Este martes a la mañana, en la Cámara Segunda en lo Criminal de Sáenz Peña a cargo de la jueza Rosana Glibota, se realizó la primera jornada de audiencias preliminares rumbo al juicio oral por el asesinato de Romina Karban, oportunidad en la que la Fiscalía detectó inconsistencias en la imputación del único acusado. Hubo un cuarto intermedio para este miércoles a las 11.30.
En la jornada de hoy, la fiscal María Rosa Osiska advirtió fallas en la descripción del hecho, el lugar del crimen y la calificación legal, por lo que solicitó que la causa vuelva a la Fiscalía para ajustar algunos detalles que «podrían afectar el proceso si no se corrigen».
Entre los principales cuestionamientos, Osiska señaló que no está correctamente determinado el lugar del hecho, lo que podría afectar garantías constitucionales del imputado.
Además, sostuvo que también deben precisarse aspectos clave como la mecánica del homicidio y el recorrido del agresor, en concordancia con las pruebas reunidas, especialmente el informe de autopsia.
La causa tiene como imputado al hermano de la víctima y está calificada como «homicidio agravado por alevosía y el uso de arma de fuego, con el agravante de codicia, ya que estaría vinculada a un conflicto económico en el ámbito familiar, presuntamente relacionado con una sucesión.
De acuerdo a los peritajes, la víctima recibió cinco disparos: dos en la cabeza y tres en la espalda.
El proceso se desarrollará desde las 9:00 en la Cámara Segunda en lo Criminal, bajo la supervisión de la jueza técnica Rosana Glibota. La acusación estará a cargo de la fiscal de Cámara María Rosa Osiska, mientras que la defensa del imputado será ejercida por el defensor oficial Matías Jachesky.
En el banquillo se encuentra Renzo Karban, hermano de la víctima y único imputado en la causa. Llega a esta instancia acusado de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, alevosía y codicia, un delito que prevé como única pena la prisión perpetua.
Un crimen con presunto móvil económico
Según la hipótesis del Ministerio Público, el asesinato de la joven de 30 años no fue un hecho al azar, sino un ataque planificado motivado por intereses económicos. La fiscalía sostiene que el móvil estaría vinculado a disputas por la herencia y la posesión de tierras familiares.
El caso generó fuerte conmoción en la región, tanto por la violencia del hecho como por el vínculo entre la víctima y el acusado.
Romina Karban había desaparecido tras salir de su vivienda con destino a un campo familiar en la zona rural. Su cuerpo fue hallado al día siguiente junto a su motocicleta. La autopsia determinó que recibió cinco disparos de arma de fuego, varios de ellos en la espalda y la cabeza.
En una primera etapa de la investigación, la pareja de la víctima, Ariel Ojeda, fue considerada sospechosa, pero luego quedó desvinculada tras comprobarse su coartada mediante pericias y testimonios.
Una etapa clave rumbo al juicio
Las audiencias preliminares representan una instancia técnica fundamental. En ellas, las partes definirán qué pruebas serán incorporadas al juicio, qué testigos declararán y cuáles serán los ejes del debate oral.
Este proceso será determinante para el desarrollo del juicio, donde se buscará establecer la responsabilidad penal del único acusado, quien hasta el momento niega haber participado en el crimen.

