La Administración Provincial del Agua informó que el río Bermejo mantiene un comportamiento estable y sin riesgo de crecida en el corto plazo, de acuerdo con los datos registrados en la estación de Puerto Lavalle. El nivel actual se ubica en 3,318 metros, con variaciones leves que se mantienen dentro de un rango considerado normal para esta etapa del ciclo hidrológico, lo que descarta, por el momento, escenarios de alerta para las poblaciones ribereñas.
El monitoreo hidrológico permanente permite evaluar no solo el nivel actual del río, sino también su tendencia inmediata. En este sentido, los registros técnicos indican que la evolución observada y la proyección para los próximos días muestran una condición estable a levemente bajante, lo que refuerza la previsión de un comportamiento controlado del curso de agua en el tramo bajo del Bermejo.
El seguimiento es llevado adelante por equipos técnicos de la APA, bajo la coordinación del vocal del organismo, Luis Castagno. De acuerdo con este análisis, el río habría alcanzado su pico máximo local, sin que se detecten señales de una nueva onda de crecida en el horizonte inmediato, un dato clave para la planificación preventiva y la gestión de recursos hídricos en la región.
Desde el organismo explicaron que uno de los factores determinantes de este escenario es la ausencia de precipitaciones relevantes en la cuenca alta boliviana, considerada el principal motor de las crecidas significativas del Bermejo. La falta de lluvias intensas en esa zona reduce sustancialmente la probabilidad de incrementos abruptos del caudal en el corto plazo.
CONDICIONES EN LAS CUENCAS Y PERSPECTIVAS A CORTO PLAZO

Si bien se registraron lluvias localizadas en la cuenca media del río, particularmente en sectores de las provincias de Salta y Jujuy, los especialistas señalaron que estos eventos presentan un impacto limitado y de carácter transitorio. En términos hidrológicos, este tipo de precipitaciones no genera, por sí sola, aportes significativos capaces de modificar de manera sustancial el comportamiento general del río.
En lo que respecta a la cuenca baja, que comprende territorios de Chaco y Formosa, el comportamiento esperado del Bermejo es de estabilización y posterior descenso gradual de los niveles. Esta dinámica es consistente con la tendencia observada aguas arriba y con la falta de aportes extraordinarios desde las zonas de mayor influencia hídrica.
La previsibilidad hidrológica actual permite anticipar un período de al menos cinco días de estabilidad y bajante, lo que ofrece un margen de tranquilidad para las autoridades y las comunidades asentadas en áreas cercanas al río. Este plazo resulta relevante para sostener el monitoreo sin necesidad de activar protocolos de emergencia.
Finalmente, la APA remarcó que cualquier modificación significativa del escenario dependerá exclusivamente de la ocurrencia de lluvias intensas en la cuenca alta del río Bermejo. En ausencia de ese factor, el organismo considera que el comportamiento del río continuará dentro de parámetros normales, con seguimiento técnico permanente y actualizaciones periódicas de la información.

