La intervención del Departamento Cibercrimen permitió detectar y desarticular una maniobra de estafa digital que involucró el acceso ilegítimo a una cuenta de billetera virtual y la transferencia de una suma superior al millón de pesos.
El caso se inició a partir de la denuncia de un hombre mayor de edad, quien advirtió movimientos financieros que no había autorizado y manifestó desconocer por completo el origen de las operaciones registradas en su cuenta de Mercado Pago, lo que activó el protocolo de investigación correspondiente.
El damnificado informó que las transferencias irregulares se realizaron sin su consentimiento y que el monto sustraído superaba ampliamente el millón de pesos.
Los agentes especializados comenzaron entonces el análisis de los movimientos digitales y de los posibles accesos indebidos a las plataformas utilizadas.
Durante el avance de la investigación, detectaron una segunda maniobra asociada al mismo hecho delictivo.
En este caso, el estafador habría recurrido a la suplantación de identidad, haciéndose pasar por la empleadora del denunciante a través de la aplicación WhatsApp, desde donde solicitó una transferencia de 90.000 pesos.
Esta modalidad, cada vez más frecuente en delitos informáticos, se apoya en la manipulación de la confianza entre personas con vínculos laborales o personales.
Este dato resultó clave para el desarrollo del caso, ya que permitió a los investigadores rastrear el origen del número telefónico utilizado en la solicitud de dinero.
A partir de las tareas de análisis, se logró establecer que la línea pertenecía a un ex compañero de trabajo del denunciante, quien habría tenido acceso previo a sus billeteras virtuales y que, de manera presunta, estaría directamente implicado en la estafa denunciada.
EL PROCEDIMIENTO
Con los elementos reunidos hasta ese momento, el personal policial dio inicio a tareas de campo e investigaciones complementarias que permitieron determinar el lugar de residencia del sospechoso.
En función de estos avances, se solicitaron las órdenes judiciales correspondientes para la realización de allanamientos, en el marco de una causa que ya contaba con indicios concretos sobre la autoría del hecho.
El procedimiento se llevó a cabo en un inmueble ubicado en el barrio Valussi de Resistencia. Durante el registro del domicilio, los efectivos secuestraron diversos elementos considerados de interés para la causa, entre ellos un teléfono celular Samsung J2 Prime, un teléfono TCL 403 y una tarjeta SIM, dispositivos que habrían sido utilizados para concretar las maniobras investigadas.
El operativo permitió asegurar pruebas materiales que serán sometidas a peritajes técnicos, fundamentales para reconstruir la operatoria delictiva, verificar accesos, comunicaciones y movimientos financieros, y fortalecer el expediente judicial.
Como resultado del procedimiento, el morador del inmueble, un joven de 29 años, fue notificado de su aprehensión en el marco de las causas caratuladas como Supuesta Suplantación de Identidad y Supuesta Estafa.
El implicado quedó a disposición de la Justicia, mientras continúan las actuaciones para esclarecer por completo el alcance del daño económico y las responsabilidades penales correspondientes.

