El intendente de Puerto Eva Perón, Diego Lavia, describió la realidad económica y social de la pequeña localidad chaqueña, donde la fuerte dependencia de la coparticipación y la baja actividad económica condicionan la gestión diaria.
En declaraciones a Radio Natagalá, el jefe comunal explicó que, pese a las dificultades, el municipio logró cumplir con el pago de salarios y mantener los servicios básicos.
«Pudimos cumplir con el pago del mes de febrero, estamos al día con los trabajadores», aseguró Lavia, aunque advirtió que el escenario se vuelve cada vez más ajustado: «Este mes viene con un 10% menos de ingresos, así que hay que ir ajustándose cada vez más».
En ese sentido, explicó que la caída de la actividad económica impacta directamente en los recursos coparticipables. «Al no ver mucha actividad económica, obviamente los recursos bajan, y eso complica todo el funcionamiento municipal», sostuvo.
Recaudación limitada y alta dependencia estatal
Con apenas 1.100 habitantes y 34 años de existencia, Puerto Eva Perón enfrenta dificultades estructurales para generar ingresos propios. «En los pueblos chicos es imposible recaudar mucho. Es muy cuesta arriba», afirmó el intendente.
Lavia detalló que los principales ingresos locales provienen de patentes y del cobro de servicios como agua y cloacas, aunque estos resultan insuficientes. «No cubre ni siquiera el gasto del personal que trabaja en el área. El municipio prácticamente subsidia el agua potable, que es lo más caro», explicó.
Además, remarcó que la economía local no genera tributos directos al municipio. «Tenemos actividad arrocera y ganadera, pero tributan en la provincia. Nosotros la vemos pasar», graficó.
La dependencia de los fondos provinciales es casi total. «Dependemos prácticamente en un 100% de la coparticipación», indicó, y sumó otro dato clave: «El 80% de la gente del pueblo trabaja en el municipio, entonces repartir los recursos se hace muy difícil».
Demanda social
y asistencia permanente
El jefe comunal también se refirió a la creciente demanda social, especialmente en materia de salud. Ante la falta de especialistas en la localidad, el municipio asume costos de traslado hacia otras ciudades.
«Muchas veces tenemos que ayudar a que la gente pueda viajar a Resistencia o a La Leonesa, ya sea con combustible o con vehículos municipales», señaló.
En este contexto, aclaró que si bien el centro de salud cuenta con ambulancia, su uso está limitado a emergencias. «Para estudios o especialidades, el municipio tiene que intervenir y acompañar a los vecinos», explicó.
El deporte como herramienta de inclusión
Más allá de las dificultades económicas, Labia destacó el rol central que cumple el Club Deportivo Chacos, institución que también preside, como espacio de contención social y desarrollo para los jóvenes.
«Hace seis años arrancamos con una escuelita de fútbol y hoy tenemos una estructura bastante armada, con profesores, técnicos y acompañamiento permanente», contó.
El proyecto ya muestra resultados concretos: «Tenemos un chico jugando en San Lorenzo desde hace un año y otro que fue seleccionado en Newell’s y ya debutó en la AFA», destacó con orgullo.
Sin embargo, aclaró que estos logros no generan ingresos inmediatos para el club. «Hoy no recibimos nada. Solo habría un beneficio si en el futuro los jugadores son transferidos», explicó.
Esfuerzo sostenido y trabajo a largo plazo
El mantenimiento del club implica un importante esfuerzo económico. «Todo es gasto: hay que llevar a los chicos a las pruebas, acompañarlos, sostenerlos. Si no lo hacemos nosotros, no podrían hacerlo», sostuvo.
El club cuenta con infraestructura básica, como cancha principal, espacios auxiliares y un gimnasio que funciona como centro de entrenamiento. Además, participan en competencias provinciales y regionales.
«El año pasado salimos campeones de los Juegos Chaqueños y subcampeones del Federativo Sub 15. También tenemos fútbol femenino y este año vamos a competir con la primera división», detalló.
Una gestión atravesada por
el contexto
Finalmente, el intendente subrayó que su gestión está atravesada por un contexto económico adverso, pero con el compromiso de sostener la comunidad.
«Los recursos son cada vez menos, pero tratamos de cumplir, de acompañar a la gente y de generar oportunidades, sobre todo para los chicos», concluyó.

