La Justicia Federal volvió a otorgarle el beneficio de la prisión domiciliaria a Alberto Eduardo José Suárez, alias «Pichón», uno de los condenados en la causa narco que tuvo como protagonista al exgendarme Mauricio Achucarro y que permitió secuestrar más de 240 kilos de marihuana entre Las Palmas y el Gran Resistencia.
La medida fue resuelta por el Tribunal Oral Federal de Resistencia, integrado por los jueces Enrique Bosch, Osvaldo Facciano y Juan Manuel Iglesias, quienes entendieron que el actual estado de salud de Suárez justifica una morigeración de las condiciones de detención.
Un cuadro médico que se agravó en prisión
Según surge de la resolución judicial, Suárez sufrió una grave complicación vascular mientras permanecía alojado en la Unidad 7 del Servicio Penitenciario Federal, situación que derivó en la amputación del quinto dedo de su pie izquierdo tras un cuadro de gangrena arterial. Los informes médicos incorporados al expediente advirtieron además sobre el riesgo de nuevas complicaciones y la necesidad de controles periódicos, curaciones frecuentes y condiciones estrictas de higiene.
La defensa sostuvo que el establecimiento penitenciario no cuenta con las condiciones necesarias para garantizar una recuperación adecuada y evitar un agravamiento del cuadro. El planteo recibió un respaldo poco habitual: el fiscal federal Federico Carniel prestó conformidad al pedido al considerar que existen razones humanitarias suficientes para habilitar el beneficio.
En su dictamen, el representante del Ministerio Público señaló que la situación médica del condenado lo coloca en un estado de especial vulnerabilidad y que la continuidad del tratamiento fuera del ámbito carcelario permitiría garantizar de manera efectiva su derecho a la salud.

