La próxima semana será determinante para el Gobierno nacional y especialmente para Manuel Adorni, quien atraviesa uno de los momentos más complejos desde que comenzó la polémica por su patrimonio. Mientras avanza la investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, la oposición buscará en la Cámara de Diputados impulsar pedidos de interpelación e incluso una moción de censura contra el funcionario.
En paralelo, crecen las tensiones internas dentro de La Libertad Avanza y también con sus aliados del PRO. El malestar quedó expuesto luego de que Cristian Ritondo expresara públicamente sentirse “traicionado” por el reparto de espacios en la comisión bicameral de inteligencia, una señal de que la relación entre ambos espacios atraviesa un momento delicado.
La situación también es seguida de cerca por Estados Unidos. En Washington existe preocupación por la gobernabilidad del presidente Javier Milei y por la capacidad del oficialismo para sostener el rumbo de las reformas. Durante su reciente viaje a la capital norteamericana, Santiago Caputo mantuvo reuniones con funcionarios del Departamento de Estado para transmitir tranquilidad y defender la continuidad del programa económico libertario.
En el Congreso, además de los debates sobre la situación de Adorni, el oficialismo intentará avanzar con proyectos como “Hojarasca” y modificaciones al régimen de subsidios al gas en zonas frías. Sin embargo, algunas diferencias con sectores aliados y el conflicto en torno al Tratado de Patentes generan incertidumbre sobre el resultado de las votaciones.
A pesar del complejo escenario político, el Gobierno cerró la última semana con una noticia positiva en materia económica: la inflación de abril fue del 2,6%, un dato que en Casa Rosada consideran clave para recuperar la agenda pública y reforzar el mensaje de estabilidad económica.

