El intendente de Castelli, Pío Sander, brindó un detallado panorama de la situación que atraviesa la localidad luego de las intensas precipitaciones que superaron los 250 milímetros en pocas horas y provocaron anegamientos generalizados, afectando tanto a familias como al sector productivo.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, el jefe comunal explicó que el fenómeno climático se dio en un contexto previo de saturación del suelo. «Una semana antes habían caído entre 150 y 160 milímetros, por lo que ya teníamos mucha humedad. Si bien la ciudad estaba desagotada, estos más de 230 milímetros en menos de tres horas hicieron colapsar todo el sistema», detalló.
Sander precisó que la acumulación de agua fue inmediata y desbordó la capacidad de escurrimiento. «Se acopió demasiada agua en muy poco tiempo y prácticamente nos tapó la ciudad», afirmó.
En ese sentido, explicó que una de las principales limitaciones estructurales es que toda el agua urbana drena a través de un único canal. «Castelli está en una zona baja y todo el escurrimiento depende del Canal 1. Ese canal se saturó y colapsó», indicó.
Operativo de emergencia y desagote
Frente a la emergencia, el municipio desplegó un operativo intensivo para evacuar el agua acumulada. «Tuvimos que instalar tres bombas sobre la ruta 95 y trabajar durante dos días completos.
Gracias a eso, hoy ya no hay viviendas con agua en su interior, aunque pueden quedar sectores con acumulación en las calles», señaló.
El intendente destacó además la colaboración interinstitucional para superar la crisis. «Contamos con el acompañamiento de José Carbajal, presidente del Instituto de Desarrollo Rural, que aportó bombas arroceras de gran capacidad, además de las que ya tenía el municipio. Eso fue clave para desagotar la ciudad», remarcó.
Asimismo, se realizaron intervenciones en el sistema de reservorios. «Trabajamos sobre el reservorio El Malá, que recibe el agua de Castelli, y lo abrimos para acelerar el escurrimiento. Eso permitió bajar el nivel y mejorar el drenaje», agregó.
Cuestionamientos por obras pendientes
En el plano de la infraestructura, Sander planteó la necesidad urgente de avanzar con obras que permitan evitar este tipo de situaciones a futuro. Si bien aclaró que mantiene una buena relación con el gobernador Leandro Zdero, apuntó a falencias en la ejecución de trabajos clave.
«El canal 1 debería estar completamente limpio y ampliado hace tiempo. Nosotros logramos intervenir unos 10 kilómetros años atrás, pero faltan otros 8 kilómetros que necesitan ensanchamiento y mantenimiento», sostuvo.
Por otra parte, el jefe comunal explicó que el canal depende de la Administración Provincial del Agua (APA) y que su ampliación es fundamental. «Necesitamos un canal de entre 10 y 15 metros de ancho, con mejoras en alcantarillas y puentes. Hoy no da abasto», afirmó.
También mencionó dificultades vinculadas a la ruta nacional 95, que actúa como una barrera para el escurrimiento. «El agua tiene que atravesar la ruta, pero faltan alcantarillas y puentes. Eso depende de Vialidad Nacional y venimos gestionándolo hace tiempo sin respuestas», señaló.
En ese marco, cuestionó el uso político de la situación. «En medio de una catástrofe de esta magnitud no es momento para hacer rédito político. Lo que ocurrió fue un fenómeno natural extraordinario, que afectó a toda la región», expresó.
Impacto social
y productivo
El intendente confirmó que el temporal dejó importantes daños materiales en la población. «Muchas familias perdieron electrodomésticos, muebles y colchones. El impacto social es fuerte», lamentó.
En cuanto al sector productivo, indicó que algunas industrias locales, principalmente madereras, sufrieron pérdidas significativas. «Hubo materia prima que quedó bajo el agua, como madera y productos elaborados», explicó. Respecto al campo, señaló que el impacto es dispar.
«En general no afectó tanto porque la mayoría ya había levantado la cosecha de algodón, pero quienes no lo hicieron seguramente tendrán pérdidas», advirtió.
No obstante, destacó que las lluvias también generan un escenario favorable a mediano plazo. «Veníamos de una sequía muy fuerte, así que esto ayuda a recomponer reservorios y pasturas. También va a beneficiar a la producción hortícola de los próximos meses», indicó.
Pedido de obras estructurales
Sander insistió en la necesidad de avanzar con un plan integral de infraestructura hídrica. «Tenemos que sistematizar el reservorio El Malá, incorporar compuertas y completar la obra del canal 1. Sin eso, cada lluvia intensa vuelve a generar problemas», sostuvo.
Además, advirtió sobre las consecuencias del actual sistema de bombeo. «Hoy, al sacar el agua de la ciudad, terminamos inundando zonas rurales aguas abajo. Eso genera perjuicios a los productores. Necesitamos una solución estructural para evitar ese daño», explicó.
El intendente también enumeró algunas obras realizadas por el municipio en los últimos años, como la creación de reservorios, desagües pluviales y canales subterráneos, aunque reconoció que el crecimiento de la ciudad exige nuevas intervenciones. «Castelli pasó de ser una localidad de 10 mil habitantes a tener cerca de 70 mil. Ese crecimiento requiere infraestructura acorde», afirmó.
Postura sobre
las PASO
Por último, en el plano político, Sander se refirió al debate sobre la posible eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). «Creo que es una herramienta democrática que permitió mejorar la participación y la selección de candidatos. Ha dado buenos resultados y debería sostenerse», opinó.
Asimismo, consideró que los espacios políticos deben asumir los costos del sistema. «Los partidos tienen que hacerse cargo de su funcionamiento y garantizar que la ciudadanía pueda elegir a sus representantes», concluyó.

