En el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer, la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) presentó un informe institucional que expone datos sobre la participación de mujeres en distintos ámbitos de la vida universitaria.
El relevamiento, elaborado por la Dirección de Políticas de Género y Diversidad Sexual, fue dado a conocer durante la primera sesión ordinaria del consejo superior y muestra avances en la presencia femenina en docencia, investigación y gestión, aunque también evidencia desigualdades estructurales que aún persisten.
El documento reúne información producida a partir de relevamientos realizados en distintas áreas de la universidad y busca aportar herramientas para reflexionar sobre el lugar que ocupan las mujeres en la institución, así como identificar desafíos pendientes para alcanzar una mayor equidad en la vida académica.
Uno de los datos más relevantes del informe indica que más de la mitad del plantel docente de la Unne está integrado por mujeres, que representan el 52,57% del total.
Sin embargo, su presencia se concentra principalmente en categorías intermedias y de base, mientras que en los cargos jerárquicos continúa predominando el género masculino.
En ese sentido, el relevamiento señala que en la categoría de profesor o profesora titular el 59,4% de los cargos está ocupado por varones, lo que evidencia una brecha en el acceso de las mujeres a los niveles más altos de la carrera docente universitaria.
El informe también destaca una importante participación femenina en el ámbito de la investigación. De acuerdo con los datos presentados, el 57,3% de las investigadoras de la Unne son mujeres, y además el 56,96% de los proyectos de investigación de la universidad están dirigidos por investigadoras, lo que refleja un rol cada vez más relevante en la producción científica.
En el sistema de posgrado también se observa una presencia mayoritaria de mujeres. Según el informe, seis de cada diez personas que se inscriben en carreras de posgrado son mujeres, mientras que 7 de cada 10 egresados de especializaciones también pertenecen al género femenino, lo que confirma su fuerte participación en la formación académica de nivel superior.
Perspectiva
de género
Durante la misma exposición ante el consejo superior, se presentaron además resultados de un relevamiento realizado por la Secretaría General Académica sobre 38 carreras de grado y 7 de pregrado de la universidad.
El estudio evidenció que solo el 20% de las carreras incluye contenidos vinculados a la perspectiva de género en sus programas, lo que demuestra que su incorporación en la formación universitaria aún es parcial y representa un desafío pendiente para la institución.
En la misma línea, el análisis de los planes de estudio mostró que en el 95,5% de los programas predomina el uso del masculino como genérico, mientras que apenas el 4,44% utiliza lenguaje binario o inclusivo y solo el 6,6% cuenta con algunos materiales redactados en lenguaje inclusivo.
Otro de los aspectos abordados por el informe fue la bibliografía académica utilizada en las carreras, donde también se observan brechas de representación.
De acuerdo con el relevamiento, solo el 2,22% de las carreras analizadas presenta un equilibrio entre autores varones y mujeres en las referencias bibliográficas, lo que abre un nuevo campo de reflexión sobre la visibilidad de las mujeres en la producción de conocimiento dentro de la universidad.
Participación
en espacios de decisión
En contraste con estos datos, el informe también registró avances en términos de participación femenina en los espacios de conducción institucional. Según las cifras presentadas, el 51,81% de las autoridades superiores de la universidad son mujeres, lo que representa un indicador positivo en relación con la presencia femenina en ámbitos de toma de decisiones.
Desde la Dirección de Políticas de Género y Diversidad Sexual destacaron que la sistematización de estos datos permite dimensionar de manera más precisa la situación de las mujeres en la universidad y orientar futuras políticas institucionales.
«Incorporar la perspectiva de género en las funciones sustantivas de la universidad no es un gesto accesorio ni una moda académica, sino una apuesta por una universidad más democrática, más justa y más comprometida con su tiempo», afirmó la directora de Género y Diversidad de la Unne, Erika Sánchez, tras la presentación del informe.
Actividades institucionales
En el mismo encuentro del consejo superior, la Dirección de Políticas de Género y Diversidad Sexual propuso una serie de acciones institucionales en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer.
