La secretaria general de Adiunne, Marina Stein, confirmó que el sector realizará una semana de paro a partir del próximo 16, en coincidencia con el inicio del ciclo lectivo universitario. La medida forma parte de un plan de lucha impulsado por las federaciones docentes universitarias en reclamo de mejoras salariales, convocatoria a paritarias y la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Según explicó la dirigente sindical, la decisión fue adoptada por el Congreso de la Conadu Histórica y acompañada por otras organizaciones gremiales del sistema universitario. «Es una resolución que tomó el Congreso de nuestra federación, Conadu Histórica, y coincide con lo que ya había definido el plenario de secretarías generales de la otra gran federación docente universitaria», señaló Stein.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, la dirigente agregó que el plan de lucha tendrá continuidad durante el mes. «Ayer, en su congreso, la Conadu también resolvió coincidir en una medida de fuerza con nosotros para la semana del 30.
Por lo tanto, habrá un plan de lucha que se profundiza con dos semanas de paro durante marzo y los primeros días de abril», precisó.
Reclamo por la Ley de Financiamiento Universitario
Stein explicó que las medidas de fuerza responden a la falta de respuesta del gobierno nacional a los reclamos del sector. «Estas medidas se toman porque el gobierno nacional no está respondiendo a ninguna de las demandas y la principal es la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario», sostuvo.
La dirigente recordó que la norma establece la recuperación salarial del sector docente. «La ley plantea la recuperación del poder adquisitivo desde diciembre de 2023 hasta noviembre de 2025. En ese período deberíamos recuperar aproximadamente el 53% del salario que perdimos», detalló.
Además, señaló que la normativa establece la convocatoria a negociaciones paritarias. «También se fija la convocatoria inmediata a paritarias salariales, pero las paritarias están cerradas por decisión del gobierno nacional desde octubre de 2024», indicó.
En ese contexto, aseguró que los aumentos otorgados en el último tiempo fueron decididos de manera unilateral. «Los incrementos que se anunciaron fueron definidos unilateralmente por el Gobierno, sin ningún tipo de diálogo con las organizaciones sindicales», afirmó.
Salarios por debajo de la línea de pobreza
La titular de Adiunne describió un panorama crítico para los trabajadores universitarios. «Hoy la mayoría de los trabajadores, no solamente los docentes sino también los no docentes, tenemos salarios por debajo de la línea de pobreza», advirtió.
Según explicó, la falta de actualización de la garantía salarial agravó la situación. «La garantía salarial establecía un piso basado en la canasta básica. Actualmente ese piso ronda los $300 mil para una dedicación simple, alrededor de $600 mil para una dedicación semiexclusiva de 20 horas semanales y cerca de $1.200.000 para una dedicación exclusiva de 40 horas», detalló.
Por otra parte, remarcó que el paro es convocado por las principales federaciones docentes del país. «Es una medida convocada por las dos federaciones más grandes de la docencia universitaria: Conadu Histórica, a la que pertenece Adiunne, y Conadu, donde está representado Codiunne», explicó.
Además, anticipó que las protestas contarán con el acompañamiento de los trabajadores no docentes. «También coincidiremos con Fatun, la federación de los no docentes, que realizará medidas de fuerza el 16 de marzo y otro paro de 24 horas el 31», indicó.
«queremos trabajar con un salario digno»
Por otra parte, Stein remarcó que el objetivo del sector no es interrumpir el normal funcionamiento de las universidades. «La verdad es que esto no es lo que queremos. Los trabajadores de las universidades queremos trabajar, pero también queremos cobrar un salario digno», expresó.
Asimismo, sostuvo que el conflicto excede el reclamo salarial. «No se trata solamente de defender nuestro salario, sino también de defender la universidad pública», afirmó.
La dirigente recordó las movilizaciones que se realizaron durante el último año en defensa del sistema universitario. «La sociedad argentina ya lo ha demostrado en las tres marchas federales universitarias que se realizaron, donde se expresó con claridad la importancia de la universidad pública en la formación de profesionales y en la producción de conocimiento», indicó.
