente en el marco de una causa caratulada provisoriamente como homicidio culposo.
En el lugar trabajaron efectivos de la comisaría Quinta, personal de Criminalística y profesionales de Medicina Legal, quienes realizaron las primeras pericias y secuestraron elementos de interés para la investigación. La Justicia busca determinar la mecánica del choque y las eventuales responsabilidades.
El fallecimiento de Segovia motivó el pronunciamiento de la Cooperativa de Motomandados, que volvió a reclamar medidas de prevención vial y protección laboral para quienes trabajan mediante aplicaciones de transporte.
El hecho ocurrió apenas ocho días después de otro grave siniestro que involucró a una moto Uber. El pasado 17, en la intersección de avenida Alberdi y Ameghino, una camioneta Nissan Frontier, blanca, embistió a una motocicleta y su conductor se dio a la fuga, según denunciaron los familiares de las víctimas.
Cristian Fernández, conductor de la moto, y Víctor Hugo Lencina, quien viajaba como pasajero, sufrieron heridas gravísimas y, de acuerdo con la información difundida el pasado 21, permanecían internados en coma en el Perrando.

