El Colegio de Psicólogos del Chaco alertó por el aumento de amenazas en instituciones educativas y llamó a fortalecer la escucha, los vínculos y los protocolos para prevenir hechos de violencia. Ana María Delgado dialogó con LA VOZ DEL CHACO y remarcó que el contexto actual exige una mirada más profunda sobre lo que están atravesando los adolescentes.
La creciente circulación de amenazas de tiroteos en escuelas chaqueñas encendió una señal de alarma en la comunidad educativa. Desde el Colegio de Psicólogos del Chaco advirtieron sobre la necesidad urgente de reforzar las estrategias de prevención y abordaje integral frente a este fenómeno que genera temor e incertidumbre.
En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, la profesional Ana María Delgado remarcó que el contexto actual exige una mirada más profunda sobre lo que están atravesando los adolescentes: “No se trata solo de hablarles, sino de escucharlos. Los jóvenes están pidiendo que pongamos palabras a lo que sienten, pero desde un diálogo genuino, no desde la imposición”.

Escuchar antes que sancionar: la clave para prevenir
Desde el ámbito profesional coincidieron en que muchas de estas situaciones no pueden abordarse únicamente desde lo punitivo. Por el contrario, sostienen que es fundamental comprender el trasfondo emocional y social que atraviesan los estudiantes.
“Estamos frente a una crisis que debería ser de transición, propia de la adolescencia, pero a la que se le suma un componente de violencia que preocupa”, explicó Delgado. En ese sentido, subrayó la importancia de no minimizar señales como el aislamiento, cambios bruscos de conducta o expresiones de malestar.

📌 Recomendaciones para la comunidad educativa
Los especialistas propusieron una serie de medidas concretas para actuar de manera preventiva:
- Fortalecer los vínculos entre estudiantes, docentes y familias
- Generar espacios de escucha activa en las escuelas
- Detectar señales de alerta en el comportamiento
- Contar con protocolos claros de actuación ante amenazas
- Evitar respuestas exclusivamente punitivas sin evaluación profesional
Además, destacaron el rol central de la educación emocional y la convivencia escolar como herramientas clave para reducir situaciones de violencia.
El rol de los adultos: acompañar y formar
Otro de los puntos centrales del análisis apunta a la responsabilidad de los adultos en la formación de los jóvenes. Según plantearon, es necesario revisar qué se les está exigiendo a los adolescentes y qué acompañamiento real reciben.
“La constitución de un sujeto ético implica vínculos basados en la ternura, el reconocimiento y la escucha del otro. Sin esos pilares, es difícil que los jóvenes dimensionen el daño que pueden generar ciertas conductas”, señalaron.
En esa línea, advirtieron que las problemáticas actuales no solo afectan la integridad física, sino también la salud mental colectiva, lo que vuelve aún más urgente un abordaje integral.

Un mensaje claro: la prevención es colectiva
Desde el Colegio de Psicólogos insistieron en que la prevención no comienza cuando aparece una amenaza, sino mucho antes, en la construcción diaria de vínculos saludables y espacios seguros.
El llamado es a toda la comunidad: familias, docentes, instituciones y Estado. La respuesta, coinciden, no puede ser individual ni improvisada, sino articulada y sostenida en el tiempo.
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