Entre las iniciativas planteadas se solicitó al rector Omar Larroza y a los consejeros superiores que la próxima reunión de comisiones del cuerpo se realice bajo el lema impulsado por Naciones Unidas para este año: «Derechos. Justicia. Acción. Para todas las mujeres y niñas».
La propuesta también contempla promover actividades que involucren a toda la comunidad universitaria y reforzar el compromiso institucional con la igualdad de género y la erradicación de las violencias.
En ese sentido, se invitó a las decanas y decanos de las distintas unidades académicas a que los respectivos consejos directivos de facultad se sumen a la conmemoración durante sus primeras sesiones del año, con el objetivo de fortalecer la agenda de género en cada ámbito institucional.
Asimismo, se solicitó la adhesión institucional a las movilizaciones y actividades previstas en las ciudades donde la Unne tiene presencia, en el marco de las acciones impulsadas por organizaciones sociales y colectivos feministas.
Entre las iniciativas previstas también se destacan talleres de formación en Ley Micaela destinados a referentes estudiantiles, que se desarrollarán entre el 11 de marzo y el 30 de abril como parte de las políticas de capacitación y sensibilización en perspectiva de género dentro de la universidad.
Desde la Unne señalaron que estas acciones forman parte de una estrategia institucional orientada a fortalecer la igualdad de oportunidades y promover entornos académicos libres de discriminación y violencia.
El informe presentado ante el consejo superior se inscribe en ese mismo objetivo, al ofrecer un diagnóstico sobre la situación actual y permitir identificar áreas donde todavía es necesario avanzar.
«La universidad reafirma su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres y diversidades», indicaron desde la institución, al remarcar que la meta es continuar trabajando para construir una universidad cada vez más justa, igualitaria y libre de violencias.
Actualización del protocolo contra la violencia
La Unne presentó la actualización de su Protocolo de Intervención Institucional ante situaciones de discriminación y violencias de género durante la primera sesión ordinaria de 2026 del consejo superior.
La exposición estuvo a cargo de la directora de Políticas de Género y Diversidad Sexual, Erika Sánchez, quien destacó que la revisión busca fortalecer la respuesta institucional frente a situaciones de desigualdad y adecuar la normativa interna a las leyes nacionales vigentes.
Entre los cambios más relevantes se incorporó de manera explícita la violencia digital o telemática, en línea con la Ley Olimpia (Ley 27.736), que amplía la protección frente a agresiones cometidas a través de tecnologías de la información y la comunicación. El protocolo también integra los lineamientos de la Ley Micaela (Ley 27.499), que establece la capacitación obligatoria en género para quienes se desempeñan en el Estado.
La actualización del instrumento, aprobado originalmente en 2018, responde a los avances del marco jurídico argentino en materia de derechos humanos y erradicación de las violencias.
Según explicó Sánchez, las nuevas leyes y ampliaciones de derechos exigían una adecuación normativa que permitiera intervenciones más claras y efectivas.
El nuevo protocolo establece principios como la autonomía de la persona afectada, confidencialidad, no revictimización, celeridad e imparcialidad, además de prohibir instancias de mediación en casos de violencia de género.
También fija procedimientos más precisos para la recepción de consultas, manifestaciones o denuncias, e incorpora la elaboración de un Informe de Evaluación de Riesgo en un plazo de 48 horas cuando la situación lo requiera.
La normativa reafirma, además, el rol de la Dirección de Políticas de Género y Diversidad Sexual y de las referentes de género en cada unidad académica, quienes integran un equipo interdisciplinario encargado de la escucha inicial, el acompañamiento, la evaluación de riesgo y la recomendación de medidas de protección.
Con esta actualización, la Unne busca fortalecer las políticas institucionales destinadas a prevenir y abordar situaciones de violencia y discriminación, consolidando su compromiso con la construcción de un ámbito universitario más seguro, igualitario y libre de violencias.

