La Red Universitaria por el Cuidado de la Casa Común (RUC) realizó el pasado 4 su asamblea ordinaria anual en la Universidad Nacional de San Martín, en la Buenos Aires, con la participación de instituciones académicas de distintos puntos de la región.
El encuentro reunió a representantes universitarios con el objetivo de profundizar líneas de trabajo vinculadas al compromiso socioambiental, la cooperación institucional y el fortalecimiento de una agenda común orientada a los desafíos globales contemporáneos.
La actividad se desarrolló desde las 10 y se constituyó en un espacio de intercambio académico y político en torno al papel estratégico de las universidades en la construcción de sociedades más sostenibles y equitativas.
La participación de la Universidad Nacional del Chaco Austral (Uncaus) estuvo encabezada por su rector, Germán Oestmann, quien destacó la relevancia del encuentro como una instancia de crecimiento institucional para la red.
En ese marco, el titular de la casa de estudios señaló que la expansión de la RUC representa un avance significativo en términos de articulación internacional y afirmó: «De Latinoamérica a Iberoamérica», aludiendo a la proyección regional que la organización comenzó a consolidar en los últimos años mediante la incorporación de nuevas universidades y espacios académicos de distintos países.
Durante la asamblea ordinaria se abordó un extenso orden del día que incluyó el tratamiento del plan de actividades correspondiente al próximo período, además de diversos asuntos institucionales relacionados con la organización interna de la red y la definición de estrategias conjuntas de trabajo.
Las universidades participantes analizaron propuestas orientadas a fortalecer la cooperación interinstitucional, promover acciones académicas compartidas y consolidar mecanismos de participación vinculados al cuidado ambiental, la justicia social y el desarrollo sostenible.
Desde la delegación de la alta casa de estudios remarcaron la importancia de participar activamente en los espacios de intercambio promovidos por la RUC, destacando especialmente la posibilidad de compartir experiencias y construir consensos sobre problemáticas globales que atraviesan a las comunidades universitarias.
En ese contexto, se puso énfasis en el rol que deben asumir las instituciones de educación superior frente a los desafíos ambientales, sociales y económicos actuales, promoviendo una formación integral basada en valores humanistas y en el compromiso con el entorno.
La jornada también incluyó espacios de reflexión dedicados al legado del Papa Francisco, figura central en la construcción del pensamiento contemporáneo sobre ecología integral y justicia social dentro del ámbito eclesial y académico.
Las actividades permitieron debatir sobre la vigencia de sus planteos vinculados a la dignidad humana, el cuidado ambiental y la necesidad de construir modelos de desarrollo más inclusivos y sostenibles, temas que atraviesan de manera transversal el trabajo de la Red Universitaria por el Cuidado de la Casa Común.
EL LEGADO DE LAUDATO SI’ Y EL ROL DE LAS UNIVERSIDADES
Uno de los ejes centrales del encuentro estuvo relacionado con la encíclica Laudato si’, documento impulsado por el Papa Francisco que plantea la necesidad de repensar la relación entre la humanidad y la naturaleza desde una perspectiva de ecología integral.
Durante la asamblea, los participantes coincidieron en señalar la actualidad de este llamado y la responsabilidad de las universidades en la promoción de prácticas institucionales y pedagógicas orientadas al desarrollo sostenible, el respeto por el ambiente y la construcción de ciudadanía comprometida con el bienestar colectivo.
En este sentido, desde la Uncaus destacaron que el enfoque de Laudato si’ interpela directamente a las instituciones educativas a asumir un rol activo frente a las problemáticas ambientales y sociales contemporáneas.
La perspectiva de «casa común», promovida por el documento pontificio, fue presentada como un marco conceptual que impulsa a las universidades a trascender la formación técnica tradicional para incorporar una mirada ética, social y ambiental que fortalezca el compromiso de los futuros profesionales con sus comunidades.
Asimismo, durante las deliberaciones se planteó la necesidad de generar una conciencia crítica capaz de articular conocimiento académico, responsabilidad social y acción concreta.
En ese contexto, desde la alta casa señalaron el desafío de «abrir la universidad al mundo», entendiendo que las instituciones de educación superior deben ampliar sus vínculos con la sociedad y participar activamente en la búsqueda de soluciones a problemáticas vinculadas al ambiente, la desigualdad y el desarrollo humano sostenible.
Los representantes universitarios coincidieron además en que el fortalecimiento de redes académicas regionales constituye una herramienta estratégica para abordar desafíos comunes desde una perspectiva colaborativa.
La RUC fue definida como un espacio de articulación que favorece el intercambio de experiencias, la construcción colectiva de conocimiento y el diseño de iniciativas compartidas entre universidades comprometidas con el cuidado ambiental y la justicia social.

