El secretario general de la UTA Chaco, Raúl Abraham, confirmó este jueves que se logró evitar una medida de fuerza luego de que las empresas abonaran la totalidad de los salarios adeudados a los trabajadores, aunque advirtió que la situación del sector «sigue siendo complicada».
En diálogo con Radio Libertad, el dirigente explicó que el conflicto se desactivó a último momento:»Tuvimos la suerte de que las empresas pagaron la totalidad, porque generalmente abonan el 50%. Los trabajadores ya no aguantan más esta situación» , sostuvo. En ese sentido, remarcó que el atraso en los pagos genera intereses y dificultades económicas para los choferes, lo que había puesto en riesgo la prestación del servicio.
Sin embargo, Abraham advirtió que el problema de fondo persiste. La suba del combustible, la caída en la cantidad de pasajeros y la reducción de servicios —como la eliminación de turnos nocturnos en algunos casos— están afectando seriamente al sistema de transporte.
En ese contexto, detalló que varias empresas atraviesan una situación crítica. Mencionó que firmas como TCM y ERSA iniciaron procedimientos preventivos de crisis, mientras que la empresa San Fernando también se encuentra en condiciones similares. En el caso de TCM, indicó que ya se encuentra en concurso de acreedores, lo que la deja»a un paso de la quiebra».
Uno de los puntos más preocupantes es la situación de ERSA, que ya comunicó que dejaría de operar en el área metropolitana a fin de mes. Esto podría generar un fuerte impacto tanto en los usuarios como en los trabajadores del sector.
«Estamos hablando de entre 230 y 240 trabajadores que podrían perder su fuente laboral» , alertó Abraham, quien además subrayó que la empresa concentra gran parte de las líneas del servicio en la región.
Desde el gremio señalaron que solicitaron formalmente al Gobierno provincial la conformación de una mesa de diálogo con empresarios y autoridades para abordar la crisis y planificar una transición ordenada, pero hasta el momento no obtuvieron respuesta.
«Lo lamentable es la falta de empatía. No solo con los trabajadores, sino también con los usuarios, que pueden quedar sin servicio», cuestionó.
Finalmente, Abraham insistió en la necesidad de alcanzar acuerdos entre todas las partes para evitar un colapso del sistema: «Esto no es un problema solo local, es a nivel país. Tenemos que encontrar una solución que garantice el servicio y proteja a los trabajadores», concluyó.

