La Cámara de Diputados vuelve al recinto este miércoles después de dos semanas, pero las negociaciones continúan abiertas. El Gobierno quiere avanzar con el RINI “Chaco Invierte”, mientras el PJ condiciona el acuerdo a que se discutan la cláusula gatillo, las tarifas de luz y agua y el endeudamiento de las familias.






Oficialismo y oposición llegan a la sesión de este miércoles con agendas diferentes y sin un acuerdo definitivo sobre los proyectos a tratar. Chaco Puede insiste con el régimen de incentivo a las inversiones, mientras el justicialismo reclama respuestas sobre salarios, servicios públicos y endeudamiento familiar. (Fotos Osvaldo Ramirez)
La Legislatura del Chaco llega este miércoles a una nueva sesión atravesada por una fuerte pulseada entre el oficialismo y la oposición. A horas del inicio de la actividad parlamentaria, los bloques todavía no habían conseguido cerrar un acuerdo sobre el temario que llegará al recinto.
El escenario vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de ambos sectores para reunir los consensos necesarios y garantizar el desarrollo de la sesión.
La discusión ocurre apenas dos semanas después de la sesión extraordinaria del 2 de septiembre, cuando se aprobó la suspensión por un año de las PASO provinciales. En aquella votación fue clave el acompañamiento de la diputada Katia Blanc, del Frente Renovador, en medio de diferencias dentro del arco opositor. Blanc sigue todavía en la mira de sus pares por el paso que dio «traicionando» a su propio bloque.
En esa misma extraordinaria estaba previsto tratar el Régimen de Incentivo a Nuevas Inversiones (RINI) “Chaco Invierte”, pero el proyecto no avanzó y regresó a comisión. La convocatoria oficial de aquella sesión incluía expresamente la iniciativa junto con la suspensión de las PASO y modificaciones vinculadas al Código de Aguas.
EL OFICIALISMO VA POR EL RINI
Ahora Chaco Puede vuelve a poner el RINI entre sus prioridades. La iniciativa promovida por el Ejecutivo pretende crear un esquema de incentivos para impulsar la radicación, ampliación, modernización y puesta en marcha de inversiones en territorio chaqueño.
El argumento oficialista es que el régimen permitiría mejorar las condiciones para captar capitales, fortalecer la competitividad y promover actividad económica y empleo privado.
Dentro de la agenda también aparece el proyecto de Cibereducación, que propone incorporar en las escuelas contenidos relacionados con el uso seguro y responsable de las tecnologías, protección de datos personales, identidad digital y prevención de delitos y riesgos en internet.
LA OPOSICIÓN PONE TRES CONDICIONES
El justicialismo, en cambio, quiere llevar la discusión hacia la situación económica de los hogares chaqueños.
El diputado Santiago Pérez Pons adelantó que su espacio pretende discutir tres cuestiones: endeudamiento familiar, tarifas de los servicios públicos y restitución de la cláusula gatillo docente.
Una de las propuestas contempla establecer un régimen provincial de refinanciación y saneamiento de deudas para familias con dificultades para afrontar compromisos financieros.
También buscarán discutir los incrementos en las tarifas de energía eléctrica y agua, mientras que el tercer punto apunta a la recomposición salarial, con especial énfasis en la situación docente.
Pérez Pons endureció la posición de su bloque en la previa: si esos asuntos no forman parte de la discusión, la oposición no acompañaría un temario acordado con el Gobierno.
HORAS DECISIVAS EN LA LEGISLATURA
Con las posiciones todavía distantes, las negociaciones continuaban este miércoles.
La disputa vuelve a colocar al quórum en el centro de la escena: el oficialismo necesita reunir los respaldos necesarios para llevar adelante la sesión y avanzar con su agenda, mientras la oposición intenta utilizar esa necesidad para incorporar los proyectos que considera prioritarios.
Así, después de dos semanas sin actividad en el recinto, la Legislatura chaqueña vuelve a convertirse en escenario de una negociación voto a voto.




