La investigación penal por el violento procedimiento policial ocurrido en Villa Ángela avanzó con la imputación de los tres efectivos que participaron del operativo. La causa se inició de oficio luego de la viralización de videos en los que se observa cómo dos policías reducen y golpean a un hombre con padecimientos de salud mental.
Fuentes judiciales indicaron al portal judicial Litigio que la investigación que lleva adelante la Fiscalía Adjunta de Derechos Humanos de Sáenz Peña, a cargo de Silvia Sluzar, no quedó circunscripta a los dos efectivos que aparecen en las imágenes.
También alcanzó al policía de mayor rango que estaba a cargo del procedimiento y permaneció dentro del móvil policial.
Según la hipótesis fiscal, desde el vehículo, Juan Pablo Q. habría ordenado la privación ilegítima de la libertad del hombre y posteriormente incurrido en una posible conducta de encubrimiento.
Por ese motivo, Q. fue imputado por encubrimiento en concurso real con privación ilegítima de la libertad por abuso funcional.
En tanto, Pedro Alejandro P. y Germán Augusto D. fueron imputados como autores del delito de apremios ilegales cometidos con violencia, en relación con la agresión que quedó registrada en los videos. Al notificarles de sus imputaciones, los tres efectivos hicieron uso de su derecho de abstenerse de declarar.
VÍCTIMA EN SILENCIO
Uno de los principales obstáculos para avanzar con el testimonio directo de la víctima es su actual estado de salud.
El hombre se encuentra internado en el Área de Salud Mental del hospital Perrando y la Fiscalía no pudo concretar su comparendo.
Fuentes judiciales señalaron a este medio que la persona padece una enfermedad mental desde hace más de ocho años y que, si bien no se pudo determinar si cuenta con Certificado Único de Discapacidad (CUD), se trata de una persona considerada de especial vulnerabilidad.
Además, un examen realizado por médicos forenses del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (Imcif) determinó que actualmente no se encuentra en condiciones de prestar declaración.
La imposibilidad de contar por ahora con su testimonio no impidió que la investigación avanzara sobre la base de otros elementos incorporados al expediente, entre ellos los registros audiovisuales del procedimiento, testimonios y distintos informes técnicos.
LA VERSIÓN POLICIAL
El episodio ocurrió en inmediaciones de calle Leopoldo Lugones y avenida Lorenzo Cobello. Las imágenes, difundidas inicialmente por el portal de noticias Gente de Pueblo, muestran a dos efectivos interviniendo sobre un hombre que se encontraba en una situación de evidente vulnerabilidad.
En la secuencia se observa primero a uno de los policías manteniendo al hombre detenido mientras permanece de pie. Luego, otro efectivo comienza a discutir con él y le aplica un golpe en el pecho.
Ante la reacción del hombre, el primer agente interviene y realiza una maniobra para reducirlo hasta llevarlo al suelo.
Cuando ya se encontraba inmovilizado, el segundo efectivo vuelve a intervenir y le da una patada en la cabeza.
Posteriormente, dentro del patrullero, se ve la mano de persona que le pasa unas esposas a uno de los efectivos que mantenía reducida a la víctima, quien luego las utilizó para maniatarlo completamente. Según la fiscalía, esa persona era Q.
Las imágenes se viralizaron rápidamente y provocaron no solo un repudio generalizado, sino que también derivaron en la apertura de una investigación penal y de un sumario administrativo dentro de la Policía del Chaco.
A pesar de lo registrado en video, en el acta de la detención, Quintana había asegurado que el procedimiento se realizó utilizando la «fuerza mínima e indispensable». Según el informe elaborado por el entonces jefe del operativo, la intervención policial se produjo después de que un trabajador de una estación de servicio solicitara la presencia de los efectivos por el comportamiento del hombre.
De acuerdo con esa versión, habría molestado a clientes, escupido, orinado en el playón, arrojado objetos y exhibido sus genitales.
Q. también sostuvo que el hombre se negó a retirarse del lugar y que incluso habría intentado arrojarse debajo de vehículos, razón por la cual los policías decidieron reducirlo. Esa explicación quedó incorporada al expediente, pero ahora los tres efectivos fueron formalmente imputados con distintas calificaciones penales.

