La provincia del Chaco avanzó en un esquema de reconocimiento recíproco de licencias de pesca deportiva que amplía el alcance territorial de esta habilitación en la región del Litoral. A partir de esta decisión, las licencias otorgadas por la autoridad chaqueña adquieren validez en las aguas comunes con la provincia de Corrientes y en los tramos del río Paraná correspondientes a Santa Fe y Entre Ríos, consolidando un marco normativo compartido para una actividad de fuerte arraigo regional.
La medida también contempla la situación inversa, ya que los pescadores deportivos residentes en Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos podrán ejercer la actividad en aguas bajo jurisdicción de la provincia del Chaco. Este reconocimiento mutuo busca ordenar una práctica que se desarrolla en cursos de agua compartidos, donde la circulación de pescadores entre provincias es habitual y requiere reglas claras y compatibles.
El alcance interprovincial de las licencias se inscribe en una lógica de cooperación entre jurisdicciones que comparten recursos naturales estratégicos. En el caso del río Paraná y de las aguas comunes, la pesca deportiva constituye una actividad recreativa y turística relevante, que demanda criterios homogéneos para su control, fiscalización y sostenibilidad a largo plazo.
De este modo, el acuerdo permite reducir asimetrías normativas y evitar superposiciones administrativas que, hasta ahora, podían generar confusión entre los usuarios. Al reconocer la validez de las licencias emitidas por otras provincias del Litoral, se establece un marco más previsible para los pescadores y se fortalece la coordinación entre los organismos responsables de la gestión ambiental.
DECISIÓN ADMINISTRATIVA Y CONTEXTO POLÍTICO
La formalización de este esquema se concretó con la firma de las disposiciones correspondientes por parte del subsecretario de Ambiente de la provincia del Chaco, Mariano Moro.
El funcionario rubricó este viernes los instrumentos que reconocen en territorio chaqueño la validez de las licencias de pesca exclusivamente deportiva para residentes, emitidas por las provincias de Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos, en el marco de un acuerdo de reciprocidad.
Al referirse al proceso que derivó en esta decisión, Moro destacó que “es el resultado de un trabajo impulsado al comienzo de la gestión del Gobernador Leandro Zdero. Venimos trabajando en el tratado de integración de las provincias del Litoral, con el objetivo de armonizar normativas y brindar previsibilidad a la ciudadanía, para que conozca claramente cuáles son sus obligaciones y derechos en la región”.
La armonización normativa aparece como un eje central de esta iniciativa, en tanto apunta a compatibilizar criterios legales y administrativos entre provincias con realidades geográficas y ambientales compartidas. En ese sentido, la previsibilidad mencionada por el subsecretario se vincula con la necesidad de que los pescadores deportivos cuenten con información clara sobre las condiciones en las que pueden desarrollar la actividad.
Este avance también se inscribe en un contexto más amplio de cooperación interprovincial, donde las provincias del Litoral buscan coordinar políticas públicas vinculadas al ambiente, los recursos naturales y el desarrollo sostenible. La pesca deportiva, regulada y controlada, forma parte de ese entramado de intereses comunes que requieren consensos duraderos.
Proyección regional
En el marco de estas acciones, Mariano Moro recordó la creación de la COMAPEL, la Comisión de Manejo de Pesquerías, integrada por las áreas de fauna, pesca y recursos naturales de las provincias involucradas. Este espacio técnico constituye una instancia clave para el intercambio de información y la construcción de acuerdos en torno a la gestión de los recursos pesqueros.
El Subsecretario explicó que “nos hemos reunido en numerosas oportunidades. La intención de unificar criterios siempre estuvo, pero es un proceso que requiere tiempo para construir normas sólidas que respalden estas decisiones”. La afirmación refleja la complejidad de los procesos de coordinación interjurisdiccional y la necesidad de consensos técnicos y políticos para avanzar en regulaciones compartidas.
La COMAPEL ha permitido abordar de manera conjunta aspectos vinculados a la conservación de las especies, los controles y las modalidades habilitadas para la pesca deportiva. En una región atravesada por ríos comunes, este tipo de instancias resulta fundamental para evitar decisiones aisladas que puedan afectar el equilibrio ambiental o generar desigualdades entre provincias.
Finalmente, Moro remarcó que este logro para Chaco representa un paso importante hacia una gestión regional coordinada de los recursos pesqueros, promoviendo la pesca deportiva responsable y fortaleciendo la integración entre las provincias del Litoral. La medida se proyecta como un antecedente relevante para futuras políticas conjuntas en materia ambiental y de uso sostenible de los recursos naturales.

