La Bienal Internacional de Escultura bajó ayer el telón de su edición 2026 con una multitudinaria jornada de cierre que tuvo a Abel Pintos como principal figura artística y puso fin a diez días en los que Resistencia volvió a convertirse en un gran taller a cielo abierto.
El chileno Mauricio Guajardo se consagró ganador del Certamen Internacional con su obra «Cubo Etéreo», mientras que las diez esculturas realizadas durante la competencia pasaron a integrar el patrimonio artístico de Resistencia, que ya supera las 731 obras emplazadas en el espacio público.
La ceremonia de clausura puso punto final a una edición que reunió a escultores de diez países, artistas invitados, estudiantes, artesanos, músicos, académicos y emprendedores, en una propuesta que durante diez días convirtió al predio del Parque 2 de Febrero en uno de los principales polos culturales del país.
El jurado distinguió con el Primer Premio NBCH al chileno Mauricio Guajardo, mientras que el Segundo Premio, otorgado por el Poder Legislativo del Chaco, fue para el búlgaro Georgi Minchev por su obra Fragmento de algo más grande. El Tercer Premio OSDE quedó en manos de la ucraniana Lyudmyla Mysko, autora de Metaestructura.““La premiación también incluyó reconocimientos especiales. El Premio de los Niños «Reinaldo O. Martínez» fue para el uzbeko Ulash Urakov, con la obra Poesía; el Premio del Público «Juan Alberto García» distinguió al bielorruso Alex Sorokin por Movimiento Cuántico II; mientras que el Premio de los Escultores «Efraín Boglietti» fue compartido por la polaca Anna Rasinska, autora de Fiat Lux (Hágase la luz), y la ucraniana Lyudmyla Mysko.
Más allá del podio, la edición 2026 volvió a dejar un legado permanente para la ciudad. Las diez obras pasarán a emplazarse en distintos espacios públicos, fortaleciendo un patrimonio escultórico que distingue a Resistencia a nivel internacional y que constituye el principal legado del proyecto impulsado hace casi cuatro décadas por Fabriciano Gómez.
Además del Certamen Internacional, la Bienal reunió a decenas de escultores invitados provenientes de distintos puntos del país y del exterior, quienes desarrollaron obras en materiales diversos que ampliaron la propuesta artística del encuentro y ofrecieron al público la posibilidad de conocer diferentes técnicas y lenguajes escultóricos.
Mucho más que
un certamen
La Bienal volvió a demostrar que hace tiempo dejó de ser solamente una competencia de escultura. Durante diez días convivieron el Congreso Internacional de Artes, el III Seminario de Arte, Derecho, Patrimonio y Urbanismo, el II Congreso Internacional de Derecho del Arte, el Simposio ICLAFI-ICOMOS, el Encuentro de Escultores Invitados, el Premio Desafío «Hierros Líder», el Festival Filarmónico, Madre Canción, Agitá la Bienal, los encuentros nacionales de artesanos y de pueblos originarios, además de las ferias de diseño, gastronomía y emprendimientos.
A ello se sumó una nutrida programación artística que tuvo su broche de oro anoche con el recital de Abel Pintos, quien llegó a Resistencia con la gira «Abel 30 Años» para cerrar una edición que volvió a convocar a miles de personas en el predio del Domo del Centenario.çDurante la jornada de ayer también fueron distinguidos los participantes del VII Encuentro de Maestras y Maestros Artesanos Argentinos y del IX Encuentro de Arte Indígena y Artesanos de Pueblos Originarios, dos espacios que volvieron a poner en valor los saberes tradicionales y las producciones artesanales de todo el país y de comunidades originarias del Chaco, Formosa, Salta, Misiones y Paraguay.
Cuenta regresiva hacia los 40 años
Uno de los momentos más simbólicos de la noche del sábado fue el lanzamiento oficial de la Bienal Internacional de Escultura 2028, que marcará el 40° aniversario del certamen creado por Fabriciano Gómez.
La organización presentó la nueva identidad visual de Bienal’28, concebida como una imagen construida a partir de miles de puntos que simbolizan a las personas, los encuentros y las historias que hicieron posible el crecimiento del evento durante cuatro décadas. La propuesta gráfica busca unir memoria e innovación y recuperar el espíritu de las primeras ediciones, proyectándolo hacia el futuro.
El anuncio estuvo acompañado por un espectáculo de drones que iluminó el cielo del Parque 2 de Febrero con imágenes del logo de la Bienal, un yaguareté, Fernando —el perro símbolo de Resistencia— y otros íconos de la identidad chaqueña, en uno de los momentos más celebrados por el público.
Un sueño que
sigue creciendo
La edición que acaba de concluir confirmó el crecimiento sostenido de la Bienal. Según informó la organización, el certamen recibió 439 postulaciones de escultores provenientes de 70 países, una cifra que refleja el prestigio internacional alcanzado por el encuentro chaqueño.
Pero más allá de los números, la esencia del proyecto continúa siendo la misma que inspiró a Fabriciano Gómez hace casi cuarenta años: acercar el arte a la comunidad y transformar el espacio público en un lugar de encuentro.
Durante diez días, miles de personas observaron cómo un bloque de mármol se convertía en una obra de arte. Los escultores dialogaron con el público, respondieron preguntas de niños y adultos y compartieron un proceso creativo que difícilmente pueda verse en otro lugar del mundo.
Con la premiación de los artistas, el cierre de los escenarios y la despedida de las delegaciones internacionales concluyó la Bienal 2026. Sin embargo, el último anuncio de la noche dejó en claro que la historia ya comenzó a escribirse hacia el próximo capítulo: Bienal’28, la edición que celebrará los 40 años de aquel sueño nacido «por amor al arte» y que convirtió a Resistencia en la Ciudad de las Esculturas.