Además, cuestionó la mirada del gobierno nacional sobre el sistema educativo. «Este presidente habla de la educación como una mercancía y no como un derecho. Nosotros entendemos que la educación superior es un derecho conquistado por la sociedad argentina», sostuvo.
Un conflicto que podría extenderse durante el año
Consultada sobre el futuro del conflicto, Stein consideró que la situación podría prolongarse si no hay cambios en la política del gobierno nacional. «El Gobierno no solo incumple la ley vigente, sino que además envió al Congreso un proyecto que no contempla la recuperación salarial prevista para 2024 y 2025», explicó.
Según detalló, la propuesta oficial contempla incrementos muy por debajo de la inflación. «El proyecto plantea un aumento del 12,3% para todo 2026, distribuido en tres cuotas del 4,1% en marzo, septiembre y diciembre», señaló.
«Si tenemos en cuenta la inflación proyectada, ese porcentaje queda claramente por debajo de la evolución de los precios, por lo que seguiríamos perdiendo poder adquisitivo», agregó.
Por ese motivo, Stein anticipó que el conflicto podría mantenerse en el tiempo. «Entendemos que el conflicto será prolongado si el Gobierno nacional no cumple la ley y no convoca a una negociación real», advirtió.
Actividades de visibilización durante el paro
En relación con la modalidad de la protesta, Stein explicó que durante la primera semana de paro habrá suspensión de clases. «En principio se trata de no asistencia a los lugares de trabajo y del no dictado de clases. Paralelamente estamos organizando actividades de visibilización para que la sociedad conozca la situación de la universidad pública», indicó.
Sin embargo, durante la semana del 24 los docentes participarán de las actividades vinculadas a la conmemoración del aniversario del golpe de Estado de 1976.
Crisis en el sistema científico
Stein también se refirió a la situación del sistema científico nacional, particularmente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).
«La pérdida salarial en el Conicet ronda el 40% y además se han perdido numerosos puestos de trabajo», afirmó.
Según explicó, el ajuste también impacta en otros organismos del sistema científico y tecnológico. «Hay recortes en instituciones como el Inta, el Inti, la Comisión Nacional de Energía Atómica y otros organismos estratégicos del Estado», sostuvo. A esto se suma la reducción en el número de becas para investigadores. «Se disminuyó enormemente la cantidad de becas doctorales y posdoctorales, lo que impide que muchos jóvenes investigadores puedan continuar su carrera científica», advirtió.
Deserción estudiantil
La dirigente también advirtió que la crisis económica afecta a los estudiantes. «Durante los últimos años observamos una deserción importante, especialmente antes de los primeros exámenes», recalcó.
Según indicó, el fenómeno se registró con fuerza entre 2024 y 2025. «Muchos estudiantes abandonaban las carreras incluso antes de rendir los primeros parciales, algo que nos llamó mucho la atención», señaló.
Sin embargo, este año se registró un incremento en la matrícula. «Tuvimos más inscriptos que en años anteriores, posiblemente porque algunos estudiantes que habían abandonado volvieron a intentar continuar sus estudios», consideró.
Investigación científica en medio del ajuste
Además de su rol gremial, la dirigente se desempeña como bióloga e investigadora en el Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne).
En ese marco, destacó un reciente hallazgo científico realizado por su equipo de investigación: la identificación de una nueva especie de mosquito.
«Trabajo en el área de entomología y formo parte de un grupo de investigación que analizó muestras recolectadas durante un proyecto doctoral que finalizó en 2020», explicó.
El estudio se basó en el análisis de material recolectado en estructuras vegetales que acumulan agua, conocidas como fitotelmata, donde suelen desarrollarse mosquitos.
«Al revisar nuevamente ese material observamos que las características morfológicas de algunos ejemplares no coincidían con ninguna especie conocida», relató.
Tras varios años de análisis y comparación con colecciones entomológicas de distintos países, el equipo confirmó el hallazgo. «Finalmente concluimos que se trata de una especie que no estaba descrita previamente, por lo que decidimos registrarla como una nueva especie», aseveró.

