La decisión de la Cámara de Apelaciones de revocar el fallo de primera instancia sobre el parque Caraguatá y declarar abstracto el amparo ambiental generó fuertes cuestionamientos por parte de la concejala Lucila Masin, una de las impulsoras de la acción judicial junto a vecinos de la ciudad.
El tribunal consideró que, durante la tramitación del expediente, la Municipalidad de Resistencia cesó las tareas de limpieza e intervención que habían motivado la presentación judicial.
En consecuencia, entendió que el objeto principal del amparo -obtener el cese de esas actividades- había desaparecido, razón por la cual revocó la sentencia que había reconocido al parque Caraguatá como sujeto de derechos y ordenado frenar toda intervención material sobre el predio.
Sin embargo, para Masin, el pronunciamiento resulta insuficiente porque deja sin tratamiento aspectos fundamentales del conflicto ambiental. «La sentencia me parece sumamente acotada porque sólo focaliza en uno de los objetos del proceso, que era el cese de las intervenciones en el parque Caraguatá», afirmó.
La edila explicó que la Cámara sostuvo que, al no existir actualmente trabajos en el lugar, la controversia perdió actualidad y se convirtió en una cuestión abstracta. «Como el municipio no ha hecho ningún tipo de intervención, que es producto del amparo que presentamos, la sentencia entiende que ya no corresponde intervenir judicialmente y lo considera una cuestión abstracta», aseveró.
«No se analiza si hubo
daño ambiental»
Masin sostuvo que el fallo deja sin resolver los puntos centrales planteados durante el proceso judicial. «Se omiten cuestiones fundamentales como el derecho ambiental, que era uno de los ejes centrales sobre los cuales esperábamos un pronunciamiento de la Justicia», relató.
Según explicó, el expediente no solo buscaba detener las intervenciones municipales, sino también determinar las consecuencias ambientales que pudieron haber generado esos trabajos. «Uno de los ejes centrales es que la Cámara no analiza si existió daño ambiental, si hubo afectación al ecosistema o alteración de los humedales», comentó.
La concejala remarcó que tampoco se evaluó la necesidad de implementar medidas de preservación, restauración o recomposición ambiental: «No analiza medidas de preservación, restauración o recomposición que eventualmente podrían corresponder».
La responsabilidad
del municipio
Aunque cuestionó el alcance de la sentencia, Masin destacó que la Cámara mantuvo la responsabilidad procesal del municipio dentro del expediente: «La Cámara efectivamente mantiene la responsabilidad procesal del municipio, pero entiendo que hay cuestiones importantes que igualmente se omiten dentro de la sentencia».
A su entender, el fallo evita pronunciarse sobre cuestiones estructurales vinculadas con la protección ambiental.
«El ambiente como sujeto
de derecho quedó fuera
del análisis»
Otro de los aspectos que, según Masin, quedaron sin respuesta fue el reconocimiento del ambiente como sujeto de derechos, criterio que había sido incorporado por la jueza de primera instancia.
«No resuelve los agravios de fondo, es decir, esta premisa que nosotros planteamos, que es nada más y nada menos que el ambiente como sujeto de derecho», comentó.
Asimismo, consideró que la resolución adopta una mirada jurídica tradicional frente a un conflicto que requiere nuevas herramientas interpretativas: «Se pretende sentenciar desde una doctrina clásica cuando en materia ambiental todavía existen muchos interrogantes que deben ser abordados por la Justicia».
Interrogantes pendientes
Para Masin, el fallo deja abiertas preguntas que resultan esenciales para la protección del Parque Caraguatá.
Entre ellas mencionó la necesidad de determinar si el daño ambiental ya fue producido, cuáles serían los mecanismos de reparación, qué estándares deberían fijarse para futuras intervenciones y cuál debería ser el alcance de las evaluaciones de impacto ambiental.
«Hay aspectos que no están plasmados dentro de la sentencia y eso genera mucha preocupación porque termina desconociendo cuestiones relevantes para la preservación de nuestro ambiente», expresó.
«Es el último pulmón
verde de la ciudad»
En otro punto, la concejala volvió a definir al parque Caraguatá como un espacio estratégico para el equilibrio ambiental de Resistencia: «Seguimos sosteniendo que es el último pulmón verde de la ciudad».
En ese sentido, aseguró que continuarán monitoreando cualquier decisión que pueda afectar al ecosistema.
«Vamos a estar atentos a cualquier posible intervención que pretenda realizar la Municipalidad porque vamos a resguardar este ecosistema, que es fundamental para la calidad de vida de toda la comunidad», relató la edila.
Un nuevo frente judicial
Mientras tanto, el conflicto continúa en la Justicia. Días después del fallo de la Cámara fue presentada una nueva acción judicial impulsada por Lucila Masin y vecinos del sector, quienes denunciaron la descarga y quema de residuos en inmediaciones de una laguna que integra el sistema hídrico de Resistencia.
Ese expediente tramita de manera independiente y tiene previsto un reconocimiento judicial en el lugar, por lo que el debate sobre la protección del parque Caraguatá permanece abierto.
Qué resolvió la Cámara
La Cámara de Apelaciones revocó la sentencia de primera instancia que había hecho lugar al amparo ambiental promovido por las intervenciones en el parque Caraguatá y declaró abstracta la cuestión, al considerar que la Municipalidad de Resistencia interrumpió las tareas de limpieza e intervención durante la tramitación del expediente.
Según el tribunal, al haber cesado las actividades cuestionadas desapareció el objeto principal de la acción judicial, que consistía en obtener el cese de esas intervenciones.
En ese sentido, los camaristas dejaron sin efecto la resolución dictada en abril por el Juzgado Civil y Comercial 21, que había ordenado frenar toda intervención material sobre el predio y reconocido al parque Caraguatá como sujeto de derechos, con fundamento en los principios preventivo y precautorio del derecho ambiental.
No obstante, el conflicto judicial continúa abierto. Días después del fallo se presentó una nueva acción judicial impulsada por la concejala Lucila Masin junto a vecinos del sector, quienes denunciaron la descarga y quema de residuos en inmediaciones de una laguna que forma parte del sistema hídrico de Resistencia.
Ese expediente se tramita de manera independiente y prevé un reconocimiento judicial en el lugar, por lo que la situación ambiental del parque Caraguatá seguirá bajo análisis de la Justicia.

