Agustín Espinoza, trazó un extenso diagnóstico sobre el presente y el futuro del espacio político, en un contexto marcado por la reconfiguración de alianzas, el debate interno sobre el rol del PRO dentro de la coalición gobernante y el protagonismo creciente de las nuevas generaciones.
«Podemos tener distintas miradas o posiciones sobre lo que pasa en la política, pero el PRO tiene que dejar de ser un sello que persiga a la gente. Tiene que ser un punto de encuentro, un espacio de consenso», sostuvo Espinoza, al comenzar una entrevista en la que abordó sin rodeos las tensiones internas, la relación con La Libertad Avanza y el desafío de reconstruir identidad partidaria.
Militancia, juventud
y proyección política
Con 27 años, Espinoza aseguró que su militancia no responde a una carrera personal acelerada, sino a un proceso de construcción gradual. «Hace diez años que estoy vinculado a la política, pero durante ocho estuve trabajando en el ámbito privado. Recién hace tres años estoy de lleno, y hace cinco que estoy afiliado al PRO», explicó.
En ese sentido, afirmó que las aspiraciones políticas «siempre están», pero aclaró que no dependen exclusivamente de la voluntad individual. «Eso depende del partido, del apoyo real que se le dé a los jóvenes y de las alianzas que se terminen conformando de cara a 2027. Tenemos todo un año por delante para trabajar esos vínculos y también para prepararnos», señaló.
En declaraciones a Radio Facundo Quitoga, Espinoza remarcó que el desafío generacional es clave en el actual escenario político. «Hay que prestar atención a lo que viene. Se están sumando muchos jóvenes a la política, con otra mentalidad, con otra forma de pensar. Ya no alcanza con decir si estás a favor o en contra de un partido: hay que entender qué funciona y qué no», advirtió.
Afiliaciones: una
discusión abierta
Uno de los ejes centrales de su planteo fue el debate sobre la afiliación partidaria. Para Espinoza, el PRO no debe obligar ni presionar a nadie para que se afilie. «A mí, sinceramente, se me hace un bajón tener que afiliar a alguien. Es un proceso tedioso y muchas veces terminás anclando a personas que quizás solo quieren participar un tiempo», explicó.
«Hoy, para los partidos políticos, la afiliación sirve casi exclusivamente para sostener la personería jurídica. Por eso vemos a muchos espacios desesperados por afiliar gente. A nosotros eso no nos quita el sueño: tenemos nuestro núcleo duro y estamos trabajando con quienes realmente quieren estar», agregó.
En esa línea, sostuvo que desde el PRO se promueve la militancia abierta desde 2015. «La única bajada de línea que tenemos es esta: ¿te gusta una idea?, vení y hacela dentro de nuestro espacio. Nunca le vamos a cerrar la puerta a nadie», afirmó, y reconoció a Mauricio Macri como su principal referente político.
Personas antes
que sellos
Espinoza planteó que hoy los partidos políticos han perdido centralidad frente a las figuras individuales. «La gente no vota tanto al partido, vota a la persona: cómo se desenvuelve, qué ideas tiene, qué representa. Por eso creo que ganó el presidente con el 56% de los votos», analizó.
En ese marco, cuestionó las campañas tradicionales basadas en promesas grandilocuentes. «No hay que romantizar la política. A la gente hay que decirle la verdad. Si algún día soy candidato, voy a hablar de la realidad y de lo que esté a mi alcance cumplir. No voy a prometer cosas que no dependen de mí», enfatizó.
«La gente ya está convencida de lo que quiere. Hoy salir a convencer no tiene sentido. Lo que hay que hacer es mostrar qué tenés para ofrecer, qué vas a trabajar y qué respuestas podés dar», añadió.
Críticas a los acuerdos
con el kirchnerismo
Uno de los momentos más duros de la entrevista fue cuando Espinoza cuestionó los acuerdos parlamentarios entre La Libertad Avanza y sectores del kirchnerismo. «Si durante toda la campaña se combatió al kirchnerismo y después en el Congreso se le dan cargos clave, hay algo que no cierra», expresó.
«Yo creo que al kirchnerismo no tendríamos ni que nombrarlo más. No digo que todo tenga que ser para el PRO, pero negociar poder con quienes fueron duramente cuestionados es un error», afirmó.
Aun así, reconoció que existen negociaciones que no siempre son visibles. «Hay cosas que nunca vamos a saber porque las manejan las grandes cabezas. Pero eso no quita que el PRO tenga peso y que no deba ser dejado de lado», advirtió.
Patricia Bullrich:
una definición tajante
Al ser consultado sobre la figura de la actual senadora nacional Patricia Bullrich y su relación con el PRO, Espinoza fue categórico. «Era del PRO. Que se vaya y no vuelva», sentenció, sin rodeos.
La definición reflejó el malestar de sectores juveniles del partido con dirigentes que, según Espinoza, «dejaron de representar los valores del espacio» y priorizaron estrategias personales.
Construcción hacia 2027
De cara al futuro, Espinoza reconoció que hoy el PRO no tiene candidatos definidos. «Si hoy fueran las elecciones, no tenemos a quién hacerle campaña. No hay candidatos y tampoco hay que quemar gente antes de tiempo», señaló.
Para el dirigente juvenil, el desafío pasa por reconstruir identidad y generar una propuesta clara. «Tenemos que volver a ser la tercera fuerza que supimos ser en 2015. No se trata de salir a buscar afiliados como si estuviéramos en un supermercado, sino de ofrecer una renovación real del pensamiento», explicó.
«La gente no quiere slogans ni marketing político. Quiere respuestas. Y si no se las das, no te elige», concluyó.
Jóvenes, política
y prejuicios
Finalmente, Espinoza se refirió a las dificultades que enfrentan los jóvenes en la política. «Muchas veces no te dejan crecer. Te pasa en todos los partidos. El grande rara vez deja lugar al chico», sostuvo.
Aun así, aseguró que no reniega del desafío. «Tengo precaución, no miedo. Sé que en política, si no estás bien parado, te bajan rápido. Pero también sé que los jóvenes tenemos que hacernos cargo de cambiar las cosas», afirmó.
Con una mirada crítica, Espinoza cerró con una autocrítica generacional y dirigencial: «La culpa del desencanto de la gente con la política es nuestra. No importa la edad. Si no decimos la verdad y no cumplimos, después no podemos quejarnos de cómo vota la sociedad».
El PRO y su rol frente
a La Libertad Avanza
Consultado sobre el posicionamiento del PRO en el escenario actual, Espinoza fue claro: el partido no será una oposición destructiva. «El PRO no va a salir a matar a la gestión. Siempre va a acompañar, porque en las últimas elecciones nacionales fuimos aliados», explicó.
Sin embargo, aclaró que acompañar no implica avalar todo. «Vamos a criticar cuando tengamos que hacerlo. Tenemos experiencia para hablar, porque muchas de las cosas que hoy está haciendo el presidente, el PRO intentó hacerlas antes y no pudo por falta de acompañamiento», sostuvo.
En ese punto, marcó diferencias entre el gobierno de Mauricio Macri y el actual. «Nosotros éramos demasiado dialoguistas. Quisimos sostener una alianza muy grande y eso nos terminó jugando en contra. A veces no hace falta tanto diálogo», reflexionó.

