Durante su primera misa en América Latina, celebrada en Paysandú, el Papa llamó a fortalecer la solidaridad, defender la educación y proteger a los sectores más vulnerables. También destacó al mate como símbolo de amistad, diálogo e integración entre los pueblos.
El papa León XIV convocó a construir puentes para enfrentar la pobreza, la corrupción y la desigualdad social durante una multitudinaria celebración religiosa en Paysandú, Uruguay. Ante unos 40.000 fieles, el Pontífice también reivindicó la importancia de la educación, la protección de los niños y el acompañamiento de los adultos mayores.
La ceremonia marcó su primera misa en América Latina y estuvo atravesada por referencias a símbolos profundamente arraigados en la identidad regional. Entre ellos, destacó el Puente Internacional General Artigas, que conecta Argentina y Uruguay, y el mate, al que definió como una expresión de amistad, encuentro e integración.
Con un mensaje que combinó reflexiones religiosas y sociales, León XIV llamó a fortalecer los vínculos comunitarios y trabajar por una sociedad más solidaria, en la que nadie quede excluido.
El puente entre Argentina y Uruguay como símbolo de unidad
Uno de los momentos centrales de la homilía estuvo dedicado al Puente Internacional General Artigas, que atraviesa el río Uruguay y conecta a ambos países.
El Papa utilizó esa estructura como una metáfora de la convivencia y el entendimiento entre las personas y las naciones. «Qué importante es ser constructor de puentes», expresó ante los miles de asistentes.
En su reflexión, destacó que los puentes permiten la apertura, la comunicación y el intercambio, valores que consideró fundamentales para construir comunidades más unidas.
También advirtió sobre la necesidad de contar con cimientos sólidos para sostener esos vínculos frente a las dificultades. En ese sentido, relacionó la imagen del puente con la importancia de una formación cristiana firme y de valores compartidos.
León XIV reivindicó al mate como símbolo de encuentro
Otro de los pasajes más celebrados de la misa llegó cuando el Pontífice hizo referencia al mate, una de las tradiciones más representativas de Uruguay, Argentina y otros países de Sudamérica.
«El mate es signo de familiaridad, de amistad, de encuentro», sostuvo León XIV, quien también contó que esta bebida ya llegó hasta Roma.
En su mensaje, destacó que compartir el mate representa una forma de fortalecer los vínculos, integrar a las personas y generar espacios de diálogo.
«Nos enseña a compartir, a estar juntos, a estrechar los lazos que nos unen y hermanan», afirmó ante una multitud que recibió sus palabras con sonrisas y entusiasmo.
La referencia tuvo una especial conexión con los asistentes, muchos de los cuales acompañaron la celebración con sus equipos de mate.
La imagen de las palmeras y el llamado a una Iglesia unida
Durante la homilía, León XIV también recurrió a la imagen de los palmares de la región para transmitir un mensaje sobre la fe y la vida comunitaria.
A partir de una referencia al libro de los Salmos, describió a la palmera como un árbol resistente, de raíces profundas y capaz de producir frutos.
El Pontífice vinculó esa imagen con la necesidad de mantener las raíces en Cristo y trabajar para dar buenos frutos en la vida cotidiana.
Además, destacó que las palmeras no crecen aisladas, sino que forman palmares. Con esa comparación, señaló que la Iglesia debe ser una comunidad de hermanos que comparten una misma fe y trabajan unidos por el bien común.
Un mensaje social frente a la pobreza y la corrupción
La celebración también estuvo marcada por referencias a los desafíos que atraviesa América Latina, especialmente la pobreza, la marginalidad, las dificultades económicas y los casos de corrupción.
En ese contexto, el mensaje papal puso el acento en la construcción de sociedades más justas, la defensa de la educación y la necesidad de no abandonar a los niños ni a los adultos mayores.
La convocatoria a construir puentes fue uno de los ejes centrales de su intervención y también una continuidad del lenguaje pastoral utilizado por su antecesor, el papa Francisco, quien había recurrido reiteradamente a esa imagen para promover el diálogo y la paz.
Al finalizar la misa, León XIV realizó una breve visita a la basílica de Paysandú, donde saludó a los fieles que se encontraban en el lugar. Posteriormente, emprendió el regreso a Montevideo para continuar con su agenda en Uruguay.
Fuente: Infobae

